Horas antes de irme al trabajo, fui con Vincent. Le conté nuevamente que estaba muy feliz y emocionada, aunque siento que no le gusta que hable de ese lugar. Le dije que tal vez podría llegar a sentir cariño por esos animatrónicos y me contestó:
---¿Amor por esas bestias? No estarás hablando en serio. ¿Verdad?
---¿Y por qué no? Digo, son lindos y además sólo buscan a la gente para entretenerla---Respondí.
---No buscan a la gente, Elsa. Al que buscan es a mi.
---¿Qúe?---Me río de manera forzada---¿Cómo crees? ¿Por qué habrían de buscarte a ti?
---Elsa, por favor. No te encariñes con esas cosas. Son unos malditos tratando de hacerte daño.---Se dio la vuelta y puso el pan tostado en la mesa---.
---¡No! No sé porque dices eso, hablas de ellos como si tuvieran vida propia.---Impugné.
---¿Yo?---Soltó una risa sarcástica.-Yo no soy el que se está encariñando con ellos, querida---Sacó un cuchillo---.
---Bueno... pero... ---El cuchillo me desconcertó---No me harán daño. ¿Por qué dices que te buscan a ti?
---Elsa, Elsa curiosa. Yo era guardia ¿recuerdas?---Colocó el frasco de mermelada junto al pan y se sentó a comer.
---¿Y eso que?---Protesté mientras me sentaba frente a él.
---Pues te buscan porque creen que tú eres yo.---Entrecerró los ojos y sonrió.---¿Quieres?---Señaló su "tostada".
---Eh...
En ese momento tomó mermelada con el cuchillo y en un parpadeo el objeto punzocortante rozaba mis labios dejándome un ligero sabor a fresa.
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---¡Oye!---Grité y alejó el cuchillo.
---Lo siento-sonriose y se sentó.---De pronto te asemejaste tanto a una niña; curiosa, preguntona...
---Bonita forma de decirme que me callara. No soy una niña. Ah, y no me estás dando respuestas.
---Tú tampoco---Me miró muy fijo---¿Que has averiguado? ¿Cómo tomar té con un animatrónico? ¿Sí? Pues no me interesa.
---Claro que sí. ¿Quieres venir a la próxima fiesta que organizaremos la Pata y yo?---Respondí con sarcasmo.
---Su nombre es Chica. Deja tu sarcasmo en la puerta, Elsita.
---Yo no empecé, Vins. ¿Chica?
---Si te refieres a la pata con babero, así es. Es una maldita perra junto con un conejo marica y azul.
---¿Por qué te expresas de ellos así?---Me empezaba a dar coraje.
---¡Elsa, por Dios! ¡Quieren matarte, están malditos!---Replicó.