-Mamá no tienes porque seguir aguantando esto, porfavor vamonos de aqui.-dije reteniendo mis lagrimas.
Mi madre estaba en el suelo, tapaba su cara con las manos, no quería que la viera llorar. Mi padre acababa de irse, que cobarde!pensé. Ellos habian discutido, yo estaba en mi habitación, como siempre. Pensaba en lo mucho que quería salir de allí, quería escapar de todos aquellos problemas, ser yo conmigo misma en algún lugar remoto del mundo. Desperté de mis imaginaciones cuando escuché un vaso romperse.
"Que mierda es esto?" gritó mi padre. Salí de mi habitación y me escondí en las escaleras para ver mejor la escena.
"Pensé que ya habías bebido lo suficiente"dijo mi madre con el poco hilo de voz que le quedaba.
"Callate zorra! No eres quien para decidir cuando debo dejar de tomar entendiste?"dijo él acercandose a mi madre con su mano haciendo presión sobre el cuello de esta. Quise bajar rápidamente para apartarlo, pero decidi esperar.
"Creí que era tu mujer. No recuerdas Josep? Eramos felices...."dijo mi madre antes de ser golpeada por aquel desconocido que vivía en mi casa, desde que nací él fue un alcoholico que jamás formó parte de mi vida, entonces para que darle el honor como padre, cuando no sabe siquiera ni mi nombre...?
"Si, hasta que llegó ella!Esa maldita mocosa me arruinó la vida!" gritó.
"No le digas así nunca más entendiste? Josep es tu hija, ella te ama..."unas lagrimas se escaparon por sus ahora rosadas mejillas.Él le volvió a pegar.
"Jamás me des una orden y ni siquiera me levantes la voz"chilló y volvió a unir su mano con la cara de Margaret formando un fuerte choque. Permaneció allí parado contemplandola en el suelo, cuando se volteó y se fué. Al escuchar el ruido de la puerta, bajé corriendo las escaleras. Mi madre estaba en el suelo pálida, con la mirada perdida y sus mejillas sangrando. Ella se dió cuenta de mi presencia.
-Oh, hija tienes hambre?-dijo levantandose rapidamente.
-Mamá, mirame...- dije triste.
-Hay galletas en la mesa, si quieres te doy un poco de zumo.-
-Mamá, porfavor...
-Tambien hay tarta de chocola...
-Joder mamá! Mírame!!- grité. Ella volteo y me dejó ver sus mejillas ensangrentadas.
-____...
-No mamá, porfavor, quiero irme de aqui, enserio, no aguanto más! Quiero irme de Londres!- dije entristecida.
-____... No podemos dejar solo a tu padre...
-Mamá es enserio? A ese que nombras como mi supuesto padre que nos maltrata, que nos pega y nos insulta, que nos encierra y nos obliga a hacer lo que él quiera, mamá a eso no se le llama padre, ni marido, siquiera persona!- dije lo último gritando.
-_____ no me compliques mas las cosas...
-Mamá, porfavor... te lo suplico- dije cuando noté que mis lagrimas comenzaban a descender por mis mejillas.-no lo aguanto más... necesito irme de aqui, por lo menos unos días vayamos con la abuela, porfavor mamá...
Ella se lo pensó durante unos segundos, devatía consigo misma los pros y los contra.
-De acuerdo, iré a llamar a la abuela, nos vamos hoy a la madrugada.
-Mamá gracias! Muchísimas gracias!-dije en voz baja. Realmente necesitaba salir de Londres.
Subí las escaleras hacia mi cuarto. Cerré la puerta y sin pensarlos dos veces me arrodille en el suelo, mire debajo de la cama y allí estaba,mi maleta. Siempre soñé con escaparme de aquella casa y enfrentarme a mi padre, así que esa maleta estaba ahí esperando aquel día cargado de valentía que jamás llegó. Abrí mi armario y sin mirar el que ponía abracé toda mi ropa para tirarla encima de la maleta y la cerré. Sin querer pellizqué mi muñeca. Miré mi muñeca llena de cortes y sangre seca, estaba roja y morada. Los cortes eran recientes, de hace dos días, así que ese pellizco me dolió hasta las entrañas. Pero recordé que hoy saldría de todo ese mundo, estaría con mi familia. Mi abuela realmente era como mi mejor amiga, le contaba todo, incluida mis preocupaciones y mis miedos. Ella, al igual que mi madre, era la que mas sufria cuando se entraba de mis cortes, del bullyng en mi escuela y del maltrato, los insultos y las frias miradas de mi padre hacia nosotras. Siempre me aconsejaba y muchas veces me salvó de hacer tonterías, que podían haberme matado.
Salí de mi cuarto y me dirijí al baño. Me dí una refrescante y tranquila ducha, me relajé muchisímo ya que me pasé media hora allí. Salí envuelta con mi blanca toalla y me coloqué mi pijama. Recogí mi pelo en una coleta y bajé las escaleras hasta la cocina, donde se encontraba mamá colocando la mesa.
-mmm... que bien huele!- dije oliendo aquellos spaghetti.
-Gracias _____! Tienes hambre?- preguntó.
-No.- mentí,no quería engordar más.-
-______! Tienes que comer algo, si sigues así quedaras anorexica...
-Mamá no seas exajerada, solo no tengo hambre si?- estas discusiones era part de mi rutina.
-Porfavor hija...-suplicó- come aunque sea un poquito.-hice una mueca de fastidio.- ____! Tienes 16 años y pesas 36kg, porfavor...
-Vale,vale...-dije evitando ese momento incomodo con una sonrisa- comeré algo...
Mi madre sonrió satisfcha y sirvió un poco de spaghetti en mi plato. Comencé a comer y estaban realmente deliciosos, echaba de menos poder comer todo lo que quisiera. Cuando acabé limpiamos juntas los platos y la cocina. Me despedí de mi madre diciendole que nos veíamos en cuatro horas. Subí a mi cuarto y cerré con llave, ya que mi padre todavia no habia llegado y estaba segura que cuando lo hiciera lo primero que haria era subir a mi habitación y gritarme estupideces. Me acosté en mi cama e intenté cerrar los ojos. Despues de una hora intentandolo comencé a pensar sobre nuestro viaje a la cas de mis abuelos. Ellos vivían en Mullingar, Irlanda. Me encantaba ir a visitarlos, ya hacia un par de años que no los veía así que moría de ganas por ir. Ademas Irlanda era simplemente fascinante. Mis abuelos vivian en un barrio un tanto oscuro y deprimente pero los vecinos eran unas personas magnificas! Deseaba ir ya!
-----------------------------------------------------
Espero que os vaya gustando! Comentad y votad! Gracias por leer!! <3
ESTÁS LEYENDO
My little angel.
FanfictionIntroducción: La familia Brooks, a simple vista era una encantadora familia sin problemas, sin embargo detrás de las paredes de aquella enorme y lujosa casa se escondían muchos secretos. Josep, un padre alcoholico casado con Margaret, una madre mal...
