Capítulo 3

1.3K 36 0
                                        

-Intentémoslo de nuevo- le dije mientras me sentaba sobre sus piernas.

-¿Estás segura?- Me cuestionó seriamente, con una sonrisa traviesa en su rostro.

-Si. Jamás se lo había dicho a nadie, pero...- ¡Se lo diré! Ya no me lo guardaré más, tiene derecho a saberlo.

-Me masturbo a diario pensando el ti, nos imagino siendo uno, dándonos placer el uno al otro- Lo hice. Lo confesé.

¿Qué estará pensando de mí?

Quiero saber. Lo miré fijamente pero no podía leer su expresión, era nueva, nunca la había visto.

-Espero no me malentiendas, es que, ya no lo podía contener más, quiero que mis fantasías sean reales, por lo menos una vez, por favor. - Le rogué con la expresión más vulnerable que pude pintar en mi cara, al mismo tiempo en el que tome sus manos y las puse en mi espalda, de tal manera en la que pudiera sentir mi sostén, quería que me desnudara y me hiciera lo que quisiera hasta ya no poder.

-Por favor...- Repetí

-Pero... ¿En serio está bien?, perdón, no se cómo reaccionar a tu confesión, me desubicó un poco, no te imagino haciendo tal cosa. Pensé que sólo yo lo hacía- me respondió viéndome con pinta de deseo.

Aferró sus manos en mi espalda, pensé que rasgaría mi blusa y comenzó a besarme de una manera distinta a todas las anteriotes. Volvió a meter su mano debajo de mí blusa, solo que esta vez, no puse resistencia alguna y terminó quitándome la blusa, ya no me molestaba que me viera asi.

Quiero verlo también, le quité la camisa verde que se acababa de poner de nuevo en cuestión de segundos.

¿Qué es esto? Mi entre pierna, me quema, quiero que me toque, al momento en que lo pensé, sus grandes y fuertes manos, aquéllas que tanto me gustan, de dieron a la tarea de desabrochar mi sostén, sentí cómo se deslizaban los tirantes por mis brazos, simplemente lo dejé caer, dejando mi pecho al descubierto.

Cerré los ojos, esperando su reacción, me daba vergüenza mirarlo, pero quería saber cómo había impactado en él. Sentí cómo tomó mi sostén favorito y lo arrojó al suelo, por fin, tuve el valor de mirarlo, al instante, se percató y quitó sus ojos de mis pechos se dirigió a mi rostro, su cara estaba ruborizada a más no poder.

-Ale... Me haz dejado sin habla, siempre te había considerado como una mujer muy bien desarrollada, pero, ahora que te veo sin ropa...- hizo una pausa; ahora que me ves sin ropa... Qué, qué pasa.

-Me doy cuenta de que lo estás más de lo que creía; por favor, ¿puedo?- me dijo, como si fuera un niño pidiendo más dulces; acercando sus manos. No se lo iba a negar, hacía mucho que soñaba con este momento. Asentí con la cabeza. Él me miró, conteniéndose de sonreír, sentía que mi pecho ardía y al instante, sentí sus grandes manos, tocándome, cubrían mis pechos por completo.

-Qué bien se siente...- dije con satisfacción, botando mi cabeza a un lado.

-¿Te gusta? ¿Quieres que continúe?- pronunció con una voz seductora.

Claro que quería, ni siquiera lo pensé y contesté con un "sí" inmediato.

-Está bien, aunque en realidad no se bien qué hacer; ojalá te agrade...

________________________________________

Hola! pues soy nueva en esto, pero tenía ganas de publicar lo que he escrito, el siguiente capítulo está en proceso, espero subirlo pronto.

Espero les esté gustando la historia, se aceptan críticas y sugerencias! (:

Cómo resistirmeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora