Título: Te siento
Partes: 1
Me despierto al oír unos gritos escalofriantes, espeluznantes, que resuenan en mi cabeza.
Tardo unos segundos en darme cuenta de que provienen de mí.
Me aferro a las sábanas con los puños, mientras mi corazón late enloquecido en mi pecho y las lágrimas caen por mis mejillas.
Aún oigo los gritos de mi pesadilla, los llantos y el ruido de los disparos.
Me siento en la cama y trato de respirar con normalidad. No quiero que los niños me oigan.
- T/N.
Mi nombre, pronunciado por él, retumba en mi mente, haciendo que olvide mi pesadilla durante un segundo.
Él está en mi mente, y no me importa. Ya sabe todo lo que tiene que saber.
Alguien llama a la puerta, seguramente él.
- Pasa -respondo con voz temblorosa.
A través de la oscuridad veo que la puerta se abre y Charles entra silenciosamente en su silla de ruedas.
Llega hasta mí con el ceño fruncido y estira su brazo para tocar mi mano.
- Te he oído gritar -dice mientras acaricia mi mano.
- Lo sé -digo. Entonces añado-: Aunque no necesitabas oírlo, ¿verdad?
Él sonríe levemente y asiente.
- Sé lo que piensas. Puedo sentirte en mi cabeza. Siempre -explica. Me acerco a él y pregunto:
- ¿Sabes por qué?
- Porque me importas demasiado.
Me ruborizo ante sus palabras y miro hacia otro lado, aún sollozando silenciosamente.
- No puedo más, Charles -mi voz apenas es audible-: No puedo seguir viendo a mi hermana morir una y otra vez. No puedo con esto.
Charles me contempla preocupado y entrelaza sus dedos con los míos.
- Sí puedes. Eres más fuerte de lo que piensas, T/N. Puedes hacerlo -murmura.
Yo niego.
- Sabes muy bien que no. Ya has visto lo que yo veo cada noche. Lo has sentido -respondo.
- No fue tu culpa. Ann murió para protegernos a todos, y desgraciadamente nadie pudo evitar su muerte, tú incluida -sus ojos comienzan a humedecerse y la garganta se me seca.
- Yo...podría...podría haber hecho algo. Podría haber matado al asesino antes. Podría haberle sacado toda la sangre de su cuerpo y matarle sin dejar una sola herida. Pero no lo hice -digo con la voz temblando por el odio, y los ojos húmedos por la furia.
- Pero no lo hiciste -repite él, pasando su pulgar por la palma de mi mano-: No lo hiciste y eso deja claro quién eres.
Durante un rato solo se oyen mis sollozos, hasta que Charles añade:
- Y tampoco podrías haber salvado a Ann con tu mutación. Por mucha sangre que pusieses en su cuerpo...
- La bala desgarró su corazón casi al instante de ser disparada -termino yo con un hilo de voz.
Levanto la mirada para ver justo a tiempo cómo una lágrima cae por la mejilla izquierda de Charles.
- Siento que tengas que sentir esto. De verdad -susurro.
Él se limpia la lágrima y yo bajo la mirada.
- Yo no. Me ayuda a entenderte y a amarte más de lo que ya hago -murmura él.
La mano que no está entrelazada con la mía se dirige a mi pómulo, tocando delicadamente mi piel.
- No puedes amarme, Charles. No debes. Podría matarte ahora mismo con solo mover un dedo. No debes amarme -digo mirándole a los ojos.
- Pero lo hago. Y créeme cuando te digo que te amo más de lo que he amado a nadie -responde él, acercándose a mi rostro. Entonces, añade en un susurro-: Y creo que tú también me quieres. No más que a nadie, porque sé que Ann es lo más importante para...
- Ann está muerta, Charles -digo, ahora con la voz firme-: Sí, era la persona a la que más amaba. Pero no puedo seguir amando tanto a alguien que no está aquí. Eso no hará ningún bien, ni a ti ni a mí.
Una sonrisa se asoma por las comisuras de sus labios y murmura:
- Eres muy fuerte, T/N, mucho más de lo que piensas.
Apoya su frente en la mía, haciendo que note su respiración como si fuese la mía propia.
Sus labios se acercan a los míos y pongo una mano en su rostro para frenarle.
- ¿Charles? -musito, casi contra sus labios-: ¿Me amas de verdad?
Siento su sonrisa antes de que musite:
- Antes te he dicho que puedo sentirte en mi cabeza. Mentía. Te siento en mi corazón, en mi cabeza, en todas partes.
Hay un momento de silencio en el que solo se oyen nuestras respiraciones, hasta que susurro:
- Yo también te amo, Charles. De verdad.
Él sonríe y antes de que me dé cuenta ya me está besando.
Sus labios son suaves y delicados. Me besa despacio, como si disfrutase cada segundo de esto.
No sé cuánto tiempo pasamos besándonos. Solo sé que através de la oscuridad veo sus ojos brillantes y su amplia sonrisa.
- ¿Charles? -musito, tumbándome en la cama.
- ¿Sí?
- ¿Puedes dormir conmigo? -pregunto al notar el picor en los ojos, cuyo significado es que tengo sueño.
Él sonríe.
- Claro.
Le ofrezco ayuda para subir a la cama, pero él lo hace solo, girando la silla de ruedas y apoyándose con los brazos en la cama.
Se tumba junto a mí y yo me apoyo en su pecho.
- ¿Te quedarás conmigo? -repito, mirando sus ojos claros.
- Hasta mi último día.
Por si no quedaba claro mi personaje favorito de todos los tiempos es Charles Xavier.
ESTÁS LEYENDO
MARVEL //one-shots
FanfictionOne-shots o imaginas de los personajes del Universo Cinematográfico de Marvel y sus actores.
