Inesperadamente, una lágrima se escapó de mis ojos, hace mucho no lloraba, tenía que ser fuerte, no débil, y llorar es para débiles, yo no quiero ser una de ellos, una débil.Cuando me sequé la lágrima, se abrió la puerta de la habitación, y después, apareció Clara.
- Señorita, ¿se encuentra bien? –preguntó Clara.
- Sí, no se preocupe, no es nada... -respondí.
- Perdón, lo que pasa es que la escuché gritar, pensé que le había ocurrido algo, que bueno que se encuentra bien, ¿qué gusta de desayunar?
- Un omelette, una taza de té negro y tostadas, por favor, en un rato voy al comedor...
- La estaré esperando, señorita, con permiso.
- Propio. –dije.
Clara salió de mi habitación rumbo a la cocina a prepararme el desayuno, a la pobre mujer se le notaba su preocupación por mí, nunca esperé que le importara tanto.
Ayer terminé cansada, las últimas noches he dormido estupendamente, pero han vuelto esas estúpidas pesadillas que no me dejan en paz.
Como sea, tomé mi vestido favorito, uno rojo, un poco ajustado, pero cómodo para trabajar, siento que después de todo, hoy será un estupendo día.
Me vestí, tomé mi desayuno, y salí directamente a mi oficina, a otro día más de trabajo.
****
- Buenos días, señorita Roberts. –dijo Romina, la recepcionista, justo cuando entraba al edificio.
- Buenos días, Romina, ¿alguna novedad? –pregunté.
- Sí, su nuevo asistente ha llegado, creo que llegó muy temprano, porque cuando llegué, él ya estaba trabajando. –respondió.
- Muy bien, si eso es todo, me voy a mi oficina.
- Que tenga un excelente día. –se despidió.
- Gracias, igualmente. –respondí.
Tomé mi elevador particular, y llegué directamente al piso de mi oficina, y sobre mi escritorio estaba mi taza de Cappuccino humeante, tal y como le dije al señor Ahern que quería.
Entré a la oficina, coloqué mi bolso y mi abrigo en el perchero, y empecé a revisar mis emails.
Ya que había contestado un par de correos, alguien tocó la puerta.
- Adelante. –dije.
Abrieron la puerta, y en umbral estaba el señor Ahern con unas carpetas en sus manos.
- Señorita, buen día, me mandaron de ventas estas carpetas, me mencionaron que son las ventas mensuales por sucursal, así como las ganancias obtenidas. –dijo.
Entró a la oficina, cerró la puerta, y me entregó el conjunto de carpetas.
- ¿Algo que se le ofrezca? –preguntó.
- Sí, espere un momento. –contesté.
Dicho eso, me dediqué a buscar mi agenda, para entregársela al señor Ahern. Ya que la encontré, se la di.
- Esa es mi agenda, ahí están anotados cada uno de los eventos que tenemos que acudir, me gustaría que la revise.
- Si, en un momento la reviso.
- Creo que no me entendió, dije que quiero que la revise, ahora, no mañana.
- Como usted diga... -dijo molesto.
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Loca adicción (Loca adicción 1, Completa)
Ficción GeneralMi nombre es Catherine Roberts, tengo 29 años, soy dueña de mi propia empresa de publicidad y marketing, soy Dominante, y estoy en busca de un nuevo sumiso. R17 - contenido altamente EXPLÍCITO (Loca Adicción 1)