Título: Tengo que decirte algo
Partes: 1
- ¿Cielo? Ya estoy en casa -oigo decir a Sebastian. El sonido de la puerta cerrándose sigue a su voz, familiar y reconfortante.
Me levanto del sillón y dejo el libro en el mismo para dirigirme al origen de su voz.
Entonces le veo, parado en la entrada con una maleta a su lado y vestido con una sudadera que le regalé por nuestro aniversario como pareja.
Pensé que no lloraría al verle a pesar de lo mucho que le he echado de menos. Sin embargo, cuando me abalanzo sobre él y escondo mi rostro en su cuello, aspirando su olor, lágrimas provocadas por la emoción del momento salen de mis ojos, humedeciendo levemente la suave piel de su cuello.
Seb envuelve sus brazos alrededor de mí y me abraza con fuerza.
- Te quiero -susurra antes de besarme. No creo que nos hayamos besado antes así, con tanta necesidad y desesperación.
Seb me agarra por la cintura y me lleva hasta el sofá sin dejar de besarme. Entonces, se sienta en el sofá y yo en su regazo, escondiendo mi rostro en su cuello de nuevo.
Nos quedamos un rato en silencio, disfrutando de la proximidad de nuestros cuerpos.
- Te he echado mucho de menos -musito antes de darle un beso.
- Lo sé. Yo también. Pero es parte de mi trabajo -responde abrazándome más fuerte.
Suspiro y contesto:
- Ya lo sé, Seb, y estoy muy orgullosa de que tengas el trabajo de tus sueños. Pero hace dos meses que nos casamos y ni siquiera te he visto en todo ese tiempo.
Seb asiente y suspira.
- Pero ahora he venido para quedarme. No voy a dejarte sola -dice besando mi frente.
Reprimo las ganas de decir que, técnicamente, no estaría sola, y beso su mejilla.
Entonces, las náuseas que he estado sintiendo estos últimos meses me invaden, y salto del regazo de Seb para ir corriendo al baño de nuestra habitación.
- ¿T/N? ¿Te encuentras bien? -oigo preguntar a Sebastian. Distingo un tono de preocupación en su voz que me hace quererle más, si es posible.
Una vez en el baño, con la puerta cerrada con cerrojo, vomito todo mi desayuno, comida y cena. Ya estoy bastante harta de devolver cada maldita cosa que como. Y aún me quedan siete meses.
Suspiro y me limpio la boca.
- ¿Cariño? Dime que estás bien. ¿Necesitas ir al hospital? -pregunta Sebastian preocupado desde el otro lado de la puerta.
- No, no. Estoy bien, no te preocupes -respondo. Después añado-: Tengo que decirte algo. ¿Puedes esperaren la habitación?
Sebastian tarda un poco en responder.
- Claro.
Escucho sus pasos y me lavo los dientes. Cuando termino, observo mi reflejo en el espejo. A primera vista, no hay nada anormal. Llevo puesta una sudadera de Seb, que me queda gigante, por lo que mi vientre abultado no se ve a no ser que levante la prenda.
Cojo el borde de la sudadera y la levanto, despacio, hasta ver mi abdomen.
Una barriga inflada sustituye a lo que era antes un estómago plano. Pongo una mano en mi tripa y sonrío involuntariamente.
- ¿T/N? -la voz de Seb me saca de mis pensamientos y coloco la sudadera.
Salgo del baño y veo a Sebastian sentado en la cama, con el ceño fruncido.
- ¿Estás bien? -pregunta de nuevo mientras se acerca a mí.
Yo asiento y sonrío para tranquiliazarle.
- ¿Qué es lo que me tenías que decir? -pregunta cogiendo mi mano. Veo mi anillo y sonrío a mi esposo.
- Yo...-suspiro y cojo aire-: Hace dos meses más o menos, comencé a tener náuseas y...fui al médico y me dijo que no tenía nada de lo que preocuparme.
- ¿Tienes...estás enferma? -susurra Seb acariciando mi mejilla.
- Déjame acabar, Seb -digo sonriendo nerviosa-: Y entonces yo...pues hice...y no me lo podía creer, así que...entonces vi que era cierto y...yo...
- T/N, ¿qué quieres decir?
Suspiro.
- Estoy embarazada -digo, alto y claro.
Al principio, Seb no hace nada. Solo se queda quieto, mirándome. Entonces, abre sus ojos como platos y dirige su mirada a mi vientre.
- ¿Vamos a ser padres? -musita despacio.
Yo sonrío y me doy cuenta de que algunas lágrimas de felicidad corren por mi rostro.
- Así es.
Seb sonríe y suelta una carcajada. Entonces, se agacha y acaricia mi cadera. Pone una mano encima de la sudadera y susurra:
- ¿Puedo?
Yo acaricio su pelo.
- Claro -respondo emocionada.
Él levanta la tela con suavidad. Entonces, al ver mi abdomen, comienza a llorar y a reír al mismo tiempo.
Pasa una mano por piel y la acaricia con delicadeza. Deja pequeños besos por toda la zona y apenas le oigo susurrar:
- Gracias.
Sebastian se levanta y me abraza, escondiendo esta vez él su rostro en mi cuello.
- Gracias por dejarme ser padre -musita besándome.
Yo sonrío y acaricio su pelo antes de responder:
- Gracias a ti por hacerme feliz.
Vale me gustaría preguntar por qué narices no he hecho un one-shot de Seb antes.
Wtf
Ya era hora, ¿no? Además, no he visto ni un one-shot sobre él, cosa que es bastante rara porque QUIÉN NO AMA A ESTE HOMBRE.
Bueno, pues eso, que espero que os haya gustado y...
MUCHAS GRACIAS POR LEER, EN SERIO😭😭😭Me haseis muy felis
ESTÁS LEYENDO
MARVEL //one-shots
FanfictionOne-shots o imaginas de los personajes del Universo Cinematográfico de Marvel y sus actores.
