Comenzó una guerra de disparo, de mi bolsillo saque una granada de humo y la deje caer, haciéndonos desaparecer. Los terroristas nos ignoraban para pelear con los soldados que se acercaban, Rodrigo sale corriendo a esconderse y lo perdí de vista, rápidamente saque mi cuchillo y comencé a desamarrar a los cabros quienes de sus bolsillos sacaban pedazos de vidrios para defenderse, de entre el humo aparecen cuatro terroristas apuntándonos.
-Amárrenlos.- ordeno uno.
-¡Amararte esta!.- con la pistola que me había dado Rodrigo le dispare en la cabeza, el Bestia enterró su arma en el cuello del que estaba más cerca, el Yelo hizo lo mismo y yo mate a los dos últimos que quedaban de la misma forma, con un disparo en la cabeza. El Edgar ayudaba a Jaime a levantarse mientras recuperaban el aire. Mis amigos le robaron el arma a los cadáveres y salimos corriendo saliendo de la zona donde el humo no nos dejaba ver. Al salir vi como habían muchos cadáveres tirados, los soldados comenzaron a celebrar y abrazarse, la niebla se disolvió y pudimos ver la escena estaban todos los terroristas muertos, de entre los cuerpos comenzamos a buscar el cadáver del Rodrigo pero no se vía en ninguna parte.
-¡Se escapó!- Bestia frustrado comenzó a patear los cadáveres de los terroristas.
- No se ira sin pagar...Lo voy a buscar.- Decía el Jaime recargando el arma pero yo lo tome del brazo para que bajara el arma y este me miro.
-¿Eres idiota?.- lo mire serio.- Jaime se acabó, ganamos, ahora se dará cuenta que no se debe meter con nosotros, esa una lección que no podrá cavar con nosotros tan fácil así que ya basta...Además acá estaremos protegidos, hay militares de verdad y ellos se encargaran.- solté su brazo para luego guardar la pistola en mi cinturón, algunos militares comenzaron a rodear la zona para vigilar y nosotros nos quedamos mirando, todo estaba en silencio hasta que comencé a reír a llorar al mismo tiempo.
-¿Qué te pasa?- Edgar me miro sorprendido por mi comportamiento.
-Nada...Es que.- Secaba mis lágrimas mientras me reía.- Están aquí....-lo mire.-Estoy demasiado feliz, aunque todos sean unos enfermos de mierda.- Abrace al Yelo fuertemente mientras despeinaba su cabello, el me abrazo de vuelta, se escondía en mi pecho mientras lloraba suplicándome que lo perdonara.- No le tengo rencor a ninguno.- mire al Jaime y al Naiko quieres me miraban triste.- Los quiero cabros.- Nos unimos todos en un abrazo mientras reíamos, luego de unos segundos en silencio alguien hablo.
-¿En qué momentos nos pusimos tan gays? ¿Qué está pasando?.- decía Bestia mientras acariciaba el cabello del Naiko.
-Tiempos de guerra.- encogí mis hombros mientras reíamos, nos unimos en una fila para abrazarnos por los hombros mientras caminábamos a la entrada del pueblo, pero Jaime me toma del brazo y me hace separarme del grupo para caminar junto a él.
-Nicolás yo...Bueno...Es que.- suspiro.- ¿Todo perdonado?.- me miro sincero mientras entrelazaba nuestras manos donde yo seguía con mi anillo y el también.
-Lo voy a pensar...- Lo mire seriamente, puse ver su cara de preocupación pero no pude evitar sonreír, rose sus labios suavemente con los míos y seguimos caminando.- ¡Iván!
-¿Iván? ¿Iván de la universidad?.- pregunto dudoso.
-Si...El mundo es pequeño...-Las puertas estaban cerradas así que nos quedamos esperando a que nos abrieran, Iván se asomó por encima de la muralla y nos saludó.
-Nico.- Iván me hablo atravesó del megáfono.- Tenemos un problema la puerta dejo de funcionar...así que la están arreglando porque de la nada se trabo, esperen unos minutos.- En ese momento vimos que Iván dejo de mirarnos y miro hacia al frente.- ¡Oh Mierda!.- Volteamos a ver y sin mentir venia una horda de zombis, no una pequeña una gigante, eran muchos infectados aparecían de entre los árboles y los edificios, estamos jodidos.
-Soldados y Capitanes ya saben que hacer.- Gritaba Iván con el megáfono pero ya no los veíamos.- Nicolás tendrán solo unos segundos para entrar pero solo unos segundos, esta mierda no va bien.- Por arriba de nosotros pasaron dos helicópteros donde militares le disparaban a los zombis que estaban cerca nuestro, comenzamos a defendernos disparando y evitando que se acerquen a nosotros.
Las puertas se abrieron y comenzamos avanzar para poder entrar, el Jaime nos cubría disparándole a los zombis solo faltábamos él y yo, yo le gritaba pero este me ignoraba, baje la mirada para recargar el arma pero cuando levante la mirada veo como el Jaime era golpeado por Rodrigo, no lo pensé dos veces y corrí hacía, desde las murallas las guardias disparaban a los zombis que querían comerme, me tire sobre Rodrigo y comencé a golpearlo, una y otra vez, descargando toda mi rabia en él.
-¡Nico! ¡Vámonos!.- Bestia intentaba llamar mi atención pero yo seguía golpeando a Rodrigo que solamente reía, el Bestia tenia al Jaime entre sus brazos, estaba inconsciente.
-Bestia llévate al Jaime por favor.- Mis manos sangraban de la fuerza que usaba para golpear pero yo seguía y este maldito se seguía riendo, los zombis se me acercaban así que me levante, saque mi pistola y le apunte, Rodrigo empezó a tartamudear, sentí que me quería decir algo pero ya no tenía tiempo, le saque el seguro a mi pistola y le dispare. Era la primera vez que mis manos nos temblaban al matar un humano, en ese momento sentí que había perdido mi humanidad, le escupí en el rostro y me seque el sudor de la frente.
Comencé a correr hacia el Bestia, quien ya se veía cansado de tener al Jaime en su espalda, pero unos zombis lo asechaban, las guardias disparaban pero no era suficiente, me hice un corte profundo en el brazo para que la sangre cayera, los zombis me pusieron atención ignorando a mis amigos. Lograron entrar y las puertas se cerraron detrás de ellos, la horda cada vez era más grande y me estaban encerrando, las guardias no eran capaces de eliminar a todos así que comencé a correr siguiendo a los helicópteros. Pude ver como los guiaban a los zombis a un barranco no muy lejos de aquí, corrí, corrí con todas mis fuerzas, empujaba a los zombis que estaban en mi camino, pude ver como las murallas estaban cada vez más segura, la mayoría me seguía a mí y a los helicópteros. Estaba por llegar y el barranco era gigante, tenía que saltar porque ya no me podía devolver, además ya estaba muerto, estaba infectado así que sería una muerte rápido, vi todo en cámara lenta, salte, sin pensarlo, sin cerrar los ojos, los zombis caían conmigo. así terminaría todo. Pero algo me agarra fuertemente del brazo y detiene mi caída era el Jaime quien con ambas manos me sujetaba que al mismo tiempo Edgar y Bestia sujetaban sus piernas para no caer del helicóptero.
-¡Lo tengo! ¡Súbannos!.-gritaba Jaime, su rostro se ponía rojo por la fuerza de estar boca abajo y sujetando todo mi peso.
-¡No!- todos me miran confundido.
-¿Qué?.- dijeron al mismo tiempo.
-No puedo ir con ustedes...- comencé a llorar.
-No hay tiempo, no aguantaremos por mucho.- Decía Bestia quien se llevaba todo el trabajo junto con el Edgar para mantenernos en el aire, podía escuchar los quejidos de ellos por intentar aguantar.
-Estoy infectado.- Me quite baje la bufanda y me quite la venda que cubría mi herida,, me miraron asustados.
-¡No no no! ¡Te buscare una cura!.- Jaime intentaba levantarme pero era imposible.
-Te amo Jaime...Nos vemos en la otra vida.- Hice fuerza para que el Jaime me soltara y me deje caer, veía pero no podía escuchar nada, es como si me hubiera quedado sordo, Jaime gritaba, junto con el Edgar pero solo podía sonreír, ellos estarían bien, EL viento me despeinaba, era como si mi cuerpo flotara, el helicóptero se iba y mi vista se volvió negra.
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Tiempos De Guerra (Jainico) FINALIZADA.
FanfictionLos cabros del goth deben sobrevivir a un mundo apocalíptico, sufrirán, perderán cosas importantes, tendrán triunfos, vivirán cosas que nunca se hubieran imaginado... Una de ellas fue encontrar el amor... ¿Vivirán hasta el final donde tendrán una...
