Los cabros del goth deben sobrevivir a un mundo apocalíptico, sufrirán, perderán cosas importantes, tendrán triunfos, vivirán cosas que nunca se hubieran imaginado... Una de ellas fue encontrar el amor...
¿Vivirán hasta el final donde tendrán una...
Veía todo en negro, no podía abrir bien los ojos pero aun podía escuchar, escuchaba a lo lejos gente gritando, llorando, gritos desgarradores, también escuchaba vehículos, ambulancias, bomberos, y muchos disparos, sentía un escalofrió pasar por todo mi cuerpo. Luego volví a quedarme dormido.
Escucho el motor de un auto ¿estoy dentro de uno? Mi cabeza duele, tengo ganas de vomitar, abro los ojos y me encuentro en la parte trasera de una camioneta, tengo un brazo vendado, me toco la cara y ciento un parche desde mi ceja cubre mi ojo y termina en mi mejilla ¿pero qué mierda?
-Hey, hola....Veo que despertaste- el chofer me habla al parecer tiene mi edad- has estado 3 días inconsciente hombre.
- ¿Que? ¿Me estai weando?.- Me levante de golpe, golpeándome con el techo del vehículo.- Ah hola eeh... ¿quién eres? ¿Por qué estoy aquí?.- pregunte un tono muy desconfiado.
-Lo primero que deberías decirme es '' Oh gracias por salvar mi vida héroe mío''.- Decía con una sonrisa mientras prendía un cigarro, un mano en el volante.
-ooh eeh gracias por salvarme.. ¿Pero salvarme de qué?.- Me acomode en el asiento.
-De que casi te mato jajajaa...mis disculpas te atropelle pero apareciste de la nada y no alcance a frenar, te choque y saliste volando, me baje para ver si estabas vivo y una horda de esas mierdas comenzaron al llegar iba a dejarte como carnada hasta que dijiste ''¿Jaime?'', no lo pensé dos veces y te subí a la camioneta, salimos de la ciudad, te cure tus heridas y ahora estamos aquí.- decía con una sonrisa triunfadora.
Recordé el Jaime comencé a llorar.
-Oye ¿que ocurre?, ¿es por ese Jaime? Tranquilo apuesto que está vivo, todos los sobrevivientes irán al norte del país.- Decía mirándome por el espejo retrovisor.
Solo me quede callado, no le hablaría del Jaime aún desconocido.
-por cierto me llamo Esteban, pero me dicen Bicho ¿y tú cómo te llamas pequeño amigo?.- decía Esteban mientras bajaba la ventana que estaba de mi lado para que me refrescara.
-Nicolás.- Me tome unos segundos para mirar detenidamente a Esteban, se notaba que era alto, piel muy blanca, cabello negro, ojos azules y contextura atlética.
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-Pues un gusto Nicolás, sabes estoy planeando ir al norte, ¿te parece si me acompañas o tienes otros planes?.- Decía mientras miraba un mapa que tenia sobre el asiento del copiloto.
Al principio lo dude, pero después pensándolo bien ya no tenía a nadie, el Jaime esta... y los cabros desaparecieron mi celular no tiene señal y mi familia se encontraba lejos, creo que será una buena idea.
-No tengo nada que hacer, te acompaño...-me acomode mirando por la ventana la carretera, no se veía ningún vehículo.
-bacán! Hahah, sabes están haciendo bandos para luchar contra los terroristas, estamos haciendo un grupo con el resto de mis amigos, ¿quieres entrar?.