Izuku apenas podía ver, el aura de calor abrasador de las llamas de Katsuki casi le había quemado las pestañas. Estaba...no sabía, ¿era alivio, angustia, compasión?
Tal vez miedo.
Izuku se giro con esfuerzo en dirección a donde había rebotado Katsuki, dejando de ver la tierra y arboles calcinados, uno que otro hueso aun distinguible pero a duras penas. El sonido de los gritos desgarradores, anhelando ayuda mientras se quemaban vivos, rondarían en su cabeza aun mas que la vista. Tenia el estomago revuelto y las costillas comprimidas, además del inmenso dolor que recorría cada célula de su cuerpo.
Pero no importaba, porque tenia miedo.
Trago gordo al ver a Katsuki, mareado y exhausto, incorporando el cuello para poder ver. Tenía héroes y amigos encima que habían ido inmediatamente a comprobar su estado, algo que él mismo habría hecho de no ser porque sus extremidades estaban hechas girones. La furia y la impotencia lo invadían, ¿por qué Kacchan tuvo que terminar así? ¿Por qué estaba el ahí, consciente, mientras Kacchan se balanceaba entre el desmayo y la realidad? Debí ser yo, pensaba, ¿por qué OFA me dejo justo ahora?
Observo los brazos de Katsuki, sangraban y seguramente se habría dislocado algún hombro, esa explosión no había sido normal y estaba muy fuera de sus límites. Izuku apretó los dientes, furioso.
Tenia miedo por Katsuki, por las consecuencias, por su mente, por su cuerpo, Izuku sabia perfectamente lo que era cargar con la muerte y con el retroceso de tu propio don. Katsuki era fuerte, pero no tenia porque lidiar con problemas que le concernían a Izuku, y eso lo enojaba. ¿Tendría secuelas físicas graves? ¿Qué haría la comisión después de eso? ¿Había un psicólogo decente en el mundo? ¿Qué pasaría con su carrera de héroe?
La respiración de Izuku comenzó a acelerarse y ahí, en medio del caos, estuvo a punto de caer en un espiral de pánico. Ahora el era inútil, no se le ocurría justo en ese momento una manera de librar a Katsuki de todo, ¿por qué no podía solo tomarlo y llevarlo lejos? ¡Maldita sea, one for all!
Antes de que colapsara y se limitara a ser una masa de temblores, respiraciones aceleradas y sangre drenada, un cuerpo se abalanzó sobre el suyo. Curvilíneo, conocido, con el olor del caramelo. Y luego unos ojos cafés redondos invadieron su campo de visión, ella lloraba mares por ver su estado, pero Izuku apenas podía contener el dolor del simple toque a su piel.
Uraraka lo beso, aferrándose a sus hombros, apretándolo con fuerza por los nervios de ser rechazada. E Izuku vio todo blanco, unas punzantes corrientes agudas saturaban sus nervios. Había sentido dolor antes pero nada como eso, los Nomu casi lo despedazaban vivo.
Sin poder aguantar mas su propia mente embotada, Izuku colapso.
Y no sabía cuánto tiempo después estaba despertando con la conocida vista de un techo y luces blancas. Nadie estaba con él, ni siquiera Yagi, quien siempre estaba. Izuku suspiro de ver todo su cuerpo vendado como si fuera una momia y supo que le quedaba un largo tiempo de recuperación, tiempo que no tenía.
Con dificultad comenzó a reincorporarse, algunos yesos le rodeaban las extremidades pero nada a lo que no estuviera tristemente acostumbrado. Aunque esta vez dolía más...
Tiro de sus piernas, que habían mantenido colgadas, y siseo con dolor ante el mínimo movimiento. Pero entonces la comprensión lo asalto y junto a ella un sinfín de recuerdos desagradables, todo lo que había pasado brinco ante su memoria. La distracción hizo que descuidara el movimiento de su pierna y esta cayo bruscamente sobre la cama, haciéndolo gritar al mismo tiempo que el televisor se encendía. Su frente sudo e inmediatamente sus ojos se inundaron, apenas respirando con los labios entreabiertos.
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El numero uno
Fiksi PenggemarSobre las consecuencias que dejo la guerra, donde el enemigo ya no son solo los villanos... Y donde Katsuki se esfuerza en hundirse en un hoyo que no es suyo. Y donde Izuku no se da cuenta de nada, enfocado en que ya no quiere ser mas el numero uno...
