Mike

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La luz de la mañana iluminaba la habitación del hijo mayor de los Afton.

Michael miraba la pared, perdido, sentado desde la silla del escritorio a lado de la cuna de su hijo.

Gregory dormía con los ojos hinchado, había llorado gran parte de la noche, manteniendo despierto al joven padre.

La puerta de la habitación es tocada con toque suave, vuelve a tocar de nuevo. Hasta que se escuchó un permiso.

─Pase─ gira un momento la vista hacia la puerta ─Evan, ¿qué sucede?

─Hermano, ya nos tenemos que ir....─ se detiene al ver el rostro cansado de su hermano ─¿tarea?

─¿Ah?

─¿Te amaneciste por tarea? O....¿los llantos de Gregory? ─ susurro lo ultimo volteando a ver a su sobrino, callando al ver como estaba. La preocupación y el miedo se adentra en su ser y no le gustaba esas sensaciones ─¿Estás bien?

Michael que había regresado a ver la pared, se fijo en la figura de su hermano, generando un escalofrió al menor.

─Si...─ sonrió un poco ─un poco cansado por la mala noche. Vamos...mamá seguro ya nos llama para desayunar.

Por un momento Evan se había acordado porque había subido a verlo.

─Ese es el problema...─susurra viendo el suelo.

─¿A qué te refieres?

─Mamá no ha salido de la habitación, Papá ya se fue y Lizzy está intentando hacer sanwich.

─No puede ser─ lleva su mano a la frente y respira una dos a tres veces, ha veces su madre puede llegar ser necia y egoísta, ─Prepárate y trae la maleta de Gregory junto con mi mochila, voy a rescatar a Lizzy.

─No es mejor que te cambie la piyama.

El castaño mayor mira su vestuario y gruñe por la razón de su hermano, camina a su ropero escuchando la risa de su hermano, luego se introduce al baño.

Al caer la ropa al suelo, su vista se fija en el espejo que tenía adelante, se queda mirando por un momento su cuerpo, luego sube a su rostro cansado.

No le parece novedad verse, sin embargo, por un momento su mente traicionera le hace creer que tenía su anterior cuerpo, el de la muerte, el que vivo por año.

Rápidamente, agita la cabeza y se termina de colocar la camiseta.

Abre el caño, agua fría toca su rostro gracias a sus manos. Una vez que lo cierra, siente un pequeño dolor en el pecho, llevando su mano a esa altura, respira profundamente en un intento de mitigar el dolor.

─Debo de hacerlo, ...debo de hacerlo─ se repetía entre susurro, hasta que el dolor desapareció.

Al enderezarse escucha la voz de su hermano.

─Voy bajando Michael.

─Si, ya te alcanzo.

Mira por un momento su reflejo, apagando un poco su ojo izquierdo.

Sale de la habitación, rubo a la cocina, encontrando a la niña acomodando el ultimo sándwich en el plato, siendo más parecido a algo derretido, cayendo mostaza del pan manchando el plato.

─¡Hermano! Siéntate el desayuno está servido.

Evan que seguía manteniendo la sonrisa forzada, ya sentado en la mesa, paso la saliva de manera disimulada.

─Gracias por la comida─ pronuncio en susurro.

─¿Qué fue eso? ─ voltea a ver con mirada enojada de la rubia hacia el castaño.

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⏰ Última actualización: 6 days ago ⏰

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