Lenay seguía durmiendo en la banquita de hace dos días., tenía algo de dinero para comer, pero no lo suficiente. Los hombres y mujeres la miraban con asco o simplemente le regalaban una sonrisa falsa.
Ella tenía un secreto. Pero le da miedo que lo descubran. A causa de ese secreto, siempre tenía que usar ropa holgada y gorritos. Y por eso mismo, la molestaban en la escuela y le decían que ella no pertenecía en este mundo. Que estaría mejor muerta. Le pegaban y regresaba a casa con moretones, pero sus papás le hacían lo mismo, decían que era débil y una buena para nada.
Extrañaba a Mellisa. Ella dijo que iba a volver a buscarla, pero jamás lo hizo, y eso ya le empezaba a preocupar, ¿le habrá pasado algo? Ella, más que su amiga era como su hermana. Se contaban todo y dormían juntas cuando Lenay iba a su casa llorando por qué sus padres la odiaban. Siempre la lograba calmar con sus chupetes, mimos y abrazos hasta quedarse dormida.
Estaba tan metida en sus pensamientos que jamás se dio cuenta de la persona que había a lado suyo.
Volteo y ella pensó que era el mejor y hermoso ser humano que jamás haya visto. Vio a el padre de sus hijos y futuro esposo. Okey, tal vez no. Que Lenay no se ilusione, pero uno nunca sabe.
- Hola...- dijo aquel chico conectando por primera vez sus ojos, café y azul. Lenay examinó a aquel chico de arriba y de vuelta. Cabello un poco café, ojos cafés, labios gruesos, de unos 26 años.
Lenay pasó su vista a sus caderas del chico y vio una... ¿pistola?
Lenay abrió sus ojos y se alejó de él lo más que pudo hasta situarse a un árbol detrás. Aquel chico se le quedo mirando con él ceño fruncido, hasta que recordó. 'La pistola.... mierda"- pensó aquel chico. Se levanto de la banca y se dirigió a Lenay lentamente rezando a que ella no salga corriendo.
- Oye, tranquila, ¿si? No por traer una arma significa que te haré daño, soy buena persona.- Lenay asomó la cabeza pero la volvió a esconder.- Soy criminalista, y ellos tienen que traer una para protegerse, no te haré nada, lo juro.- Lenay salió del árbol y se posó delante de él, bajando la mirada y jugando con sus deditos.- Bien.- sonrío.- Me llamo Germán.- extendió su mano pero ella no lo hizo así que la bajo.- ¿Tú cómo te llamas?.- preguntó esperanzado esperando una respuesta de aquella hermosa chica.
- l-Lenay.- contestó.
- Hermoso nombre.- Lenay se sonrojó a más no poder, Germán lo noto y río un poco.- te... te gustaría dar una vuelta?
Lenay alzó la mirada y negó, no sabía quién era aquel muchacho, tampoco sabía sus intenciones. Tenía miedo de que le hiciera algún daño, pero viéndolo a los ojos veía confianza
- Por favor, sólo quiero ayudarte. Te vi aquí y pensé que querías un poco de ayuda. Sé que escapaste de casa, por tus maletas que traes ahí...- Lenay bajo la mirada y sintió sus ojos llenándose de lagrimas.- oh... no... no llores... por favor... no soporto a las personas así, si lloras yo también lo haré. Podría ayudarte, ¿sabes? Vamos a mi casa, para que puedas descansar darte una ducha, se ve que no has podido dormir. Por favor acepta, ¿si?.- Germán se acercó más a ella y la abrazo, las personas de ahí se les quedaron mirando pero no les importaba. Solo eran ellos dos. Lo demás no importaba. Lenay se aferró más a él y posicionó su cabezo en su pecho, sintiéndose cómoda. Los grandes y fuertes brazos de Germán le rodearon la cintura.
'Tan Inocente, hermosa, linda, tierna. Un ángel caído del cielo. Vine para protegerla, y lo haré'. PensóGermán. No supo en qué momento, pero Lenay se había quedado dormida. En sus brazos.
- Lenay... psss...- susurro Germán.- acomódate aquí, sube.- dijo Germán señalando su regazo, puso sus manos en la cintura de Lenay y dio un saltito enrollado sus pies en las caderas de Germán y escondiendo su rostro en su cuello. Germán sacó su celular y marcó el número de su hermano.
- Diego, ¿Donde estás?
- Voltea...- Germán volteo y vio a su hermano con una sonrisa, este se acercó con una sonrisa.
- hol...- no termino por qué vio a la chica que se encontraba en en sus brazos.- uy...- fue lo único que Diego pudo decir con una sonrisa.
- En lugar de estar parado como idiota, ayúdame.- mando y señaló con sus dedos las meletas de Lenay.- ¿¡Que esperas!?.- alzo la voz
- Agh... que amor me das...- dijo rodando los ojos y agarrando las maletas.
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My little girl
FanfictionDonde Lenay es la pequeña de Germán Historia terminada el: 29 de Enero, 2017 04:08 p.m. hrs Edición terminada el 28 de Agosto del 2018
