Despierta.

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Levante la mirada y lo vi al ofreciéndome el celular que tenía su pantalla rota, deje de temblar y lo mire fijamente, no pude evitar aferrarme con toda mis fuerzas para abrazarlo.

-Jaime te extrañe.- volví a llorar, mi cabeza estaba sobre su pecho y podía sentir sus latidos-

-Hey tranquilo, me debes estar confundiendo.- intentaba alejarme pero yo seguía aferrándome a él.

-Esto es extraño pero te lo voy a contar, tu y yo éramos mejores amigos y teníamos más gente y teníamos un gran grupo, creamos una página y éramos relativamente conocidos pero llego un virus de mierda y el mundo se fue a la mierda y el Peshoh murió y tú eras malo y después bueno, el Yelo fingió su muerte...-me detuve para recuperar el aire de lo rápido que había hablado pero el Jaime comenzó a reírse y se separó.

-Oye tranquilo...¿Estas drogado?.- me miro un poco confundido.

-No, no se...No sé si esto es un sueño o la realidad, ya no sé qué hacer.- me tire al suelo para sujetar mi cabeza, cerraba mis ojos con fuerza con la esperanza de que al abrir los ojos esta horrible pesadilla desapareciera pero no era así.

-Oye parece que te vienen a buscar.- dijo Jaime y me ayudo a levantarme, mire a la misma dirección de él y venia mi mama con dos enfermeros y una ambulancia.

-Nicolás hijo, vamos.- intentaba acercase pero yo me alejaba.

-¡No! ¿A dónde me llevan?.- comencé a retroceder para que esos enfermeros no se me acercaran.

-Hijo tranquilo.- intentaba acercarse mi madre pero yo me escondí detrás del Jaime quien solamente estaba quieto mirando la escena, los hombres me tomaron de los brazos, Tenían mucha fuerza y uno de ellos saco una jeringa y me la inyecto en el cuello. Intentaba gritar, gritarle al Jaime que me ayudara pero mi vista cada vez era más pesada y me quede dormido.

Desperté por un rico olor a sushi, me encontraba en una sala de hospital, tenía una intravenosa con un líquido rosado, mis ojos se dirigieron a una presencia que sentía cerca mío, a mi lado en una sentado en una silla junto a una mesa estaba el Jaime, quien dormida con los brazos cruzados mirando al suelo, en la mesa había unas cajitas con sushi, no pude evitar tragar saliva, era mi comida favorita.

De a poco comencé a levantarme para quedar más cómodo, por la ventana entraba la luz de un bello atardecer anaranjado, a mi lado estaba el control remoto y puse los Simpson, me quede ahí mirando la televisión y de vez en cuando miraba al Jaime quien seguía durmiendo. Pero abrí los ojos y yo nervioso desvié la mirada a la televisión.

-Oh disculpa.- lo mire intentando no ponerme nervioso.- Me quede dormido esperando que tu despertaras.- Él se estiraba y se acomodaba en su asiento.-¿Cómo te sientes?.- decía mientras bostezaba.

-¿Yo? Ah pues bueno...bien...¿Qué ocurrió?.-se me salió una risa nerviosa.

-Me confundiste con otra persona cuando te encontré desquitándote con tu celular.- de su bolsillo saco mi celular y lo ofreció, yo lo recibí para dejarlo a un lado y seguir mirándolo.

-yo...Perdona...tuvo que ser muy extraño para ti...Mi cabeza es un desastre en este momento...-Rascaba mis brazos en señal de nervios.

-Me imagino.- acerco la mesa donde estaba el sushi y me ofreció unos palitos para comer.- Tu mama me conto que era tu comida favorita y me imagine que necesitabas algo así.- No pude evitar sonreír y comencé a comer.

Estuvimos disfrutando de la comida mientras mirábamos la televisión y nos reíamos, hasta que los Simpson terminaron y yo apague la tele, nos quedamos unos segundos en silencio pero para mí no fueron incomodos.

Tiempos De Guerra (Jainico) FINALIZADA.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora