~Capitulo 23~

355 18 2
                                        

Desperté con la claridad del sol que se adentraba a mi habitacion por las rejillas de las persianas y con el fresco viento que golpeaba sobre mi piel e inundaba el cuarto de un olor a lluvia fresca. Me levanté de la cama muy cansada, miré la hora y era sorprendentemente muy pronto. Hice los mismo extraños estiramientos que siempre y salí de la cama. Me di una corta ducha y volví a colocarme el pijama, de todas formas era demasiado temprano para ir ya vestida. Bajé las escaleras y me dirigí a la cocina, donde no había nadie porque eran las seis de la mañana de un domingo, evidentemente nadie se levanta a esa hora salvo si te desvelo tal cual mi caso. Me preparé un delicioso té con unas tostadas y fui al jardín trasero dispuesta a desayunar allí, pero no sin antes abrir las persianas de toda la casa, dejando las ventanas cerradas por si llovía. Me senté en una de las tumbonas enfrente de la piscina y acabé mi desayuno. Mi mirada se tornó perdida en el agua inquieta de la piscina mientras pensaba en Niall. Que raro no? Lo sé, suena repetitivo, pero seguía sin saber del todo si debería estar con él o no, estaba claro que lo adoraba y que él me tenia cierto aprecio, pero hasta que punto podría llegar a soportar mi estado tanto mental como físico? Él me hacía sentir como nadie jamás lo había hecho pero era tal mi cariño hacia él que me daba miedo hacerle daño.

Decidí dejar de darle vueltas al mismo tema, total no iba a llegar a ninguna conclusión de todas formas, y aproveché a llamar a los chicos. Si, es una locura llamar a tus mejores amigos a las seis de la mañana pero me aburría y ellos hacían lo mismo cuando se encontraban en mi situación, así que en cierto modo me lo debían. Cogí el teléfono y marqué el número de Sophie, sabía que Hazza había pasado la noche con ella porque sus padres se habían ido de excursión a no se dónde...

Sonó una vez, sonó dos veces, sonó tres y por fin lo cogió. Al principio estaba desconcertada, luego pasó a maldecirme y al final cedió.

No esperé mucho tiempo a que llegaran pues vivían al lado y además no se habían tomado el placer de cambiarse siquiera el pijama, según ellos no había nadie en la calle a esas horas, sólo yo era la que estaba mal de la cabeza. Es cierto, pensé, quien se levanta a esta hora por su propia voluntad?

-Bueno, entonces la cena en casa de Niall todo bien?- preguntó mi mejor amiga.

-Si, todo perfecto- dije sonriente pero con un tono apagado el cual ellos no pasaron desapercibido siquiera en ese punto de sueño incurable y agotador de altas horas de la mañana.

- Y entonces a que viene esa cara?- dijo Harry mientras se acostaba en la tumbona de mi derecha.

-Pues... Es que he estado pensando y...-

-Allá vamos con la gilipollez del día...- dijo Sophie- ______ siempre que tienes un pequeño tiempo a solas le das de tal forma vueltas al coco que acabas con conclusiones tan sumamente estúpidas...

-Es enserio Sophie, me preocupa el futuro de Niall conmigo, si es que realmente existe este "nosotros", bueno por lo menos en mi cabeza si existe y no quiero que él acabe dañado por las represalias que pueda tomar yo contra mis cambios de humor...

-_____ tu le quieres?- me preguntó Hazza.

-Claro.- contesté obvia.

- Y él a ti también...- hizo una pausa- pues entonces porque no intentarlo? Por una vez en tu vida sé razonable y empieza a creer que también te mereces que te pasen cosas buenas, no todo lo que te sucede tiene porque acabar en desgracia, te pueden pasar cosas agradables y es más, estas teniendo muy buena racha... Dale una oportunidad a esto tan raro que tienes con Niall y si sale mal estaremos aquí para volver a levantarte como tantas veces lo hemos hecho, confía en nosotros pero sobretodo confía en ti...-

- Tenéis razón, algo bueno tiene que tocarme y quien me dice que eso no sea lo que me esta pasando a hora con Niall?- dije segura mirando a la nada como queriéndome convencer a mi misma al respecto.

My little angel.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora