Capítulo 41

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Antes de empezar a leer me gustaría por favor que me respondáis a esto. ¿Queréis una maratón? Un capítulo por día durante una semana. Si es así, por favor, hacédmelo saber. Siento haber publicado tan tarde, no tenía internet en las vacaciones.
Gracias, besos.

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Capítulo 41

Mis manos temblaron al ver a ese chico. Al ver al mejor amigo que había tenido. Su pelo negro estaba revuelto como siempre, sus ojos billaban con emoción y abrazaba con fuerza a su prima, bastante pequeña en comparación a él. Los dos cuerpos unidos se separaron y Hayley le miró con lágrimas en los ojos. Liam colocó una mano en su hombro, tratando de reconfortarla y besó su cabeza.

Solté un jadeo cuando sus ojos se dirigieron a mí. Esas esferas cautivadoras que me habían apoyado tantas veces cuando más lo necesitaba. Mi garganta se secó cuando lo vi caminar hacia mí. No estaba preparada, realmente no quería perderle.

Sus brazos abrazaron mi cuerpo dejándome inhalar su olor por última vez. Cerré los ojos y pensé en todo lo que había pasado.
Era cierto que entre nosotros había habido un tiempo de tensión por lo que ocurrió con el beso y la ruptura con Harry, sin embargo todo fue borrado de mi memoria al descubrir que se iría tan lejos.

-Te voy a echar de menos. -Susurré con voz rota en su pecho. Escondí mi cara para que no me viera llorar.- Eres mi mjor amigo.

-Y lo seguiré siendo. -Aseguró mirándome a los ojos.- Le patearé el trasero a Styles si te hace daño otra vez. Porque para eso estoy. -Fingí una sonrisa.

Las palabras de Patrick volvieron a mi mente. Harry se iría. Se iría a otro estado con otra mujer, con su mujer. Solté un suspiro y sin poder evitarlo, una lágrima rodó por mi mejilla. Sentía que todo estaba por desmoronarse, y que todas las personas que me importaban estaban por marcharse.

-Hey, hey. -Besó mi frente.- No quiero verte llorar, y seguro que él tampoco.

Fruncí el ceño y seguí con la mirada lo que él señalaba con el dedo. Me sorprendí al encontrar a Patrick con las manos en sus bolsillos, luciendo bastante tenso.

-¿Qué? -Pregunté confundida. Soltó una pequeña risa y negó con la cabeza abrazándome más fuerte.

-Vuelves a todos locos, princesa. -Se alejó de mí y agarró su maleta mirándome con una media sonrisa. Sentí como una mano se posaba gentilmente en mi cintura, y me giré para ver a Patrick junto a mí. Me regaló una sonrisa tranquilizadora y suspiré mirando a Zayn nuevamente.

-Ha sido un placer conocerte. -Aseguró Patrick educadamente. Estrecharon sus manos sin quitar su agarre de mi cuerpo.

-Bueno, es hora de irme. -Asentí con la cabeza y sacudió su mano.- ¡Adiós, Londres!

Solté una risa cuando vi como varias cabezas se giraron a mirarnos curiosos por su grito. Comenzó a caminar hacia el tren que acababa de llegar, y yo me dejé caer en el suelo, sentada con la espalda apoyada en la pared.

Noté como Patrick se sentaba a mi lado. Observé cómo la gente pasaba frente a nosotros con sonrisas en sus caras y expresiones irritadas. Observé a gente despidiéndose entre lágrimas, a parejas besándose por última vez y por último, observé al hombre a mi lado.

-Patrick. -Su cabeza se giró hacia mi casi inmediatamente.- Ella.... ¿Está bien?

-¿Quién?

-La hermana de Harry.

Su cuerpo se tensó de inmediato. Miró al suelo durante unos segundos hasta que soltó un suspiro.

-Pronto cumplirá dieciocho. -Dijo mirándome.- Es un año mayor que tú.

-¿Está bien? -Pregunté nuevamente. Formó una mueca y volvió a mirar al frente.

-Ella está triste. -Confesó. Mi corazón se rompió. Harry era su única familia, su único apoyo, y él la había dejado.

-¿Tú la tratas bien? -Pregunté preocupada. Las comisuras de su boca se elevaron un poco en una pequeña sonrisa.

-Es como mi hija. -Asentí. Tenía curiosidad en saber por qué había hecho todo eso a Harry, o por qué no habían sabido nada de él durante años, pero realmente sentía que había hecho demasiadas preguntas por hoy.

-¿Harry podría..... podría verla?

(....)

Patrick cerró la puerta cuando entramos. Los ojos de Harry y Scarlett, que se encontraban sentados en la mesa, se dirigieron a nosotros. La mirada de Harry no se apartó de mí.

-Habéis vuelto. -Casi solté un jadeo cuando vi a Scarlett. Sus ojos estaban ojos e hinchados, y por mucho que tratara de esconder su dolor con una sonrisa falsa, ya era bastante obvio.

-Uhm, sí. -Murmuré incómoda. Patrick apoyó una mano en mi cintura y vi el cuerpo de Harry tensarse. Su mano se cerró en un puño y no apartó los ojos de la mano que me sostenía.

-¿Estás bien, Anny? Estoy segura de que ha sido duro para tí. -Colocó una mano en mi hombro y yo le regalé una media sonrisa.

-Lo estoy. -Vi por el rabillo del ojo como Harry comenzaba a subir las escaleras.-Pero estoy muy cansada, dormiré un rato.

Scarlett asintió y yo me libré del agarre de Patrick siguiendo a Harry. Cuando llegamos a la segunda planta le vi a punto de abrir la puerta de su habitación.

-Harry. -Le llamé agarrando su brazo. Sacudió su brazo y yo le miré sorprendida.- Harry, mírame.

Sus ojos volaron a los míos rápidamente. Fui capaz de ver la furia en ellos.-¿Qué demonios te pasa, Anny?

Sacudí la cabeza sorprendida.-¿Qué?

-¿Cómo puedes confiar tanto en Patrick? ¿Cómo puedes acercarte a él sabiendo lo que hace?

Mi estómago se contrajo al ver la mirada desesperada en sus ojos. Su brazó envolvió mi cintura y me metió rápidamente en la habitación, cerrando la puerta justo después.

Mi espalda sintió la fría pared. Los brazos de Harry no dejaron mi cintura, y sin dejarme decir nada, sus labios atacaron los míos.
Suspiré en su boca, realmente había extrañado sus besos.

Sus labios se movieron con desesperación sobre los míos, con necesidad. Una de sus manos voló a mi nuca y me acercó más a él.

-Joder, Anny..... -Gruñó sobre mi boca. Mordí su labio deseosa de más.- Estoy tan locamente enamorado de tí.

Sus palabras hicieron que mi corazón saltara. Sus besos comenzaron a bajar por mi mandíbula, oreja y cuello. Solté un gemido cuando sentí sus dientes incrustrarse en la parte más sensible de mi cuello.

-No puedo..... -Volvió a dejar un rastro de besos hasta mi oreja.- ....perderte.

Mis ojos se abrieron y repentinamente se llenaron de lágrimas. Una rodó lentamente por mi mejilla, y Harry se quedó paralizado cuando se dio cuenta.

-Dios mío, ¿qué ocurre? -Sus manos acunaron mis mejillas.- ¿He hecho algo mal?

-¿Dos semanas?

Su cuerpo se tensó al instante y me apegó más a su cuerpo.

-¿Qué? -Preguntó con miedo en sus ojos.

-Dime por qué, Harry. -Clavé mis ojos en los suyos.- ¿Por qué me mentiste?

Más que un trabajo~ H.S~ Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora