Salvada y casi besada
- Bella -
– ¡Oigan ustedes! – gritó una voz, era Nick – Dejen a la chica en paz – les dijo a los hombres.
– ¡Vamos Nick! – dijo uno de ellos pasando su mano por mi mejilla – Está muy linda.
– ¡No te atrevas a tocarla! – dijo Nick tomándome del brazo y apartándome de ellos.
No lograba entender porqué Nick conocía a esos hombres... y mucho menos porqué estos le obedecían.
Nick me acerco a él y me dijo:
– Vámonos de aquí Bella.
Nos alejamos de esos hombres y caminamos hasta no verlos... Yo estaba asustada... no podía hablar y estaba llorando.
– ¿Estás bien Bella? – me preguntó Nick que tenía aun mi brazo en su mano.
– ¡Suéltame! – le grité – ¿De dónde los conoces?
– Eso no es importante Bella, lo qué importa es que estás bien – dijo intentando darme un abrazo.
– ¡No me toques! – le dije empujándolo – ¿Quiénes eran?
– Son amigos de mi padre – me dijo.
– Pues tu padre debería buscar mejores amistades – le dije un poco más calmada.
– Sí, lo sé – dijo agachando su cabeza.
– Creo que debería volver.
– ¿Quieres que te acompañe?
– Sí... no quiero ir sola – le dije.
– Vamos entonces.
– Nick, gracias.
– No hace falta que agradezcas Bella...
Caminamos por las calles vacías del pueblo hasta que llegamos a la plaza.
Comenzamos a buscar a los chicos y vimos a Adam y Grecia sentados en unas bancas que estaban debajo de un gran árbol con flores blancas.
– Hola – les dije – ¿Donde están Kate y Clara?
– Están comprando algo en aquella tienda – me dijo Adam señalándome una pequeña tienda que estaba al otro lado de la plaza.
– ¡Bella! – me llamó Grecia.
– ¿Sí? – le dije.
– ¿No nos presentaras? – me preguntó mirando a Nick.
– Oh sí, Adam, Grecia... el es Nick.
– Hola, es un gusto conocerlos - les dijo Nick estrechando la mano de los dos.
– ¿Y de dónde se conocen Bella? – me preguntó Adam.
– Nick y yo hemos estudiado juntos por años y él es casi mi hermano.
– ¿Así que son sólo amigos? – me volvió a preguntar.
– jajajaja – se burló Grecia – ¿Podrías ser más obvio hermanito? – le preguntó sin dejarme contestarle a Adam – Vamos guapo, muéstrame que hay de bueno en éste pueblo.
Grecia se llevó a Nick del brazo y se alejaron bastante de nosotros.
– ¿Y tu amiga? – me dijo Adam mientras nos sentábamos en la banca.
– Ni siquiera pude verla – le dije.
– ¿Por qué?
– Pues de no ser por Nick, no estaríamos hablando ahora – le dije bajando mi cabeza.
– Pero... ¿por qué?, ¿qué paso? – me dijo mientras levantaba mi cara con su mano para encontrarme con sus ojos.
– Es que iba en camino a lo de Mery y aparecieron unos hombres y pues, no sé que querían hacer conmigo... pero no era nada bueno.
– ¿Que hombres? - me preguntó - Dime dónde fue y ahora mismo voy y los reviento – dijo enojado.
– No Adam, no hace falta... ya deben estar en otro lado, no hablemos más de esto - le dije.
– Bien, lo que tú quieras, ¿de qué quieres hablar? – dijo sonriéndome.
– ¿Qué quiso decir Grecia?
Él no me contestó... solo se levantó, se subió en la banca y alcanzó una de las hermosas flores del árbol.
– Para ti – me dio la flor con una gran sonrisa.
– Gracias – alcancé a decirle.
Él tomó la flor y la pasó por encima de mi oreja derecha y me sonrió.
– Gracias, está muy bonita – le dije.
– Tú lo eres más – me dijo mirándome y quedándose así unos segundos.
– ¿Que miras? – le pregunté sonriendo.
– Bella, no te muevas y cierra tus ojos – me dijo.
– ¿Por qué?, ¿Qué pasa?
– Solo hazlo por favor – me dijo él.
Yo lo hice y respiré profundo... sentía su respiración y su rostro cada vez más cerca de mi...
– ¿Que hacen? – preguntaron.
Abrí mis ojos y allí estaban Kate y Clara, con los ojos muy abiertos y sonriendo.
– ¿Que estaban haciendo? – preguntó Kate.
– No estábamos haciendo nada – le contestó Adam.
– Eso no es cierto – dijo clara – Ibas a besarla.
Adam me miró y me sonrió y yo solo quería que me tragara la tierra.
– ¿Nos vamos ya? – preguntó Kate.
– Tenemos que esperar a Grecia que se fue con Nick – le contesté.
– ¿Y quién es Nick? – dijo clara.
– Creo que es la nueva conquista de Grecia – le dijo Adam mientras se burlaba.
Estuvimos esperando un largo rato pero ni Grecia, ni Nick aparecían, decidimos buscarlos para irnos.
Los encontramos sentados en otra banca y decidimos irnos todos a la casa, incluso Nick.
Nos fuimos de la plaza y del pueblo hasta mi casa... caminamos y solo pensaba en que dirían mis padres al ver llegar a Nick a mi casa pues pensaban que él era el causante del incendio de la cabaña de la señora Diana.
Estábamos llegando a la casa cuando vimos luces rojas y azules encima de auto negro y blanco en el patio de mi casa.
Llegamos y mi madre nos llamo, estaba muy nerviosa... Volteé y ya la policía había esposado a Nick y lo estaban metiendo a la patrulla.
Él se resistía y decía que él no lo había hecho.
– Mamá, ¿Qué pasa?, ¿Por qué se lo llevan? – le dije muy alterada.
– ¿Tu por qué crees hija? – me contestó mi madre.
Quise correr a ayudar a Nick pero Adam me detuvo y me abrazó, yo empecé a llorar cuando vi el carro de la policía alejarse con Nick dentro.
Si te gusto comenta, comparte y regálame un voto por favor, te lo agradecería mucho enserio... Me haría saber que te está gustando mi historia y eso me animara a seguir escribiendo :)
Posdata: Adam en la multimedia
ESTÁS LEYENDO
Estoy Viva ©
Mistero / ThrillerBella Thompson es una chica que nació en cuna de oro por así decirlo, nunca le falto nada y mucho menos el amor, toda su vida ha sido una hija y hermana ejemplar, sus padres Andrew y Daniella Thompson no podrían tener ninguna queja de ella, su herma...
