Templo de Athena
Athena pensaba seriamente sobre todo lo ocurrido la noche anterior, se tocaba un mechón del largo cabello púrpura, lo miraba y posteriormente lo alisaba con delicadeza, colocandolo detrás de su oreja, se estaba dando cuenta todo lo que podría pasar
-Alteza, me permite un momento- la voz inundó la habitación poco a poco como si fuera un susurro, como si no quisiera que nadie se enterara
-¿Máscara de la muerte?- la reencarnación de la diosa se asombró por la presencia del Italiano
-Yo... yo no se si hago bien en venir aquí, por primera vez en mi vida... tengo miedo- la joven soltó su cabello incrédula
-Máscara, no me digas esas cosas. Tu eres uno de mis caballeros más valientes, ¿Que significa esto?- el hombre agachó la mirada y la diosa sintió un escalofrío que recorrió toda su piel
-Espero que puedas ayudarme, estoy en un grave aprieto- la voz del cangrejo sonaba temblorosa
-Dime Angelo, sea lo que sea, intentaré hacer lo posible- ella empezaba a intuir el motivo de su temor
-Tratare de ser breve, pero me preocupa mucho lo que está pasando en el santuario, es acerca de mi hermana y del santo de Escorpión, estoy pensando seriamente que ellos no son ellos... bueno si son ellos pero alguien los tiene poseídos, es que ellos son Dioses; así como usted, son la diosa Afrodita y el dios Ares- el caballero ahogo un suspiro, se notó el alivio que ahora tenia su alma
-Creo que ya se a lo que te refieres Angelo, no deberías preocuparte es un asunto del cual, ya tenía conocimiento - la reencarnación de la diosa tomo su cabello y lo acomodo a su espalda
-Ese no es el problema, el verdadero problema es que hay un tercer dios en discordia y creo que a él, no lo había contado-
-¿De que estas hablando, un tercer Dios?- la mujer no podía creer que algo así pasara sin que ella lo notara
-Así es, el dios Hefestos también está presente en el santuario, quiere separar a su esposa Afrodita, de Ares-
La incredulidad de la joven supuso un grave problema si ella intentaba detener sus conflictos, era una guerra santa segura
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Templo de Acuario
Camus contemplaba su cava, sus vinos preferidos y su reserva especial. Sabía que había perdido, su amigo había conquistado a la cobra, la única mujer en todo el santuario que no podía caer en sus redes...
-¿Papi, no viste mi pelota?- la suave voz infantil saco al siberiano de su ensoñación
-No mi niño, pregúntale a mama, quizá ella la vio- el niño subió la escalera y salió del aposento de su padre
-Esto no se puede quedar así, voy a impedir que mi orgullo se arruine por un casanova como él, es mi amigo pero mi trabajo me ha costado conseguir todo esto-
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Templo de escorpion
La cobra despertó en el suave colchón, por un momento no reconoció el lugar pero algo le decía que había estado allí varias veces, vio una recámara oscura pero muy cálida, donde sólo había muy pocas cosas, una cama mullida casi aterciopelada, unas largas cortinas que impedían el paso de la luz del sol, un sillón de piel donde a pesar de la poca luz vio algo que parecía su ropa interior
La conciencia se hizo presente y de un golpe retiró la cobija que la cubría y descubrió que se encontraba desnuda, pero hubo algo que la impresionó aun más.
Un brazo fuerte la tenia sujeta por la cintura, siguió la trayectoria de aquel brazo y lo que halló la lleno de terror
-Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah-
El caballero de Escorpión despertó de golpe, levantándose sin pudor mostrando su virilidad a la joven que estaba a punto del desmayo
-¿Que pasa...?- el griego abrió los ojos también sorprendido por la escena
Shaina se encontraba enrollada en el edredón con los ojos cerrados, con el cabello enmarañado y temblando de miedo, por un momento el santo de la octava casa se extrañó al ver a la joven ahí, pero se llenó de ternura al ver su complicada situación, sabía que ella era pudorosa y evitaba a toda costa el contacto masculino
-¿Que haces aquí?- se atrevió a decir la joven que seguía sin abrir los ojos
-No se si fue un sueño lo de hace rato, pero quiero que sepas que no planeo alejarme de ti, me cuesta mucho trabajo decirte esto, porque...- la joven abrió lentamente los ojos
-Milo... yo... Caballero de Escorpión, usted no me desagrada, pero es que no entiendo como usted se pudo fijar en mi, yo no tengo nada de lo que usted busca en una mujer- el muchacho río sonoramente y la cara de la chica no pudo ocultar su irritación
-Eso es lo que me gusta de ti, me gusta que no eres como las demás, que no te esmeras en buscar un hombre, tu valentía, tu fuerza y tu independencia-
EL peliazul se levantó envuelto en la sábana y abrazo a la joven que estaba al borde del llanto
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Olimpo
-Basta ya de estupideces madre- el Dios de la guerra caminaba por todo el salón con fastidio
-¿De todas las diosas del Olimpo, tuviste que enredarse con la más nefasta? No entiendo como te fuiste a meter con esa golfa- la madre de los dioses manoteaba con cada palabra que decia
-No te interesa con quien me acuesto, ella no es nada mio y si quiero seguir con ella, lo haré - el rubio dios se dejó caer en una silla totalmente fastidiado
La puerta de la habitación se abrió bruscamente y se cerró con un portazo, dejando ver a Hefestos que ingresó iracundo, llevando en su mano derecha el martillo que lo caracterizaba
-He venido a terminar con esto, ya fue suficiente de sus engaños, no va a haber ni uno solo mas- el espantoso hombre levantó el martillo con firmeza pero fue detenido por Hera
-Las cosas no se arreglan así, no permitiré que hagan todo esto por esa estúpida mujer, si alguien tiene que pagar por esto es ella, ella es la culpable por ser una prostituta - ambos hombres la miraron seriamente pero ninguno intercedio por la diosa
-Seguramente salió al padre, tan promiscua como él, es inconcebible que sea así- la mirada de la mujer era fría
-Ya es suficiente, supongo que mi hermano no es tan culpable como esa mujer, vamos a tener que castigarle para que aprenda a respetar a su esposo- el herrero miró a su hermano con cierto grado de compasión
-Lo dices como si yo no supiera lo que hago y ella me utilizara, quiero que ambos sepan que si estamos juntos es porque nuestro deseo nos lo dicta, tú, mi hermano nunca vas a hacerla sentir ni la mitad del placer que yo le provoco- una sonrisa se formó en su rostro pero su hermano apretó los puños, la venganza ya esta planeandose en su cabeza
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Gracias a todos por estar pendientes de esta historia, les quiero contar que no tengo capítulos adelantados, todo va surgiendo poco a poco y de mi cabecita así como lo voy escribiendo.
Una disculpa por no actualizar tanto como ustedes quisieran pero la falta de tiempo es lo que no me la permite
Mil gracias
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La otra cara de Milo
FanfictionMilo de Escorpión, el hombre imperfecto e irresistible, ¿podrá conquistar a la única mujer en la faz de la tierra que es inmune a sus encantos? Fanfiction de Saint Seiya (Los caballeros del Zodiaco) de Masami Kurumada, sin fines de lucro.
