[veintidós]

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-Así que Niall-comentó Jesy preparando la comida para la inusual pareja, aprovechando que su jefe había salido a contestar una llamada telefónica-, ¿cómo conociste al jefe?

-Es una larga historia-sonrió nervioso y pensó en lo difícil que era seguir el juego de Malik. El hotel era como una escuela en donde los rumores corren rápido entre todos los empleados que se sintió aún más extraño que las otras veces que venía.

Casi todos los empleados le miraban cuando caminaba junto a Zayn, eso ya era algo a lo que estaba acostumbrado desde la primera vez que llegó, supuso que sabían sobre su relación plenamente sexual, omitiendo el hecho de que tenía que llamarlo 'papi' en la cama. Pero ahora, esas miradas eran diferentes. No eran las miradas curiosas pero indiferentes para ver quién era el nuevo compañero sexual del encantador hombre que todos ellos tenían como jefe, no sólo era eso. Todos los empleados sin excepción se detenían a verlo, con curiosidad, tal vez envidia y una extraña ternura que Niall podía identificar en los ojos de todos, ¿por qué el repentino cambio? Bueno, Zayn lo había presentado como su novio de una extraña forma que resultaba oficial para todos.

-Pues me parece que ha de ser una historia interesante-respondió la mujer terminando de colocar sobre la pizza sin cocinar un poco de queso parmesano-. Si te soy sincera, me alegra que el jefe esté contigo, pareces un buen chico.

-Gracias pero puedo preguntar... ¿Por qué todos se impresionan de que sea su... novio?

-El señor Malik no ha tenido pareja en mucho tiempo, unos cinco o seis años más o menos.

Horan no sabía cómo sentirse con esa información. Se sentía emocionado por dentro pero algo en su mente le gritaba que al final del día su noviazgo no era real, o al menos no hasta donde tenía entendido. Quizás le preguntaría luego a Malik, pero luego de comer, porque en realidad si tenía hambre.

Jesy limpió con un trapo rojo la superficie del desayunador improvisado que tenían en la enorme cocina del hotel antes de sentarse en frente del rubio y sonreírle apoyando el rostro sobre la palma de su mano derecha. Parecía muy interesada en él y el rubio supuso que de todos los empleados del Overlook, Jesy era la más cercana a Zayn.

-¿Trabajas, estudias... o te mantienen? Cosa que no es mala, para mí-y rió junto con Niall por un segundo.

-Estudio y mis padres me mantienen-sonrió-. Estudio derecho, ya que veo que te interesa.

-No tienes cara de abogado, pequeño.

-¿Por qué no?-preguntó sintiéndose ya un poco más en confianza con ella.

-Te ves muy inocente-Niall bufó por el comentario, sí Jesy supiera todo lo que hacía con Malik, no diría nada eso pero lo bueno era que no lo sabía, así que podría conservar su reputación, al menos con ella.

-Ya regresé, mi amor-dijo el moreno al entrar en la cocina otra vez, dándole al rubio un sonoro beso en la mejilla, muy cerca de sus labios. Niall sonrió con timidez-. ¿De qué hablaban?

-De que soy un mantenido-respondió Horan.

[...]

-Entonces... ¿somos novios?-preguntó el menor.

-Si tú quieres.

Niall se quedó callado por unos segundos, los segundos más largos de sus vidas. Zayn volteó a verlo, después de ver la casa de los Horan justo a un lado de la camioneta, observó a Niall hasta que se atrevió a hablar de nuevo.

-¿Tú quieres?-preguntó el mayor esperando impacientemente una respuesta, era una sensación que no experimentaba desde hacía ya varios años, era agradable pero al mismo tiempo le hacía sentir más desesperado que de costumbre.

-Sí quiero-sonrió, acercándose a Malik y besando sus labios sin el temor de ser rechazado.

-¿Algún día podrías quedarte conmigo... toda la noche?-preguntó el empresario, con la cabeza apoyada sobre el respaldo acolchonado de su asiento de piloto, observando con un extraño nuevo sentimiento encontrado en sus ojos que brillaban con las tenues luces de los faroles de la calle que se colaban por las ventanas de la camioneta. Niall sintió un fuerte golpe en el pecho, queriendo decir que sí pero siendo obligado a rechazar la propuesta por la sobreprotección que sus padres tenían para con él desde que tenía unos trece años.

-Supongo que... mañana podría-respondió sin estar sseguro de sus propias palabras. Mañana era su cumpleaños número veintiuno y tenía la costumbre de ir a celebrar sus cumpleaños con Sandy, Calum, Ashton, Luke y Michael hasta el amanecer, por lo que sus padres no se sorprendían de verlo llegar a casa hasta la mañana siguiente con la resaca jodiéndole la cabeza hasta entrada la tarde.

Horan volvió a acercarse a su oficialmente nuevo novio, besando una vez más sus labios, sintiendo un escozor ligero y agradable al sentir su bigote y su barba rosando contra su piel. Al separarse sonrieron y Niall no pudo sentirse más cómodo con todo. Abrió la puerta de la camioneta y se acomodó bien la mochila sobre el hombro antes de cerrar la puerta de nuevo y dirigirse a su casa, antes de entrar en esta se volteó a despedirse una vez más de Malik con un movimiento de mano, este le respondió del mismo modo y arrancó la camioneta, conduciendo despacio y desapareciendo en la esquina al doblar a la izquierda.

[...]

-¿Dónde estabas?-preguntó su madre con seriedad y sin voltear a verlo en cuanto entró a la cocina.

-Con un amigo, estuvimos jugando videojuegos el resto de la tarde y se me fue el tiempo, lo siento...

-¿Te das cuenta de que son casi las diez de la noche? Cómo esperas que te crea algo así-respondió Maura, viéndolo directo a los ojos, claramente molesta y fastidiada por la irresponsabilidad de su hijo menor, estuvo esperándolo para comer toda la tarde junto con su padre y no apareció hasta ya entrada la noche.

-Pues mi amigo vive lejos así que... Lo lamento, mamá, prometo que está es la última vez que llego tarde sin avisar.

-Estás castigado una semana después de tu cumpleaños. Sales de la escuela y directo a la casa, además el próximo mes no tienes derecho a comprar dulces-sentenció la mujer sin detenerse a reflexionar las palabras de su hijo. Siempre fue una mujer estricta y ya había tenido demasiadas consideraciones con Niall, según ella.

-Mamá...-se quejó el menor.

-No te quejes, tú solo te lo buscaste-dicho esto subió las escaleras hasta su habitación, sin siquiera molestarse en darle las buenas noches a su hijo menor. Este se quedó en la cocina un rato más, bebiendo un vaso de leche tratando de controlarse para no gritar por el enojo que sentía en ese momento. Siempre había tratado de ser el hijo perfecto y ¿sólo por unas cuantas veces que llegaba tarde a casa, su madre se creía con el derecho de castigarle injustamente una semana?

Suspiró con cansancio y fastidio, apagando las luces de la cocina y de la sala, subiendo las escaleras mientras se quejaba en voz baja hasta que llegó a su habitación y cerró la puerta con la fuerza suficiente como para que sus padres entendieran que estaba molesto.

sugar daddy [ziall]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora