8 meses antes
Aquel hombre de cabello azul como el mar y ojos tan azules cual zafiros no podía pasar desapercibido, al caminar automáticamente llamaba la atencion, ya fuera por su musculatura envidiable, su porte elegante o simplemente por ser caballero de athena.
Milo de Scorpio lo tenía todo, era joven, guapo, soltero, caballero del santuario y sobretodo tenía a todas las mujeres de Grecia rendidas a sus pies. El escorpión era la perfección andando, pero como siempre existía una excepción; el sabía que con tan sólo mirar a una mujer, esta cedería a sus encantos sin embargo había una que por ningún motivo lo tomaba en cuenta.
Shaina de ofiuco: era la causante de que el caballero dorado no pudiera ser el rey de los galanes
-Aceptalo, ella es tu dolor de cabeza- el frío caballero de acuario sonreía al burlarse de su amigo
-Esto no es gracioso, sabes que puedo con cualquier mujer ....- la cara del muchacho estaba molesta y preocupada
-Pues dudo que alguien pueda sacarle de la mente a Seiya de Pegaso- Camus canturreaba alegremente para molestar al bicho
-Pues te equivocas, yo le sacaré a ese burro con alas y haré que lo olvide antes que cante el gallo de aldebaran
-Te apuesto mi cava entera a que no lo lograrás- la reserva del francés era conocida y codiciada por todos en el santuario
-Estas hablando en serio, Camus?
-No podría hacerlo más serio, ¿acaso me estoy riendo? - su mirada era tranquila y confiada; estaba completamente seguro que Milo jamás conquistarla a la Ofiuco
-Pues es un trato, si yo logró enamorar la cobra, me darás esa cava que desde hace tiempo tengo ganas de inaugurar- comentó emocionado
-Bien, yo quiero tu pantalla, sin peros Bicho- los ojos deI griego se abrieron como platos y movió la cabeza negándose rotundamente
-Estas loco! esa pantalla es mi vida, son 90" de HD para ver mis conciertos , pide otra cosa porque mi tele no- y se cruzó de brazos
-Yo aposté mi cava, tu pantalla es más o menos igual en valor estimativo a mis hermosos bebés
-Ni creas que voy a perder, mi tele más tu cava y una chica hermosa para pasar el rato estarán de maravilla para este Escorpión
El caballero de acuario rodó los ojos, siempre había tratado de enmendar el camino de su excéntrico amigo pero sus excesos en la bebida, las juergas y las mujeres siempre lo habían perturbado. No creía que perdiera, conocía a la perfección a la cobra y no caería tan fácilmente en manos de Milo; se imaginaba la pantalla en su sala mientras escuchaba sus óperas favoritas, pero algo lo volvió a la realidad, ¿que pasaría si esa mujer descubría el plan que tenian?
-Pero será un secreto entre los dos, no quiero saber lo que nos haría Shaina si se enterara que hemos apostado con ella y en mi particular punto de vista... no podrás con ella
-Esta bien, no quiero ni pensarlo... pero siempre me he preguntado: ¿que le vio Shaina al burro con alas?
-No tengo la menor idea, algún chiste debe de tener,¿ no?- ambos comenzaron a reír estrepitosamente, hasta que otro caballero elevó su cosmos para hacerse notar
-Parece que están muy divertidos aquí, cuénteme el chiste para reír con ustedes- la típica cara sombría de máscara de muerte hizo que los amigos callaran de inmediato
-Máscara, que agradable visita; ¿que te trae por aquí?- añadió un sarcástico Escorpión
Ambos caballeros jamás se habían llevado bien, en primera porque Milo era demasiado libertino y soberbio para máscara y en caso contrario, el crustáceo era sumamente sádico e introvertido para su gusto. Siempre querían demostrarse quien era mejor ante Athena pero ella siempre consentia los excesos del griego y eso aumentaba el rencor y resentimiento en máscara de muerte
El caballero se dirigió a Camus -Audiencia con athena al medio día, es urgente-
Coliseo de entrenamiento
El sudor caía lentamente por su rostro, el duro calor que se sernia sobre ellas era sumamente intenso pero para las amazonas nunca había sido impedimento para demostrar su fuerza. Las dos se habían hecho muy amigas en los últimos años, incluso salían por las mañanas a comprar los víveres que necesitaban.
Marin y Shaina eran caballeros de plata del aguila y de ofiuco respectivamente, eran de las pocas que habían alcanzado tan alto rango en el escalafón de la diosa Athena
-Hoy tienes mucha energía, ¿hay algo que yo no sepa? - la curiosidad de la pelirroja era bien sabida por Shaina
-Pues no, simplemente que como no hay ninguna guerra santa, ni dios que amenace la paz del santuario estoy más contenta - su sonrisa era tan evidente que transpasaba su fría máscara de metal
En las gradas del coliseo, los caballeros dorados esperaban que las mujeres terminaran de entrenar pero un par de ellos seguían con más detenimiento sus pasos
-Hey Aioria! acercate un poco- el leon se sentó junto al Escorpión con cara de interrogación
-¿Que sucede bicho?- el peliazul fruncio el seño, odiaba que Camus lo hubiera llamado así, ya que ahora el apodo era de dominio público
-Se de buena fuente, que Marin no te es indiferente, ¿que te parece si armamos una salida, los cuatro?
La risa del leon no se hizo esperar, cosa que hizo voltear hasta las jóvenes que detuvieron su pelea incredulas por semejantes carcajadas
-¿Te has vuelto loco?, si en algún momento ellas aceptaran ir a la dichosa salida, Shaina no saldría contigo ni aunque fueras el último hombre en la faz de la tierra. Perdoname amigo pero todos en el santuario conocemos tu don de casanova
-Quiero invitar a salir a Shaina, ¿me ayudas o no?- su rostro comenzaba a mostrar enojo
-Milo, disculpame hermano, pero no te ayudare a engrosar las filas de tus conquistas- Aioria le dio la espalda y bajo a saludar a su novia
-Maldito gato, cuando gane esta apuesta va a ver quien es Milo de Escorpión
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La otra cara de Milo
FanfictionMilo de Escorpión, el hombre imperfecto e irresistible, ¿podrá conquistar a la única mujer en la faz de la tierra que es inmune a sus encantos? Fanfiction de Saint Seiya (Los caballeros del Zodiaco) de Masami Kurumada, sin fines de lucro.
