DANTÓN
Me encontraba traspasando al libro de clases las calificaciones del último examen, cuando noté el singular nombre de Scott entre los alumnos. Seguí el nombre con la mirada y todo lo que vi a continuación fueron malas calificaciones.
Busqué entre los alumnos y lo ví, sentado al final de la sala con los pies sobre la mesa y con una gorra roja. La verdad, con su cabello blanco y una gorra roja era imposible no notarlo.
–Harris –llamé sin ninguna respuesta–Scott Harris –volví a llamar un poco más fuerte capturando su atención –ven aquí–ordené.
Este, sin mucha prisa o emoción se levantó de su asiento y caminó hasta mi mesa.
–Señor Harris. ¿Ha visto sus calificaciones de este último semestre? –pregunté.
El albino levantó la vista y me miró con unos ojos tan celestes como el cielo –Si me va a hablar sobre mis malas notas ahorrese el típico discursito y déjeme en paz.
–¿Acaso crees que con esa actitud llegarás a alguna parte? –pregunté un tanto molesto.
–Al menos me llevará lejos de usted –se cruzó de brazos y sonrió malicioso.
–Qué falta de respeto, vaya inmediatamente a la oficina del director –ordené– y para aumentar su sufrimiento –agregué –se quedara todos los días conmigo después de clase reforzando la materia, hasta que vea una nota aceptable.
Me fulminó con la mirada y salió de la sala camino a la oficina del director.
–Y esto va para todos –dije– los que tengan malas calificaciones y mal comportamiento nos acompañarán a mi y el señor Harris durante la semana.
Todos estaban en completo silencio, eso debería bastar para detener el atrevimiento de los jóvenes. Continué traspasando las notas de la prueba mientras los alumnos resolvía los ejercicio.
JAVIER
–Lo siento Javier, en serio lo siento –decía Mati mientras me agarraba del brazo –no te enojes.
Era lunes por la mañana, no supe nada de Mati en todo el fin de semana desde que me dejó solo en medio de la calle el viernes pasado. ¿Cómo quería que no estuviera enojado?
No habíamos intercambiado número de teléfono por lo que no podría haberme mandado un mensaje. Pero él sabe perfectamente donde vivo, además vivimos super cerca, no le costaba nada venir un rato a verme.
–Vamos Javier –comentó Nikki– perdonalo de una vez, lleva más de 10 minutos ahí.
Lo miré un momento, debería perdonarle, pero luego pienso en lo preocupado que me dejó los últimos tres días y se me pasa.
–Javier, por favor no seas así –decía abrazandome– No quiero que me ignores.
–Estuve muy preocupado por ti, ¿Sabes? –respondi– debiste decirme que te sucedió.
–Lo siento, pero cuando supe que mi hermano estaba en el hospital... No pude pensar en nada más.
Bueno... Su única familia estaba en el hospital, era de esperarse que se procurara lo suficiente como para olvidarse de mí. Después de todo, no soy tan importante.
–Está bien, te perdono –dije –pero con una condición.
–La que quieras –sonrió.
–Intercambiemos números –dije un poco tímido.
–¿Sólo eso? claro.
Sin previo aviso tomó mi celular y se puso a anotar su número, a la vez que anotó el mío en el suyo.
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Save Me (yaoi/Gay)
RomanceLa vida de Javier Collin era bastante tormentosa con sus problemas en casa y en el colegio, sus malas calificaciónes estaban jugandole una mala pasada, aumentado los conflictos con su padre. Pero todo cambiará cuando una noche, apunto de acabar con...
