Me desperté. La luz cegadora de la preciosa mañana golpeaba mi rostro con delicadeza. Lentamente abrí los ojos y me vi sola en la habitación. Giré sobre mi misma entrelazando nuevamente todas las sabanas a mi cuerpo. Sonreí como una estúpida al recordar lo que habia pasado la noche anterior, Niall me habia besado... Me preguntaba como estaría en ese momento, tal vez dormido, quizas pensando en mi o a lo mejor estaba soñando lo ocurrido la noche anterior. Me levanté cuidadosamente de la cama ya que las magulladuras todavia me dolían. Fui hasta el baño donde me cepillé mis dientes y me cambié. Me puse mi vestido floreado con las converse blancas, me maquillé y salí de la habitación. La puerta del cuarto de mamá estaba abierta asi que supuse que Niall estaba despierto. Bajé escalón por escalón muy despacio por mis heridas y admito que tambien por nervios. Me aplaudí mentalmente una vez que estaba abajo. Pude distinguir el rico aroma de tostadas. Me asomé por la puerta, y alli estaba, preparando el desayuno. La luz golpeaba sobre su piel, y la sonrisa que tenia me hacia sonreir inmediatamente, reí al verlo cantar, tenia una voz preciosa...
-Buenos días!- me sonrió al verme allí parada.
-Hola-dije sonriente-mmm...eso huele muy bien!
-Lo se, mi arte culinario es de lo mejor que hay- rió.
-Habrá que comprobarlo-me senté lentamente en la mesa.
-Vamos a ver....-dijo entregándome una taza de café y un par de tostadas.
-Están muy bien, no me lo imaginaba-reí.
-Pues ya ves-
Desayunamos entre risas y bromas. Hasta que recordé las palabras de mamá.
-Niall que te parece si hacemos algo divertido con los chicos?-pregunté emocionada.
-____ lo crees buena idea?Digo...No creo que estés como para salir-
-No quiero quedarme en casa acostada en la cama mirando los programas mas patéticos que pasen por la televisión mientras recuerdó una y otra vez aquella noche. Si te digo la verdad, prefiero no hacer memoria y olvidarme de eso cuanto antes y que mejor que pasar tiempo con tus amigos?-
-Vale de acuerdo, pero que quieres hacer?-me preguntó.
-No se, podríamos pasar tiempo en el jardín y en la piscina- dije sonriente por la idea.
-____ y tu...?-
-Cuerpo, lo sé-suspiré en una sonrisa- da igual, son mis amigos, lo entenderán, estoy segura...-
-Sabes?Me sorprendes mucho-dijo mirandome expectante.
-A si?- pregunté confundida.
-Si, eres más fuerte de lo que crees-bajé la cabeza avergonzada-Venga vamos a llamar a los chicos-dijo tomándome de la mano.
Fuimos hasta el salón donde yo llamé a Harry y a Sophie para que avisaran al resto. Niall me indicó que fuera a cambiarme, mientras que él preparaba el resto. Subí las escaleras, a mi ritmo, y llegué hasta a mi habitación donde busqué algún bikini normal pero la búsqueda fué todo un fracaso. Decidí buscar en el cuarto de mamá. Fuí hasta allí y abrí el armario. No habia visto tanta ropa junta en mi vida, pero pese a la cantidad y el desorden seguí buscando. Finalmente encontré uno negro. Era simple, lo único que tenia era un precioso encaje. Volví a mi habitación y de allí, al baño, donde me cambié. Una vez con el bañador puesto me miré al espejo. Me quedaba muy bien, el único problema era el estado de mi cuerpo, lleno de magulladuras, golpes y cortes. Igualmente sabia que los chicos tenian que, en algún momento, enterarse de mi verdadero estado así que de alguna forma u otra sabia que lo estaba haciendo bien. Volví a colocarme el vestido floreado encima del bikini, recogí mi pelo en una coleta y volví hacer todo el recorrido. Del baño a la puerta, de la puerta al principio de las escaleras, del principio de las escaleras al final de estas y por último, aplauso mental por conseguirlo. Entonces mi vida entera pasó por mi mente, tal y como dicen cuando estas a punto de morirte.Cerré los ojos cuidadosamente para poder escuchar, oler y sentir todo lo que me rodeaba. El olor de piscina entraba por mi nariz, las yemas de mis dedos rozaban la barandilla de madera perfectamente barnizada y mi piel sentía la presión del aire contra mi cuerpo enmagullado, pero no podía dejar que eso me limitara, tenia que ser mas fuerte que el sentimiento de dolor, asi que toqué mis brazos con fuerza intentando que no me doliera mas, pero obviamente fué un intento fallido. Que soy una cabezota? Cierto, muy cierto, pero nada ni nadie me limita a hacer algo y menos si se trata de divertirme y dejar de lado mis problemas . Si, lo sé, suena bipolar, ya que el echo de los insultos, los golpes y los cortes, hacen que tenga que esconderme y escapar de hacer muchas cosas que adolescentes normales, como yo tendría que ser, hacen... Y se que si no puedo mas con todo esto debería dejarlo, pero és más fuerte que yo. Que hago cuando las frequentes malas noticias se apoderan de la poca felicidad que mi cuerpo contiene, como si penetrara mi piel y buscara sin piedad y sin pausa aquel sentimiento que florecia en mi interior? No puedo evitarlo. Me destroza pensar que será de mi cuando ya no tenga a nadie con el que poder apoyarme cuando siento que mi vida se me escapa de las manos. Ha sido inútil todo lo que he intentado hacer, ya se ha ido, el tiempo ha destrozado la oportunidad de cambiar el rumbo de mi vida. Entonces, porque necesito la ayuda de Niall? Él no se merece esto , tiene que saber que no vale la pena intentar cambiarme, yo ya no volveré a reir y a pasear dando saltitos todos los dias. Estoy haciendo perder el tiempo a mi angelito y me arrepentiré de ello toda mi vida si no lo arreglo ahora. Cuando quise acordarme estaba sentada en el décimo quinto escalón con mi rostro empapado en lágrimas mientras mis manos agarraban con fuerza y desesperación el borde de mi vestido. Sequé lo más rápido posible las lagrimas que marcaban la mala jugada de mi mente, me levanté para después dirigirme con paso firme hacia el jardín trasero. Se que me arrepentiría después de hacer lo que iba a hacer, pero más lo haría cuando Niall siguiera perdiendo el tiempo conmigo.
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My little angel.
Fiksi PenggemarIntroducción: La familia Brooks, a simple vista era una encantadora familia sin problemas, sin embargo detrás de las paredes de aquella enorme y lujosa casa se escondían muchos secretos. Josep, un padre alcoholico casado con Margaret, una madre mal...
