Un viento muy helado me hizo despertarme, llevaba un día viajando, me había tomado mi tiempo, logre seguir el mapa así que voy por buen camino, estaba molesto, cansado, aburrido y el dolor en el cuello no me ayudaba mucho. Agradezco no sentirme mal, la mordida del Peshoh lo infecto rápidamente, tuvo fiebre y pálido pero yo no he sentido nada, al menos algo bueno que pase, moriré pero será lento, gracias que buen regalo. Molesto me levante y salí de la casa donde me estaba quedando, ya era de día así que podía continuar. Tenía hambre, frio, sed, me dolía el cuerpo de tanto caminar, mas encima había empezado a nevar, esta vez era suave y delicada pero yo lo pensaba ¿Cómo mierda sigue lloviendo en Chile? Estoy al norte del país y se supone que hace calor ¿Qué mierda pasa? Seguí revisando un par de casas y edificios pero no encontré nada útil, a lo lejos veo una torre de agua, al ser tan altas la usaría para ver el camino y hacia donde tenía que ir. Me Asegure que las escaleras estuvieran firmes y comencé a subir, el viento me despeinaba, intentaba no mirar hacia abajo para no temblar, no me dan miedo las alturas pero la inseguridad de estar a metros sobre el suelo me hacía temblar y sudar. Al llegar recuperar el aire mire para todos lados, a menos de un kilómetro pude ver entre los edificios unas murallas parecidas a las de mi pueblo, con unas banderas azules como las que teníamos allá, salte de la emoción casi perdiendo el equilibrio pero, lo había logrado.
Baje rápidamente y comencé a correr hacia las murallas, a veces me topaba con zombis pero los ignoraba, ya no quería luchar, solo quería llegar y terminar de una vez con esto, al llegar habían algunas personas haciendo guardia sobre el muro y me apuntaron, yo solo levante mis manos.
-Tu nombre, de donde eres y que es lo que quieres.- decía una de las chicas que hacia guardia mientras me apuntaba con un rifle.
-Nicolás Gaulle...Vengo del pueblo del sur.-intentaba recuperar el aire.-Me Mando Esteban.
-¿A qué?.-decía otra de las guardias.
-Me mandaron a dejar una carta para el Líder...-saque la carta de mi bolsillo y la mostré.
-Momento por favor.- dijo la primera chica que se bajó del muro, yo solo me quede ahí mientras jadeaba, no había corrido mucho pero ya estaba cansado del viaje. Las puertas se abrieron y salieron cinco uniformados apuntándome con el arma.
-¿Qué te paso en el cuello?.-pregunto agresivamente uno de los soldados.
-Tuve una pelea con un terrorista, intento cortarme el cuello.- dije muy tranquilo para no sonar sospechoso. Uno de los soldados me quito la mochila y comenzó a revisar, no había nada interesante, incluso estaba casi vacía.
-Nada extraño.-hablo el soldado para luego devolverme la mochila en las manos, le tendí mi mano donde tenía la carta para que la recibieran. Vieron que tenía un timbre así que me la devolvieron y me dejaron pasar.
Al entrar pude ver un pueblo, esto si se podía llamar pueblo era el triple de grande que donde yo venía. El soldado, un hombre maduro me acompañaba mientras el resto seguía en sus tareas. El pueblo tenía muchas casas, un edificio, talleres donde arreglaban los vehículos, mucha gente, niños, soldados, civiles, verdaderos militares, familias viviendo tranquilamente, incluso Tenían algunos animales como vacas y gallinas. Yo admiraba todo el lugar como si estuviera en el paraíso. Usaban una casa solo para la enfermería, había gente conversando como si fueran amigos que se encontraban en la calle como en un día normal. Seguí al soldado que me acompañaba hasta que decidí hablar para romper el silencio.
-¿Cuantos son aquí?.-pregunte curioso mientras guardaba la carta en mi bolsillo para no perderla.
-cuando recién empezó toda esta mierda- prendió un cigarro ofreciéndome otro que lo recibí con gusto- éramos como unas 100.000 personas- me impresione bastante, en el otro pueblo todo solo somos 150 personas.- ahora somos como unas 95.000personas.
-¿Qué fue lo que paso?... ¿Por qué el numero bajo?.- inhale el cigarro dejando que el humo me raspara la garganta.
-Bueno, algunas perdidas en las exploraciones, familias que quisieron salir por su cuenta, hace un tiempo nos atacaron...pero la gente va y viene...Es increíble lo rápido que el mundo se fue a la mierda es como si todo estuviera preparado.- Podía ver el dolor en su rostro, entendía perfectamente lo que sentía.
-¿Este es el único pueblo por acá?
-En esta zona sí, pero no muy lejos de acá en la costa hay otro mucho más grande, ese está dirigido solo por militares, acá estamos mezclado hay muchos civiles que son tan hábiles como los uniformados...- se tomó un tiempo para continuar.-En ese pueblo tienen muchos vehículos, barcos, helicópteros, incluso tanques, por lo que sabemos están intentando llegar a isla de pascua, debe ser mas seguro que acá.- Llegamos a una gran cabaña y nos detuvimos frente a la puerta.- El Líder te debe estar esperando...Nos vemos Nicolás.- golpeo mu hombro suavemente y se retiró, termine de fumarme lo que me quedaba del cigarro y abrí la puerta, no tenía tiempo para formalidades de mierda solo quería entregar la carta he irme. Al entrar vi a un hombre mirando por una ventana dándome la espalda, yo me acerque quedando frente al escritorio que me separaba de él.
-¿Nicolás verdad?.- decía aun mirando por la ventana.
-Si señor... vengo a entregar una carta- puse la carta encima de la mesa.
El sujeto se dio vuelta, y nos miramos.
-¿Nico?.- me miro sorprendido.
-¿Iván?.- nos acercamos rápidamente y nos abrazamos fuertemente.- oye no te veía desde que dejaste la universidad, parece que te fue bien en la escuela militar.
-Sí, era lo que quería la verdad.- Nos sentamos un sillones para estar mas cómodos.-No tenía idea que estabas en el grupo del Choreza, el cambio caleta cuando nos fuimos a la escuela ¿Te acuerdas cuando salíamos a carretear?.- comenzó a reír y yo solo lo mire.
-Espera.-mi mente se había aclarado.- El Choreza del Pueblo era el mismo Choreza de la universidad.- me golpee la frente por lo imbecil que había sido.
-¿Nico como no te diste cuenta?.- comenzó a reír.
-Pero no se parecía nada al Choreza de la universidad.- me rascaba por la incomodidad de la situación.
-Igual había cambiado físicamente...mas falco, mas profesional jajaja...Además tampoco creo que hubieras podido hacer mucho, él tuvo un accidente y por culpa de la caída que tuvo se golpeó la cabeza y desde ahí sus recuerdos no son muy claros pero cuando vuelvas podrás contarle.
-Está muerto.- dije sin tapujos, puede sonar muy frio pero con el nunca fuimos amigos, nos veíamos en fiestas o en las clases pero nunca fue una gran amistad, aparte al Jaime no le caí bien así que nos juntábamos mucho. así que no me dolía hablar de su muerte, he perdido más gente importante, Iván desvío la mirada para suspirar frustrado pero luego retomo la compostura y me miro.
-Y el resto de los cabros...¿Sabes algo de ellos?.- mi corazón se detuvo por un momento pero no podía llorar, había llorado tanto que no me quedaba nada. Solo me levante para quedarme frente la ventana para mirar a os niños jugar y algunas personas cultivar. Suspire por la frustración mientras rascaba mi cabeza.
-Nico...Cuéntame...¿Que ha pasado?.- llego a mi lado para sobar mi espalda con cariño.
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Tiempos De Guerra (Jainico) FINALIZADA.
FanfictionLos cabros del goth deben sobrevivir a un mundo apocalíptico, sufrirán, perderán cosas importantes, tendrán triunfos, vivirán cosas que nunca se hubieran imaginado... Una de ellas fue encontrar el amor... ¿Vivirán hasta el final donde tendrán una...
