Problemas solucionados

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Mis padres ya había hablado lo suficiente con varios oficiales, hasta tenían un plan que seguimos a la perfección, los tres queríamos que esto se solucionara de inmediato.

--Tatiana se siente bien ¿verdad?

--¿De qué hablas Isa?

--De que salieras de este problema.

--Es una carga menos en mi espalda --alcé mis hombros--. ¿Cómo está tu helado?

--Me gusta.


Antes.

--¿Están seguros de todo esto?

--Sí, estamos totalmente seguros --mi padre se removía varias veces en el asiento mientras que mi madre jugueteaba con sus dedos.

--Bien. Ahora necesitamos a su hija.

--¿A mi hija? --preguntó mi madre, apretando su mano izquierda con la derecha--. ¿No hay otra forma?

--No señora. Su hija es la indicada para atrapar a The Black Sea --el oficial miró a mis padres, como intentado calmarlos--. El plan es sencillo. ¿Lo recuerdan?

--Sí --contestamos todos.

--No tiene que temer, serán vigilados por más agentes.

--Estoy de acuerdo, oficial --dije, captando la atención de todos en aquella sala.

--Bien --se volteo a uno de sus acompañantes--. Contactaremos a The Black Sea y el señor Felipe hablará con él --ahora se dirige a mí--. Linda, ¿puedes salir un momento de la habitación? Tengo que hablar con tus padres.

--No hay problema.

--Te acompaño Tat --Isabella fue detrás de mí.

,Lo último que pude escuchar proveniente de esa sala fue "Por favor, contacta a ese maniático", "señor Felipe...", "lo escucharemos"...Todas provenientes del oficial que se estaba encargando de toda está chorrada. 

En la sala...

El oficial pasó un móvil a el padre de Tatiana.

--Señor Felipe, ¿cómo está?

--Ahora no es el momento para saber cómo está el otro ¿no lo cree? --dijo entre dientes. Los oficiales se mantuvieron concentrados.

--¿Y su hija?

--¿Qué quieres de ella?

--Sabe muy bien lo que quiero, señor Felipe --rió. Felipe se quedó en total silencio--. ¿Sabe? Ya quiero verla. Debe estar grande y muy hermosa --suspiró--. ¿Podrías traerla a mí?

The Black Sea dio una dirección.

--Estaré esperándote. Mejor, esperándola.

--¿Y si no cumplo con ello?

--Ya lo sabes --pareciese que agitará el móvil--. No quiero perder mi tiempo. Tengo que irme. 

Colgó.

--Bien hecho, señor --lo felicitó uno de los oficiales.

--Todo estará bien... --Lina se dirigió hacia Felipe.

--Eso quiero creer...


Fuera de la sala...

--Tat, todo estará bien --agarró mi brazo.

--Estoy realmente asustada, Isa --apoyé mi cabeza a la de ella.

Amor complicado (Yuri)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora