Llegamos en el tiempo que habíamos planeado, y a eso de un poco antes del mediodia estábamos en lo alto de una colina vigilando la base y sus alrededores, ocultos detrás de unos arbustos un poco secos ya, todo hay que decirlo; pero que servían para camuflarnos lo bastante como para no ser vistos por nadie que vigilara. El panorama era mucho más desolador y macabro de lo que esperábamos encontrarnos en un principio. Había un número mayor de coches del que esperabamos enfrente de la base, y que se extendía hasta la cuneta contraria de donde estaba la puerta de esa base.
Pero lo más preocupante era que había un número de cadáveres mucho mayor del que esperábamos. Y por si eso no era suficiente había un numero bastante grande de cadáveres que llevaban uniforme del ejército de tierra. Muchos de ellos, pero los que no llevaban uniforme, es decir, civiles; esos estaban llenos de mordiscos y abiertos en canal porque los caminantes les habían pillado antes de que pudieran ponerse a salvo en la base; tenían las extremidades voladas por los aires, piernas y brazos se amontonaban junto a los cadáveres, algunos también sin cabeza, o con parte de ella volada en pedazos y estampada en el pavimento, o en los cristales y carrocerías de los coches aparacados allí; formando en el suelo manchas negras con un poco de tono rojo y en los cristales una mancha reseca que se notaba claramente que era de sangre y no de otra cosa, con tropezones del cerebro de cualquier desgraciado en medio de la mancha, o si no no muy lejos de ella.
Y lo peor era que seguramente llevaban allí bastante tiempo, porque muchos de ellos estaban ya en descomposición, porque la carne se estaba empezando a poner con un ligero tono marrón, y el olor nauseabundo que producían se elevaba y saturaba el aire, llegando hasta donde nosotros estábamos. Era un olor que nunca habíamos olido nunca, y que hubiera sido mejor no haber olido nunca.
Y todo ello, la visión de cadáveres mutilados y manchas de sangre por aquí y por allá surtía un efecto macabro, y hubiera hecho dar la vuelta hasta al más valiente. Pero darnos la vuelta y volver por donde habíamos venido no era una opción para nosotros, teníamos que entrar y sacar de allí todo lo que pudiéramos cuanto antes.
Pero lo que hizo aquella visión horrenda fue quitarnos el buen rollo con el que íbamos a la misión. A todos se nos revolvió el estómago. A Miguel le dieron ganas de vomitar, y Rebe no se pudo aguantar y lo hizo detrás de un pequeño árbol que había por allí. Víctor tuvo pequeñas arcadas, pero lo aguantó y se lo tragó para si mismo. Después de un rato haciéndonos al olor, con más arcadas, y no sólo de Víctor, me atreví a decir algo.
- Seguro que ninguno ha mirado la puerta y lo poco que se ve a través de ella ¿verdad?
- Perdónanos, pero la visión de esos cuerpos no es tan interesante como una puerta de hierro forjado- contestó Rubén.
- La puerta es una puerta como la de cualquier garaje particular, listillo- le contestó Víctor-, yo si que me he fijado, y no es nada bueno para nosotros.
Los demás echaron un vistazo a la puerta y sintieron lo mismo que Víctor, como era normal.
Resulta que si los cadáveres de humanos no convertidos, civiles y militares, fuera de la base no era suficiente, había decenas y decenas de caminantes muertos, o agonizando afuera; todos con señales de haber sido aplastados o pisoteados: había cráneos con formas poco naturales, o en posiciones en las que no tenían que estar, como al reves de su posición original; brazos con el codo doblado de forma invertida; costillares hundidos en el pecho; y otras más cosas repugnantes y bastante gores y repulsivas. La alambrada estaba derribada, y había otros tantos cadáveres enganchados en el alamabre de espino que coronaba la alambrada, ya fuera porque habían intentado saltar antes de que se cayera la alambrada, o porque al intentar entrar con ella caída se hubieran tropezado; también éstos estaban aplastados como los de la puerta; aunque en la puerta aún agonizaba alguno, en la alambrada no era el caso. Y todo eso sin haber mirado a la puerta en sí.
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Zombie History 1
Science FictionSi se desata una masacre zombi y estás con tus amigos esto quizás no pase y mueras a la primera de cambio, pero este pequeño grupo de adolescentes que va creciendo ha logrado sobrevivir y ahora busca a más como ellos para poder seguir vivos en pleno...
