A unos cuantos minutos, Adam manejaba por la carretera a las afueras de la ciudad, me pregunto en dónde estará ese restaurante italiano.
Cuando aún intentaba saberlo, se desvió a un camino de terracería, no aguanté con la duda y le pregunté a Adam:
- ¿A dónde vamos?
- Oh, pensé que ya había venido a éste restaurante, no se preocupe, sé que le va a gustar.
- Espero que no esté intentando secuestrarme, porque le recuerdo que mi equipo de seguridad nos está siguiendo.
- No, ellos no nos están siguiendo, los perdí hace 5 minutos, quería un momento privado al cien por ciento.
- Mi coche tiene localizador, así que no cante victoria.
- Sólo le diré una cosa, si le quisiera hacer daño, ya se lo hubiera hecho desde hace mucho tiempo.
- Es verdad, disculpe, ando paranoica.
- Me acabo de dar cuenta, mire, ya llegamos.
Adam apagó el motor del auto, colocó el freno de mano, bajó del auto, cerró la puerta, y rodeó el coche para ayudarme a bajar.
Me tendió su mano, y por ningún segundo dudé en tomársela. Al bajar de auto, cerró la puerta, y me tendió su brazo para que me sostuviera de él, tampoco dudé en tomarlo.
Caminamos hacia el restaurante, esperaba ver un local normal, pero en cambio vi que el restaurante es al aire libre, las mesas y las sillas son de madera, y se encuentran entre los árboles, y como la mesas están separadas, tendremos mucha privacidad.
Entramos, e inmediatamente nos guiaron a una mesa, a la más apartada, para casi estuviéramos completamente solos.
Al llegar a la mesa, Adam me ayudó a acomodarme la silla para poder sentarme, y después se sentó.
- Buenas noches, señor y señora Ahern, ¿gustan algo de beber? –preguntó el mesero.
- Si, por favor, ¿qué gusta beber, vino o champagne? –preguntó Adam.
- Vino tinto estaría bien. –contesté.
- Tráiganos la mejor botella de vino tinto que tenga. –le dijo Adam al mesero.
- Será un placer. –contestó el mesero.
Dejó un menú frente a mí, y otro frente a Adam, y se fue.
- ¿Señora Ahern? –le pregunté a Adam.
- Lo siento, no sabía que eso ocurriría al reservar una mesa para dos. –dijo con una sonrisa.
- Bueno, aquí me tiene, ¿de qué quiere hablar? –le pregunté a Adam.
- ¿No va a elegir que cenar?
- Ya lo elegí.
- ¿Sin ver el menú?
- Sí, aprendí de alguien a tomar decisiones sin ver en lo que me estoy metiendo, se me ha dado muy bien últimamente.
Sin esperarlo, Adam sonrió, y yo respondí eso con otra sonrisa.
- Entonces, ¿de qué quiere hablar? –volví a preguntar.
En ese instante, llegó el mesero, abrió la botella, y nos sirvió un poco en nuestras copas, yo tomé la mía, vi la consistencia del vino, lo acerqué a mi nariz para sentir su olor, y por último, coloqué la copa en mis labios para gozar de su sabor, dulce y ácido a la vez, con un ligero sabor a madera, delicioso.
Dejé mi copa en la mesa, el mesero volvió a llenar mi copa, y la de Adam.
- ¿Listos para ordenar? –dijo el mesero
- Sí, -dijo Adam, y luego dirigiéndose a mí, dijo: - Elija por los dos.
- De entrada nos trae una ensalada Caprece, de plato fuerte fetuccine Alfredo con mariscos, y de postre Tiramisú.
- Buena elección, ¿sería todo? –me preguntó el mesero.
- Sí, sería todo.
El mesero tomó los menús, y se fue.
- Bueno, de lo que quería hablarle es del contrato, lo he leído, varias veces, y me han surgido muchas dudas, porque he realizado una exhaustiva investigación, y he encontrado cosas que esos documentos no especifican. –dijo.
- ¿Cosas, cómo cuáles? –pregunté.
- Vi que en ese tipo de sexo utilizan mucho algo que se llama fisting, y vi que eso no está especificado en las cláusulas.
- Sí, sé que eso lo utilizan varias personas en este mundo, pero eso no me va, poner pinzas en genitales o partes sensibles no me va, yo solo busco dominación y placer, pero no ese tipo de placer, yo voy más al control, a que mi sumiso me obedezca.
- Muy bien, que bueno que evita eso, porque por lo que vi, a mí tampoco me gusta, otra cosa, vi que se han dado casos en el que uno de los participantes han sufrido fuertes accidentes, si lo llegase a practicar, ¿me garantiza mi seguridad?
- En todo el tiempo que llevo practicando esto no ha ocurrido nada serio, lo máximo que ha pasado son unos pequeños moratones, nada de qué preocuparse, además para ello existen las palabras de seguridad.
- Si, vi que eso venia en blanco, quiere decir que nosotros elegiríamos las palabras, ¿me equivoco?
- No, está en lo correcto, comúnmente utilizo los colores del semáforo, pero si alguien gusta cambiarlo, estoy abierta a eso.
En ese instante llegó el mesero, nos entregó el primer platillo, y dejamos la plática de lado. Y así estuvimos hasta que nos terminamos el postre.
- Una duda más, ¿duele? –preguntó preocupado.
- Sí, pero es ligero, es un dolor placentero.
- Si no es molestia, me gustaría intentarlo esta noche, ver qué pasa, ver si puedo formar parte de ese mundo.
- Antes necesito saber algo, ¿a qué está dispuesto?
- ¿De qué habla?
- Si acepta que lo amordace, lo espose, lo ate, le vende los ojos, sexo oral, etcétera.
- A eso sí, a lo único que me negaba era al fisting, pero me quedo tranquilo con saber que eso no le va.
- Palabras de seguridad.
- Creo que los colores del semáforo están bien.
- Verde, creo que ese habla por sí solo, amarillo, es para indicarme que usted está llegando al límite de resistencia, y rojo, es para indicarme que usted ya no puede tolerar más exigencias, ¿he sido clara?
- Sí.
- Bueno, vamos a mi casa. –dije sin pensarlo.
Adam sacó su billetera, y dejó unos billetes en la mesa, se puso de pie, me tendió su mano para ayudarme, y salimos corriendo hacia el coche.
Abrió la puerta del copiloto para mí, y después se subió al coche. Quitó el freno de mano, se colocó el cinturón de seguridad, y encendió el motor del coche.
Pensando que ya iba a arrancar, inesperadamente me jaló hacia él, y me dio un beso, de aquellos besos que solo Adam ha podido darme.
En cuanto nos separamos, arranca el carro hacia mi casa, hacia mi cuarto rojo.
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Loca adicción (Loca adicción 1, Completa)
General FictionMi nombre es Catherine Roberts, tengo 29 años, soy dueña de mi propia empresa de publicidad y marketing, soy Dominante, y estoy en busca de un nuevo sumiso. R17 - contenido altamente EXPLÍCITO (Loca Adicción 1)