Pasaba su lengua de arriba a abajo y hacia círculos al rededor de mi clítoris cada vez que pasaba cerca de él.
En verdad lo disfrutaba; a cada momento que pasaba, me hacía sentir más placer, arqueaba mi espalda a mas no poder, ya lo veía venir, podía sentir los espasmos desde mi sexo hasta mi garganta, tenía las manos aferradas a las sábanas de la cama, ya casi.
Gemía como si no hubiera un mañana.
Carlos se dio cuenta del enorme placer que me estaba dando y de mi estado.
-¡Carlos, Carlos!- gruñí- me... me...
Puso sus manos en mis senos y los empezó a masajear poniendo especial atencion en mis duros pezones.
-Córrete para mi-ordenó acelerando los roces de su lengua.
-¡Ah.. ah!- grité cuando el orgasmo llegó a mí. Todo mi cuerpo se tensó, mis caderas se elevaron y me mojé con Carlos aún con la cara sobre mi vagina. Dios, qué vergüenza me dije.
Mi vista estaba nublada, me voltee hacia él y me quedé muda al ver esa imagen
Tenía los ojos cerrados y estaba bebiendo mi humedad.
-No...- susurré apenas.
Levantó su cabeza y se relamió los labios, me vio a los ojos con una gran sonrisa mientras yo no paraba de tener pequeños espasmos, secuelas del gran orgasmo que acabada de vivir.
Erguió su espalda y avanzó a horcadas sobre mi, hasta verme a la cara, puso su mano en mi mejilla y posó sus labios en los mios, en un beso con gran pasión, se abrió paso en mi boca y enredó su lengua con la mía, danzando ambas un lujurioso y atrevido tango.
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Cómo resistirme
Novela JuvenilAl principio, Carlos y yo sólo éramos muy buenos amigos, pero con el paso de los años nos fuimos queriendo más y más aún siendo sólo amigos, a tal grado de que cada vez que tenía una nueva "amiga" los celos me invadían y a él le pasa lo mismo con mi...
