Al abrir mis ojos podía ver el pasillos de las ocho puertas,las cinco que había abierto la primera vez estaban selladas, me tocaba abrir lasexta puerta y lo hice sin más.
Termine de lavarme la cara y me mire al espejo, estabadespeinado, el bigote ya me estaba creciendo y parece que a estas alturas de lanoche y gracias a la luz del baño podía ver con claridad los detalles de micara, me sentía mareado, llevábamos horas en el carrete, empezamos temprano atomar y ya me estaba afectando, unos golpes violentos a la puerta del baño mesaco de mis pensamientos y abrí la puerta era el Peshoh quien entro desesperadotocándose la entrepierna.
-¡Muévete!.-cerro la puerta detrás de él, largo el agua dela ducha y se metió bajo ella mojándolo con ropa y todo.
-¿Qué te paso?.- le decía mientras me secaba el rostro conuna toalla.
-El Jaime me hecho merquén adentro del bóxer.- este memiraba preocupado mientras ponía su mano adentro del pantalón.
-Ya...Me marcho.
-No pero Nico ayúdame.- me decía casi llorando.
-Nop, adiós.- salí rápidamente y cerré la puerta.
El tumulto de gente no me dejaba pasar, todos bailando,riendo y disfrutando de la música, les pedía permiso pero no me escuchaban ysiempre he sido bajo, ni siquiera me notaban, además no ayudaba mucho el hechode que estuvieran borrachos y drogados, intentaba salir pero era imposible,hasta que por entre la gente una mano me toma de la mía y me saca rápidamente deahí, era el Edgar que me había salvado de casi morir ahogado, caminábamos a lacocina mientras recuperaba el aire.
-Ya veía que te morías ahí aplastado por la gente.- El Edgarreía con su risa chillona que era muy contagiosa.
-Si...casi me muero.- me estaba peinando el pelo pero el Edgarse acercó peligrosamente a mí y se apoyó su cabeza en mi hombro, sentía su respiraciónmuy cerca de mi cuello y me daban escalofríos.- ¿Ed-Edgar?.- dije casi en unsusurro.
-¿mmm?.-decía sin moverse de la posición en la que estábamosmientras sus manos rodeaban mi cintura.
-¿Qué pasa?.- me estaba poniendo nervioso, sentía mismejillas arder y el corazón acelerado.
-Nada.- suspiro.- Solo quería sentirte...-sentía comosuavemente pasaban sus labios por mi cuello, un escalofrío paso desde mi nucahasta mi espalda, maldito punto débil, no sé por qué pero pase mis brazos poralrededor de sus hombros para unirnos en un abrazo, eso nos dejó mucho más cerca.Dejo de besarme el cuello para separarse y mirarme a los ojos, veía como seacercaba lentamente a mis labios pero no pude evitarlo y correspondí rápidamenteel beso, que al principio era muy tímido y tierno pero al pasar los segundos sevolvió más intenso y apasionado, nuestras manos recorrían el cuerpo del otrocomo si nuestra vida dependiera de ello. Al faltarnos el aire nos separamos, elme tomo de la mano rápidamente y corrimos a la habitación del Bestia que estabaen el segundo piso y cerramos la puerta con seguro.
El dolor de cabeza me hizo despertar, tenía mucha sed y elcalor me hacía traspirar, a mi lado el Edgar se encontraba durmiendo, estabadesnudo al igual que yo. Durante un tiempo tuvimos muchos reencuentros de estaforma pero nunca con sentimientos de por medio, pero todo termino cuando missentimientos por el Jaime crecieron y el Edgar cada vez se interesaba más en elYelo. Pero nuestra amistad nunca cambio, fingimos que nunca había pasado, eraun secreto que se supone moriría con nosotros.
Aún recuerdo cuando mis sentimientos por el Jaimeaumentaron, el Bestia tenía una polola que en su casa tenia piscina, así que undía hicimos un carrete ahí, yo me encontraba tomando el sol, con lentes puestosescuchando música muy a gusto como una verdadera diva pero un escalofriórecorre mi cuerpo al sentir gotas de agua sobre mi cuerpo, era el Jaime que seencontraba casi encima de mi tapándome el sol y las gotas que caían de sucuerpo caían sobre mí.
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Tiempos De Guerra (Jainico) FINALIZADA.
FanfictionLos cabros del goth deben sobrevivir a un mundo apocalíptico, sufrirán, perderán cosas importantes, tendrán triunfos, vivirán cosas que nunca se hubieran imaginado... Una de ellas fue encontrar el amor... ¿Vivirán hasta el final donde tendrán una...
