Capítulo 39
- Harry.- Susurré nerviosa. Acerqué mi oreja a la puerta tratando de oir algo, pero no conseguí nada. Golpeé una vez más la puerta.- Harry.
Una puerta se abrió justo detrás de mí y pegué un pequeño brinco. Me giré rápidamente para encontrar a Scarlett mirándome extrañada.
- ¿Anny?- Preguntó confundida. Esbocé una sonrisa nerviosa.
- Buenas noches, ¿qué hace despierta tan tarde? Debe trabajar mañana.- Traté de cambiar de tema rápidamente, pero su mirada me decía que no se lo había tragado.
- ¿Qué haces llamando a esa puerta?- Su tono serio y sus ojos clavados en los míos me hicieron tragar saliva con dureza.
- Uhm.... Yo sólo quería.....- Mi boca empezó a balbucear cosas sin sentido, y sabía que había notado mi nerviosismo.
- Me buscaba a mí.- Una voz grave surgió de la nada. Las dos nos giramos para encarar a Patrick, quien se encontraba apoyado en el umbral de la puerta con los brazos cruzados.
- Patrick....- Susurró Scarlett con asombro. Bajó la cabeza inmediatamente.
- Le dije que me encontraría en la habitación de mi sobrino, y que si me necesitaba, podía encontrarme ahí.- Mintió con una agilidad terrorífica. Scarlett asintió, como si realmente sin importar lo que dijera, todo fuera oro.
- Entonces me retiro. Buenas noches Patrick, buenas noches Anny.- Murmuró una última vez antes de subir las escaleras rumbo a su habitación.
Solté un suspiro cansado. Harry llevaba sin salir de su habitación desde esta mañana, y estaba seriamente preocupada. Podía entender su preocupación y miedo, era el mismo hombre que le había amenazado, y lo entendía. Aun así me estaba preocupando más a mí que a nadie.
Unas manos en mis hombros hicieron que mi cabeza volviera a la realidad, y unos ojos azules se clavaron profundamente en los míos.
- Señorita Payne.- Me saludó con voz seria. Tragué saliva. Estaba muerta. Él me había visto llamar a la habitación de su sobrino, era más que obvio lo que había entre nosotros.- ¿Le gustaría tomar un té en mi habitación?
- Son más de las dos de la mañana.- Murmuré nerviosa. Mis ojos asustados no pasaron desapercibidos, y aun así, el hombre me tendió su mano.
- Insisto. Nunca es demasiado tarde para un buen té.- La profundidad de su mirada me dejó claro que no tenía otra opción. Solté un suspiro y agarré la mano con inseguridad.
Patrick abrió la puerta para mí y yo entré sin agradecer su gesto. No podía evitar odiarle, él era el causante de todo el dolor de Harry. Cerró la puerta detrás de nosotros y tragué saliva nerviosa, girándome a mirarlo temerosa.
- ¿Le gusta el té verde?- Preguntó con una sonrisa amable. Asentí suavemente, y él se dirigió a una pequeña barra que tenía en una esquina de la habitación.
Observé la habitación. Era la más grande de toda la casa. Las paredes estaban pintadas de un color verde oscuro, y los muebles eran de madera oscura. Había una cama tamaño king size pegada a la pared, a su lado una mesita de noche y un enorme armario. Un escritorio lleno de papeles y libros y una barra en la esquina de la habitación.
- Veo que ya se ha instalado.- Comenté tratando de deshacer el incómodo silencio. Patrick levantó la mirada y esbozó una sonrisa en mi dirección. Se encaminó hacia mí con la bandeja en las manos y me tendió un taza de té.
- Sí, pienso quedarme aquí durante un largo tiempo.- Bebió un sorbo de su té mirándome fijamente, como si fuera una advertencia.
- Estoy segura de que todos están contentos de que se encuentre aquí.- Mentí con una falsa sonrisa en mi cara. Bebí también de mi té, arrepintiéndome al instante al notar como el líquido quemaba mi lengua.
Solté un quejido y alejé la taza de mí como si fuera lava. No fue hasta que una mano me obligó a alzar la barbilla que me percaté de la cercanía de Patrick.
- ¿Y usted?- Preguntó acercando un pañuelo a mi barbilla. La limpió con delicadeza y yo carraspeé incómoda.
- ¿Yo qué?- Pregunté confundida.
- ¿A usted también le pone contenta que esté aquí?- Preguntó mirándome.
- Sin comentarios.- Respondí con frialdad, sin apartar la mirada. Una sonrisa tiró de sus labios y se acercó más a mi cara. Me mantuve en mi sitio, inmóvil.
- Buena respuesta, señorita.- Murmuró alzando una ceja.- Me gusta.
Fruncí el ceño confundida. Estaba a punto de decir alguna grosería cuando una voz me dejó helada.
- ¿Anny?- Preguntó sorprendido. Me alejé rápidamente de Patrick y me giré para encararle.
- Harry.- Musité sorprendida. Me fijé en su aspecto. Su pelo se veía más desordenado de lo normal, su ropa estaba toda arrugada y las ojeras bajo sus ojos eran visibles.
- ¿Qué pretendes con ella?- Preguntó en voz baja Harry mirando a su tío. Sus ojos destellaban rabia. Se acercó a él rápidamente y lo agarró del cuello de su camisa.- ¡¿QUÉ COÑO PRETENDES HACERLE?!
- ¡Harry! ¡Cálmate!- Rogué con miedo. Si hubiera sido cualquier otra persona, habría dejado que le partiera la cara. Pero una persona con tanto poder sobre él era terreno prohibido.
- Me gusta.- Confesó Patrick con indiferencia. Los ojos de Harry se abrieron y su mandíbula se tensó hasta que creí escuchar un crack. Harry lo miró sacando sus dientes, y por un segundo me recordó a un perro rabioso.
- ¡¿QUÉ DEMONIOS?! PODRÍAS DER SU PADRE, ¡MALDITO CERDO!- Harry apretó sus puños y sin pensarlo dos veces le propinó un puñetazo con fuerza en la mejilla. - ¡CON ELLA NO! MALDITA SEA. ¡TE DIJE QUE CON ELLA NO!- Otro puñetazo. Y otro, y otro.
No aguanté más y agarré a Harry por los hombros tratando de alejarlo de Patrick. No vi el momento en el que el brazo de Harry se alzó en mi dirección y fue utilizado para empujarme bruscamente. No fue en el momento que mi cabeza chocó contra en el suelo, que me dí cuenta de que Harry era peligroso. Que Patrick era peligroso. Que yo me estaba metiendo en terreno peligroso.
- ¡Harry!- Grité con las lágrimas corriendo por mis mejillas. Un sollozo salió de mi garganta y fue ahí cuando Harry se giró a mirarme. Su rostro pareció palidecer y se giró hacia Patrick.
- ¡Mira lo que has hecho! ¡Maldito bastardo!- Gritó con furia. Patrick esquivó su puñetazo y con facilidad se acercó a mí. Se arrodilló a mi lado y yo bajé la mirada. - ¡No te acerques a ella! ¡No te atrevas a tocarla!
Patrick ignoró su demanda y alzó mi barbilla. Secó mis lágrimas con su pulgar y me miró fijamente.- ¿Estás bien?
Giré la mirada enfadada. Todo esto era su culpa. Y culpa de Harry. Y culpa mía.
- No he sido yo, Harry.- Masculló Patrick agarrando mi brazo con delicadeza y obligándome a levantarme.- Has sido tú.
- ¿Qué?-
- Tú eres el que le hace daño.- Musitó. Agarró mi rostro bruscamente y lo giró hasta que quedó cara a cara con el de Harry.- Estas lágrimas, las has causado tú.
Y fue esa mirada. El brillo desapareciendo de los ojos de Harry. Sus facciones contrayéndose en una mueca aterrada, lo que me hizo ver, que Harry estaba aterrado de sí mismo.
Y mientras sus pies se movían lejos de nosotros, sin mirar atrás, me di cuenta de algo;
Yo estaba aterrada de nosotros.
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Más que un trabajo~ H.S~
RomanceHarry Styles, muy reconocido por ser el empresario con éxito más joven de toda Inglaterra. Lamentablemente para él, está comprometido con Scarlett Jones, dado a un contrato que firmó su tío por conveniencia. Harry no tiene opción, es o casarse con J...
