“De viaje” “Alan está de viaje” “Vuelve en unos días”.
Repetían y repetían esas palabras pero algo había en mí, algo me decía que estaba sucediendo algo.
Tenía que ir con aquella única persona lo suficientemente cercana a él; su confidente, amigo y hermano ante todo.
—Hola Freddy.
Me paré a su lado, él guardaba algunos libros en su casillero. Tenía puestos unos lentes obscuros, no se veía muy bien.
Giró a verme con una mínima sonrisa. —Hola Nat, ¿Cómo estás?
—No muy bien. Freddy quiero saber que está pasando con Alan, todos decían que volvería hace días pero han pasado dos meses de los cuales no sé nada de él y...—sentí cómo los ojos se me humedecieron al instante. —Y lo extraño demasiado.
Freddy extendió los brazos brindándome un abrazo. Eso fue suficiente para quebrarme y estar más segura de que había algo malo que estaba sucediendo.
Alcé un poco la mirada; una lágrima recorría la mejilla de Freddy. Me aparté de él lentamente.
—Te lo suplico, dime qué sucede, por favor.
Sorbió de su nariz y colocó su mochila en su hombro.
—Todo está bien, te lo aseguro—sonrió sin ganas y se marchó dejándome sola.
[...]
Me consideraba tan masoquista, que llegaba a extrañarme yo sola.
Quería tratar de olvidarme de él por lo menos un minuto pero no podía y en cambio mis pies me guiaban directo a los recuerdos.
Caminaba por las calles de la zona residencial donde Alan solía vivir. En todo ese tiempo no había conducido el auto que papá me había dado, digo, nunca tuve un recuerdo lindo viajando en él.
Observé a unos niños jugar, algunos de ellos rodeaban a una parejita. Quise acercarme para mirar y así lo hice.
Aquellos niños se encontraban en una "situación romántica". El pequeño niño de no más de seis años le brindó una bonita flor a la pequeña supongo tenía la misma edad. Ella le dio un beso en la mejilla seguido de un "sí" tal parecía que ahora eran novios, algo muy lindo a pesar de la edad de ambos. Sus amigos festejaron alegres.
—¿Qué sucede aquí?
Una mujer bastante molesta se acercó a los niños quitando sus sonrisas.
—¡Les he dicho que son muy chicos para esas cosas!
Jaló con fuerza del brazo a la pequeña para llevársela.
—Natalia, te lo advertí. Estás castigada y no te dejaré acercarte a ese niño.
—Pero mamá, Omar me quiere y yo a él...
Un nudo se posó en mi garganta. Habiendo tantos nombres en la faz de la tierra, justamente ella se llamaba Natalia y él Omar, el segundo nombre de Alan.
La mujer reprendió a la niña hasta hacerla llorar. Fue demasiado brutal e innecesario llegar a eso. Los infantes habían sido de alguna forma arrebatados el uno del otro, justo como me sentía en ese momento.
Continué mi marcha hacia la antigua casa de Alan, necesitaba estar cerca por lo menos de su recuerdo.
Apenas puse un pie en la acera frente a la enorme casa los recuerdos me invadieron.
~Flashback.
Estacioné el auto a dos casas de la suya. Parecía toda una ridícula caminando a esas horas con un vestido de rapunzel.
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El Casillero | Alan Navarro
Hayran KurguY entonces me enamoré por completo de alguien que no conozco o no recuerdo haber visto antes. Su política es "No te revelaré mi identidad hasta estar seguro de que así lo quieras". Un día una carta llegó a mi casillero y así fue desde esa ocasión; r...
