Capítulo 37: Con las manos en la masa

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JAVIER

–Arriba dormilón –la voz de Christian retumbó en mis oídos –no querrás llegar tarde, ¿Verdad?

Me giré en la cama y lo vi parado junto a mí, ya estaba vestido y me sonreía de oreja a oreja.

–Mmh... ¿Qué hora es? –pregunté aún medio adormilado.

–Van a ser las 7:15 así que levántate de una vez. No querrás que me tiré encima tuyo a hacerte cosquillas. ¿O sí?

Me enderecé de inmediato, tan rápido que me mareé ligeramente.

–Y-ya estoy despierto –dije –no hace falta que me hagas cosquillas.

–Eres tan adorable –me dio un rápido beso en los labios y caminó en dirección a la puerta –el desayuno estará listo en breve así que vístete luego.

Luego salió de la habitación dejándome sólo.  Tenía tanto sueño, cualquiera que me conociera sabría lo mucho que detesto los lunes por la mañana. Sé que a la mayoría de la gente no le gustan pero yo en serio los odio con mi vida. Además, ayer nos quedamos hasta tarde viendo una película por lo que terminé quedándome aquí en su casa a dormir.

Me levanté y caminé hasta el baño, iba a darme una rápida ducha antes de salir. Así que fui y me metí debajo del grifo, luego de un rato estaba listo; bañando y vestido. Por lo que me dirigí a la cocina a desayunar junto a Chris.

Cuando llegué, la mesa estaba repleta de comida. Christian en verdad sabe como preparar un desayuno.

–Deberías apresúrate, bebé –dijo desde el otro lado de la mesa mientras le daba un sorbo a su taza de café –todavía tienes que ir a tu casa a ponerte el uniforme del colegio.

–Tranquilo, aún es temprano –caminé hasta la mesa y me senté frente a él, luego cogí una tostada con mermelada y le dí un gran mordisco. –¿Tienes que ir a trabajar hoy?

–Sí –respondió –y saliendo del trabajo debo ir a la universidad –suspiró –será un largo día, sobretodo porque no estarás tú.

–Dios. ¿Tienes que ser tan cursi? –rodé los ojos.

–Sabes que te encanta que te diga esas cosas, amor –me guiñó un ojo.

Me ruboricé levemente.

–C-claro que no, idiota –desvié la mirada justo al mismo tiempo en que sonaba el timbre

–Yo voy –anuncié mientras me paraba –de todos modos ya debo irme –me terminé de dos moriscos la tostada y avancé hasta él, le rodeé con mis brazos el cuello y lo besé suavemente. Luego, mientras nos separáramos le mordí el labio inferior –adiós.

Caminé un poco avergonzado hasta la puerta, la cual abrí de inmediato. Del otro lado estaba parada Nikki, quien en cuanto me vio sonrió al instante.

–Sabía que estarías aquí –dijo aún con su típica sonrisa.

–¿Qué haces aquí? –pregunté.

–Estuve llamando a tu puerta un rato y al ver que no salía nadie supuse que estarías aquí, la casa de tu novio –dijo esto último remarcando la palabra novio.

–Ajá, claro –dije –solo dame unos segundos para vestirme y estaré listo.

Cerré la puerta de Christian y caminé hasta la mía, hice todo lo necesario y luego de unos minutos estábamos camino al colegio.

–Javier, mi amigo –Nikki puso su mano en mi hombro –no quiero incomodarte pero... ¡Tienes que contármelo todo! ¡Y con detalles!

–¿Qué? –pregunté confuso –¿De qué estás hablando?

Save Me (yaoi/Gay)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora