Decisión.

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Me encontraba frente a los prisioneros pero me daban la espalda, algunos se movían intentando desatarse pero era imposible, le saque la bolsa al primero de la fila, lo reconocí de inmediato, era el Bestia, reconocía su cabello, intentaba gritar pero una cinta sobre su boca le impedía hacerlo.

-Bestia.- dije casi en su susurro, este se iba a voltear pero un terrorista le apunto con el arma para que se quedara tranquilo, Rodrigo puso su mano sobre mi boca y me susurro que no hablara, mire hacia atrás, Iván y sus hombres estaban por disparar pero yo levante mi mano para que se tranquilizaran.

Le saque la bolsa al segundo prisionero, sus rulos cayeron por su espalda, dejando caer sus lentes al piso, era el Edgar quien estaba en la misma posición del Bestia, ambos se miraron y pude ver la sorpresa en sus ojos. Edgar iba a voltearse pero otro terrorista lo amenaza, tenía ganas de llorar, gritar, pero si hacia algo malo los que pagarían las consecuencias eran mi amigos.

Con el tercer prisionero casi me hace desmayar, al sacar la bolsa vi al Yelo, este empieza a llorar mientras intentaba llorar, yo quería hacer lo mismo pero Rodrigo apretaba mi boca para no hacerlo, veía como el Bestia y el Edgar Tenían una cara de asustados al ver al Yelo vivo. Este último solo lloraba mientras miraba el suelo.

El cuarto terroristas estaba quieto, no luchaba solo estaba ahí mirando al cielo, era el Naiko, podía ver heridas por su cuerpo, el resto del grupo lo miro sin ninguna expresión, solo pude suspirar frustrado y Rodrigo me hizo acercarme al último prisionero.

El ultimo era el Jaime, quien al sacar la bolsa intentaba moverse pero le pusieron un arma en la cabeza, yo intentaba acercarme pero Rodrigo me detenida, Jaime vio en la situación en la que estaba y miro para al lado para encontrarse con sus amigos, todos se miraban desesperados como si intentaran hablarse con la mirada, sentía mi corazón acelerado. Un terrorista paso por al frente de cada uno mientras sacaba las cintas de su boca.

-¡Hijos de puta! ¡Los voy matar!- Gritaba furioso el Bestia, este cayo quedando boca abajo al intentar moverse.

-Yelo... Naiko- el Edgar miraba a los recién nombrados con sus ojos llorosos pero podía notar la decepción en el.

-Eddie...Perdóname.- el Yelo trataba de acercarse pero no podía por estar atado y solo lloraba y gemía. El Naiko estaba en silencio, solo miraba el suelo ignorando los llamados del Edgar.

-Oye Edgar ¿A que no sabías que la muerte de Manuel fue actuada? Claro que usamos una bala con calmante para que cayera como un muerto...deberías haber trabajado en la televisión Yelito.- decía Rodrigo sin soltarme.

-¡Te voy a matar Rodrigo! ¡Me las vas a pagar!.- gritaba el Jaime aun con el arma sobre su rostro. Intentaba luchar pero habían llegado dos terroristas para sujetarme.

-¡Jaime! No seas tan desubicado que pensara Nicolás de ti.- Rodrigo hablaba indignado.

-¡¿Dónde está?!Dime donde esta o juro que mato!.- Al decir eso los terroristas me llevaron para quedar frente a ellos y me dejaron caer. Todos abrieron sus ojos sorprendidos, yo solo sentía mi cuerpo temblar.

-Nico...-el Jaime abrió sus ojos desesperado.- ¡TE VOY A MATAR!.- Jaime intento levantarse pero un terrorista comenzó a golpearlo, yo me intente parar pero me apuntaron con un arma. Podía ver a lo lejos Iván apuntando con su arma pero yo le hice un gesto con los ojos para que no hiciera nada todavía. El resto de mis amigos me miraba sorprendido, el Jaime comenzaba a toser por los golpes que le daban, su rostro sangraba y tenía un ojo morado.

-¡Ya basta Rodrigo! ¿Qué mierda quieres? Si me quieres matar hazlo de una puta vez pero deja a mi familia tranquila ¿Quieres sangre? Aquí estoy yo.- me levante desafiante, el Rodrigo hizo que el terrorista dejara de golpear al Jaime quien se encontraba boca abajo intentaba recuperar el aire mientras escupía sangre.

-¡Nico no!- dijo el Edgar.

-Por favor Nicolás no quiero sangre así de fácil es muy aburrido, hagamos algo mejor.- me puso un arma en las manos.

-¿para qué es esto?.- lo mire fríamente.

-Elije a quien matar.- me miro con una sonrisa triunfadora, yo mire el arma en mis manos y mire a los cabros quienes me miraban impactados por la situación.

-Te propongo algo mejor...-Le saque el seguro al arma y la puse en mi cabeza.

-¿Qué estás haciendo?.-Gritaba el Edgar.

-¡Nico no!.- Bestia intentaba pararse, Yelo solamente lloraba. Y el Naiko miraba de reojo la situación en la que estábamos.

-Nico...- susurraba el Jaime apenas pudiendo levantar la mirada.

Otro terrorista me tomo de los brazos, me sujeto la mano izquierda para dejarla detrás de mi inmovilizándome y con la otra me obligaba apuntarle al Bestia en la cabeza.

-Bien...¿Qué opinas de Bastián? Un chico rudo, talentoso para rapear pero no sirve para nada mas, solo para estar drogado todo el día...No fue capaz de salvar a su princesa...Que patético.- decía Rodrigo burlándose, mientras estaba cerca de su oído.

-¡CALLATE!.- veía el odio del Bestia en sus ojos, Rodrigo lo golpeo dejándole una herida en la frente, la sangre corría por tu rostro, Rodrigo avanzo donde el Edgar para hablar cerca de él.

-Veamos...Edgar... fiel compañero desde la universidad, no te aburres de pasar tiempo con el Edgar... Primer pololo no oficial.- me miro con una sonrisa, yo solo abrí los ojos sorprendido antes aquel secreto que pese que solo era mío y del Edgar ¿Cómo se enteró? Solo había sido un par de veces en una fiesta, jamás habíamos pensado que era algo formal y decidimos mantener el secreto guardado cuando cada uno se enamoró de otra persona,

-Eso fue algo pasajero...Pero eso no es asunto tuyo.- Me obligaron a ponerle el arma en la cabeza, el Edgar miraba con odio al terrorista que me tenía preso.

-¡¿Qué?!- decida el Edgar sentándose mientras sangre corrió por su labio.

-Jaime...No es el momento.- Edgar lo miro desafiante.

-supongo que no es necesario hablar de estos dos solo que fueron unos traidores que trabajaron siempre para mí.- Tomo de los pelos al Yelo quien seguía llorando y el Naiko seguía sin hablar.

-¿Cómo fingieron su muerte? No sabes cómo sufrió el Edgar.- mire a Rodrigo quien seguía con una sonrisa.-

-Ya te lo dije...Todo fue teatro...Siguió el plan como corresponde...es buen muchacho.- acaricio el rostro del Yelo quien intentaba evitarlo.

-Y nos queda Jaime.- Soltó a sus dos trabajadores y se acercó al Jaime.- ¿Tu novio no te conto todo lo que hizo con estos dos?.- apuntaba a Yelo y al Naiko quienes evitaron mirarme.- Vamos Jaime dile...¡DILE!

-Yo...Yo...-Jaime tartamudeaba y evitaba mirarme.

-Tu novio se acostaba con ellos la mayoría de las noches, la pasaban súper bien, eran el trio del año...-Rodrigo reía disfrutando contar secretos, suspire agobiado, mi pecho dolía pero no quise demostrar emociones.-Bien...toma tu decisión...no tenemos todo el día...Tus amigos o el refugio...-Su voz era amenazante, esto iba en serio.

-Me harás elegir pero terminaras matándome de todas formas junto con destruir el refugio ¿verdad?- El terrorista me soltó y yo baje mi arma.

-¿Que comes que adivinas?- dijo Rodrigo acercándose desafiante a mí.

-Te tengo otra propuesta...-Levante mi arma y la apunte, el resto de los terroristas me apuntaban, y con mi mano que quedaba libre la levante mi pulgar, de las murallas comenzaron a disparar y soldados saltaban de los muros rodando por el suelo y corriendo hacia nosotros.

Tiempos De Guerra (Jainico) FINALIZADA.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora