Like si tu también creías que nunca haría esto :v
Intenté empezarlo un par de veces y se fe todo a la mierda, pero Sia ha sacado disco y mi peli se está descargando, así que decidí que ya era hora de contar la historia de Zayn y Niall, porque muchos me lo pidieron... so...
Esta es solo la primera parte de esto, la otra mitad la colgaré pronto en la segunda temporada (¿por qué? Porque se que muchos no la habeis leido e.e)
También, así como spam, podeis ir a ver mi nueva historia My youth is yours (larry :3) y echarle un voto o eso, así, para... para ser amables y tal :)
Pero bueno, en general, después de este laaaaaargo período de adaptación... He vuelto para hacerles sufrir :D
Zayn derrochaba odio y resentimiento cuando se bajó del coche de su madre. Arrastró los pies por los pasillos del instituto sin levantar la mirada del suelo, sabiendo por experiencia que así la gente no le dirigiría la palabra. No es que Zayn no fuera una persona sociable, o que no quisiera amigos, es que no quería estar allí. No tenía ningún interés en esta estúpida ciudad, en este estúpido colegio, con esta estúpida gente, con sus estúpidos padres. Pero no le quedaba otra, así que decidió socializar lo mínimo posible, a sabiendas de que no iban a quedarse mucho tiempo si veían que su ánimo no subía. Así que se prometió a si mismo que podía tocar la lotería, que no cambiaría en absoluto su expresión facial.
Con esa cara de asesino en serie, entró en su clase y se dejó caer en el asiento más apartado de la pizarra. Comprobó con satisfacción que, a pesar de las muchas miradas que recibió, nadie se sentó a su lado, quedando con la única compañía de la pared y un pupitre vacío.
La clase se fue llenando de jóvenes que hablaban y reían, gente que obviamente se conocía de antes. Nadie le dirigió la palabra a Zayn. El timbre sonó, el tutor llegó, y Zayn suspiró aliviado, creyendo que se había salvado. Las clase había empezado ya cuando la puerta se abrió de nuevo, provocando que todos giraran sus miradas hacia ella. En la puerta había un niño demasiado bajo para corresponder a su curso, con el pelo de color claro, las mejillas rojas y la respiración acelerada. La risa discreta se repartió por toda la clase, y Zayn supuso inmediatamente que se había equivocado de curso.
-Niall, si vas a llegar tarde como todo el año pasado no creo que tengas que siquiera molestarte a venir al colegio- dijo el profesor severamente.
-¿Pu... puedo entrar, por favor?- masculló el niño torpemente.
El profesor suspiró y asintió.
-Que sea la última vez. Toma asiento.
Niall miró a su alrededor, buscando un sitio donde sentarse. Sus ojos se clavaron inmediatamente en el sitio al lado de Zayn, y acto seguido en el mismo. El pánico se extendió en el rostro de ambos.
-¿No... no podría sentarme en otro sitio?- suplicó el pequeño. La clase rió de nuevo.
-Por el amor de Dios, o te sientas o te vas de la clase.
Niall bajó la cabeza y se arrastró hasta Zayn. Se miraron a los ojos con resignación, antes de que Niall se dejara caer en la silla libre y se moviera lo más lejos que le permitía en pupitre limitado. Eso hizo que Zayn se sintiera un poco mal consigo mismo, preguntándose si no estaba siendo muy cruel. Sin embargo, no podía quejarse.
Esto es lo que él quería.
La primera vez que hablaron fue el dos veintitrés de Septiembre, cuando Niall, llegando tarde una vez más, registrando su mochila, no encontró nada con lo que tomar apuntes.
-Um- susurró, sin mirarle a los ojos-. ¿Puedes prestarme un lápiz?
Zayn tampoco le miró cuando le pasó su lápiz. Siguió escribiendo, la mirada fija en su papel. Niall pensó que Zayn era desagradable y seco. Zayn no se esforzó en explicarle que solo era tímido.
La siguiente vez que hablaron fue el primer día de Octubre. Zayn abrió su libreta de historia y descubrió que no le quedaban páginas en blanco para coger apuntes. No podía ir a su taquilla a buscar un cuaderno de otra asignatura y sacarle una hoja, puesto que la profesora de história estaba entrando en ese mismo instante por la puerta.
-Niall- dijo algo avergonzado-. ¿Puedes prestarme una hoja?
Niall le miró a los ojos por primera vez cuando se la pasó, y no pudo evitar pensar que Zayn, aún que era muy desagradable y seco, tenía unos ojos muy bonitos.
Tuvieron una conversación entera el día que Niall perdió el dinero del almuerzo.
Al menos eso es lo que se prometió a si mismo, que lo había dejado sobre la mesa de la cocina, o que se le habría caído por el camino. Iba a volver a salir de la cafetería, cabizbajo, cuando Zayn iba a entrar. Inevitablemente, se chocaron, haciendo que Niall se tambaleara hacia atrás.
-Lo siento- mascullaron ambos a la vez.
-Ha sido culpa mía- añadió el rubio, intentando deslizarse hacia un lado y escabullirse del encuentro.
-¿No vas a entrar?- dijo Zayn por pura curiosidad.
-Um. Sí, solo me he olvidado una cosa en la taquilla.
-Oh, vale- se encogió de ojos con indiferencia y entró en la cafetería. Niall salió de ella y se alejó lo máximo posible, reprimiendo las ganas de llorar.
Se sentó bajo un árbol y acercó las rodillas a su pecho, suspirando. "No pasa nada", pensó. No era la primera vez que pasaba hambre.
Cerró los ojos e intentó pensar en otra cosa, pero de repente, el sonido de alguien a su lado le sobresaltó, abriendo los ojos para encontrarse con una de las bolsas de papel de la cafetería obviamente llena a sus pies. Cuando levantó la mirada se encontró con un Zayn tan serio y distante como siempre, con su propia bolsa en la mano.
-No se te había olvidado nada- dijo como toda justificación.
Niall volvió a bajar la mirada.
-No tienes que comprarme nada. Si quisiera comida me la habría comprado- susurró avergonzado.
-A no ser que no tuvieras el dinero. ¿Lo perdiste? ¿Te lo han quitado?
-Me lo dejé en casa- admitió con un suspiro.
-Ya veo- sin previo aviso, Zayn se sentó a su lado y empezó a sacar la comida de su bolsa. Niall reprimió su sorpresa-. Ya me lo devolverás otro día.
Niall sonrió un poco, sonrojándose.
-Gracias. No era necesario.
Zayn se encogió de hombros y empezó a comer en silencio.
Cuando Niall llegó a su casa ese dia no había dinero en la mesa de la cocina, y él sabía que no había perdido nada. Fátima estaba encerrada en su cuarto, y Niall sabía lo que estaba ocurriendo. Con un suspiro de tristeza se arrastró a su cuarto y no salió de ahí en toda la tarde.
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Paperplane (Narry Storan fanfiction)
FanfictionGanadora de los premio WFA en la categoría BoyxBoy ❝Frágil y libre, como un avión de papel❞ AVISO: Contenido homosexual
