"Alexia" susurró con una sonrisa antes de presionar sus labios contra los míos en un dulce beso "¿Cómo ha ido?"
"Bien" aclaré cortante. Al instante comprendió que no quería hablar más sobre ello. Entramos en una divertida conversación con Josh acerca de lo único capaz de interesar al chico. Mujeres. Su descripción de su mujer ideal era ciertamente un imposible, era divertido escuchar su forma de pensar.
"Yo solo busco a mi chica ideal, por eso voy probando con muchas chicas, ya sabéis lo que dicen, quien no busca no encuentra" Exclamó de forma juguetona e inocente. Sonreí ante su idea de la vida
"Venga Josh, no intentes esconderle bajo esa tierna mentira, te va lo de día nuevo tía nueva, no es nada que no sepamos" La declaración de Dan me hizo estallar a carcajadas. Al menos esa conversación me mantenía alejada de lo que realmente me preocupaba. Harry. Siempre había conseguido estropear todos y cada uno de mis cumpleaños, sabía que este no se escapaba de su larga lista de víctimas, pero por el momento ninguna señal de ataque por su parte. Mi mirada se perdió entre la multitud intentando divisar su cuerpo entre tantos otros, Dan vio mis intenciones grabadas en mis ojos, agarró mi cintura como minutos antes había hecho, retirándome junto a su cuerpo.
"Dan" reclamé, pero mi voz fue ignorada. Sus manos se apoderaron de las mías, mientras me arrastraba a la pista de baile. Primer error. Su clara intención era entretenerme bailando, pero no serviría. "Dan para"
El no se detuvo pese a mis ruegos, sus dedos viajaron a lo largo de mi vestido, deteniéndose en mi cintura, pegándola contra su cuerpo con fiereza. Sacudí mi cabeza aturdida por sus bruscos movimientos, comenzaba a portarse extrañamente posesivo.
"Dan no sé bailar" una risa ronca chocó contra mi cuello, haciendo a mi piel erizarse, me sentí inmóvil bajo su tacto, su agarre se convirtió en un impedimento, demasiado fuerte.
"suéltame" negó rotundamente con la cabeza, decidido a continuar con su tortura.
Entonces la sentí, a pesar de la aglomeración de personas, de la ensordecedora música, de la luz cegadora, pude sentir unos ojos intensos fijos en mí. Mirada dura y persistente. Me revolví incomoda en los brazos de Dan, que permanecía sin entender lo que estaba ocurriendo. Sus pasos se acercaban a mí de forma lenta, pero con la determinación típica en él.
Mi brazo inconscientemente se agarró al cuello de Dan, el cual ahora sonreía complacido por mi gesto, aún ajeno a la situación. Un pequeño escalofrío recorrió mi cuerpo cuando el brazo de Harry rozó mi costado. Mi corazón latía rápido como el viento. Mi respiración entrecortada chocaba contra el pecho de Dan, de altura considerable.
¨"¿Qué te pasa?"
"Nada" suspiré con alivio, durante breves segundos mi mente había divagado por la idea de una ridiculización pública, Harry no infundía temor alguno en mi, eran varios los sentimientos que vibraban en mi interior cuando él se introducía en mi vida, odio, repugnancia, ira...pero el miedo no formaba parte de ellos.
Los dedos de Dan viajaron hasta toparse con mi barbilla, alzándola varios centímetros para luego sonreírme.
"Dime que es" susurró cerca de mis labios. Yo eliminé el espacio entre nosotros, presionando mis labios contra los suyos fuertemente, un beso alocado y salvaje. Mi boca se abrió dando paso a su lengua. Sus manos comenzaron a desplazarse de mi cintura abajo, vi claras sus intenciones. Mi ceño volvió a fruncirse, y me separé de sus labios cortante
"Para" el gimió en protesta
"Oh venga Lexis, no hice nada"
"Aún" puntualice para después alejarme de su lado, no escuché sus pasos detrás de mí. Suspiré, prefería que no me siguiera, entre la multitud los brazos de Dan eran seguros, pero a solas la cosa cambiaba.
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Beautiful lies
Roman pour AdolescentsPor esa parte de nosotros que anhela la oscuridad fervientemente, por esos momentos en los que la sangre hierve en nuestras venas y tan solo deseamos dar rienda suelta a nuestra furia, pese a todos y contra todo. Por esa necesidad que la invitaba a...
