Iván se despertó mucho tiempo antes que la alarma sonará para despertarlo al otro día, luego de varios minutos tratando de volver a dormir y sin conseguirlo se sentó en su cama dispuesto a empezar el día. Realmente se sentía cansado y las pequeñas marcas bajo sus ojos eran la prueba de ello.
No se había permitido llorar por lo que había pasado el día anterior, había tratado de mantener la esperanza aferrada a la mínima posibilidad de que realmente no fuera Sebastián quien había enviado esa nota y todo se tratara de una cruel broma por parte de un anónimo.
Pero la letra era del castaño...
Suspirando se cambió rápidamente y comió solo un poco de té y algo de pan antes de salir, era muy temprano para el colectivo que tomaba normalmente pero hoy estaba decidido a tomar otro. Solo tuvo que esperar unos minutos para que pasara el que estaba esperando dándole tiempo a revisar de que no se olvidaba nada.
Miró por la ventana la mayor parte del viaje y luego se levantó cuando estaban por llegar a la parada. Bajó rápidamente y caminó una cuadra hasta encontrarse con la que ya se le hacía familiar casa de su novio ¿O de su ex? Realmente no estaba seguro.
Sin animarse a tocar el timbre se quedo cerca del umbral agradeciendo haber traído una campera porque hacía frío, miró la hora preguntándose si hoy Sebastián iría a la escuela o no, pero igual faltaban casi quince minutos para que pasara el colectivo que debía llevarlos al colegio.
Unos minutos después vio salir al castaño que pareció sorprendido de verlo ahí pero enseguida le sonrió.
-¿Iván? ¿Qué haces aquí?- preguntó con curiosidad mientras se acercaba al más bajo. Iván trató desesperadamente de borrar el nudo en su garganta pero no pudo ¿Le preguntaba eso porque ya no eran nada? ¿Le parecería patético que se estuviera aferrando a él de esa forma? -Te ves cansado- susurró Sebastián acariciando con la punta de sus dedos las pequeñas ojeras bajo los ojos que tenía.
-No podía dormir- logró hacer que saliera de sus labios, el castaño lo miró preocupado.
-¿Estás bien?- preguntó tratando de mirarlo a los ojos, el pelinegro negó con la cabeza antes de prácticamente abalanzarse contra el otro enterrando su rostro en su pecho y rodeando con sus brazos tu torso haciendo grandes esfuerzos para no derramar ni una sola lagrima. Sebastián le devolvió el abrazo preocupado, pasando su mano por su espalda tratando de reconfortarlo.
-Ya, amor, no pasa nada- susurró con dulzura besando su cabello, el pelinegro se aferró más a él mientras volvía a negar con la cabeza. Estuvieron así por algunos segundos hasta que Sebastián lo hizo separarse un poco tomando su rostro -¿Qué te pasa?- preguntó sincero. Iván trató de pensar una respuesta coherente pero realmente no le salía nada así que simplemente sacó la nota de su bolsillo y la dejo en la mano del castaño.
-Tu... ayer... el teléfono...- susurró en murmullos apenas audibles el más pequeño.
Sebastián leyó la nota e Iván notó como el enojo se demostraba en su rostro, con furia el castaño hizo un bollito la nota tirándola lejos y volviendo a abrazar a su pareja.
-Te amo, te amo, te amo- susurró en su oído dulcemente mientras lo tenía abrazado contra él, Iván rodeo con sus brazos el cuello de su novio correspondiendo el abrazo.
-Yo igual...- murmuró sintiendo como un gran peso salía de él al comprobar que todo lo que decía la nota era mentira. Sebastián le sonrió dulcemente tomando su rostro con ambas manos y besándolo. Iván esta vez no se molesto en decir que estaban en publico porque de todas formas aún nadie estaba despierto en el vecindario.
Ambos se separaron sonriendo y el castaño aprovechó para entrelazar sus manos.
-Yo jamás te dejaría- dijo totalmente seguro Sebastián apretando un poco el agarre.
-Yo tampoco- admitió algo tímido mirando para otro lado, sonrojándose levemente.
-Eres tan bonito- habló besando su mejilla, el pelinegro lo apartó un poco pero sin soltar su mano.
-Es mejor ir a la parada, el colectivo puede pasar en cualquier momento- dijo Iván mientras empezaba a caminar, Sebastián le sonrió mientras le seguía el ritmo pensando en quien podría haber falsificado su letra y enviado esa nota a Iván, realmente si lo encontraba iba a tener que controlarse para no golpearlo
-¿Y porque ayer no me contestaste el celular?- preguntó curioso.
-Perdí la tarjeta SIM, hoy la encontré- dijo sincero -Lo siento- se disculpó algo apenado deteniéndose unos segundos para besar a su pareja de manera fugaz.
-No, esta bien- asintió mirando para otro lado algo avergonzado, Sebastián le sonrió pensando que realmente se veía tierno.
Ambos se detuvieron al llegar a la parada, mirando a la calle que estaba desierta por la hora temprana que era.
-¿Crees que esas notas te sigan llegando?- preguntó Iván casi en un murmullo acomodándose la campera, Sebastián se acercó más a él besando su mejilla.
-Seguramente si, pero en algún momento parara- lo tranquilizo.
.
Luciano ya había despertado y estaba tomando el desayuno con su madre y sus tres hermanos.
-Apurate, que si quieres que te lleve en la moto debemos llegar temprano a mi universidad también- se quejó su hermano mayor mientras lo codeaba.
-¡Ya voy!- se quejó mientras comía un pan y veía la hora, todavía era suficientemente temprano.
-No lo apures Lau, puede atragantarse- lo retó su madre mientras se levantaba, ella estaba vestida ya para trabajar y todos parecían listos para salir -Laura ¿Llegas antes de las doce?
-Claro, yo me encargo de que los tres estén en casa antes de las una- sonrió bellamente la chica.
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Piezas de una misma historia /Yaoi/
CasualeLa portada fue hecha portada por @HelloDebi , realmente gracias! . Dante empieza a mitad de año en una nueva escuela, ahí conoce a Iván con quien no se lleva del todo bien. Iván esta saliendo con Sebastián. Liam es el mejor amigo de Dante y su prim...