1. Cartas [para cuando viva]

7.5K 597 817
                                        

Nota: Aquí no hay existencia de Miraculous, por lo tanto tampoco Ladybug ni Chat Noir. Ni akumas.

Marinette observaba aburrida ese programa de televisión. Su vida era eso, monotonía pura, donde la misma rutina se repetía cada día.

Pero aún así el programa la tenía tan capturada que apenas y se dio cuenta que se le hacía tarde para la escuela ¿Por que eso no le sorprendía?

Salió corriendo de su casa no sin antes de despedirse de Tikki, su pequeña urón a quién amaba por completo. Antes de irse soltó un suspiro.

Su padre siempre le había enseñado a no quejarse de la vida; pero es que de tan repetitiva que era aveces deseaba haber tenido otra, una llena de aventuras, de acción, de drama y romance. Pero no, no era así y lo único que le daba algún tipo de emoción a su vida era aquel ojiverde que la traía como loca con tan solo hablarle, lástima que por sus sesiones de fotos casi no lo veía en la escuela.

Cuando llegó a la clase se encontró con Alya y Nino platicando juntos como casi siempre, y es que desde que se hicieron novios eran inseparables. Y si, sentía celos amistosos por su amiga, quería volver a ser con la que siempre platicaba.

-Escriban una carta.- sentenció la profesora Bustier sacándola de sus pensamientos.- Quiero que se la dirijan a ustedes mismos en unos años, y que ahí plasmen sus sueños y esperanzas para cuando tengan esa edad. No solo eso, también sus temores y debilidades para que cuando la lean, puedan ver cómo han cambiado.- Sabrina ya se había levantado para repartir las hojas blancas.

-Profesora ¿Y como nos asegura usted de que volveremos a leer estas cartas?- preguntó analítico Max.

-Ese es mi secreto.- exclamó suave.- Pero te puedo asegurar que pase lo que pase, ustedes las volverán a leer.

Max saco otra pregunta y junto con la profesora se sumergieron en una discusión de opiniones. La azabache ni siquiera se molestaba en concentrarse en aquella discusión como los demás. Solo se concentraba en que escribir en su carta.

Para la Marinette del futuro.

Espero que sea cual sea la edad que tengas ya hayas puesto tu boutique y que vivas tu día a día lleno de emociones y aventuras...

No sabía que más escribir, solo sabía que no era correcto dejarla tan en blanco. Pero es que eso era todo lo que se le ocurría para su futuro, quizás casarse, pero realmente no es que lo anhelara. Por otro lado, también le faltaban sus debilidades y temores...

Le temo a los gatos, sobretodo los negros. Siento que es en serio lo de la mala suerte.

Escribió, más no se sentía segura de que eso fuera lo que quería decir la maestra. Y es que no sentía que hubiera algo importante que escribir. La verdad, es que ella quería escribirse algo con un valor verdadero, que la dejara reflexionando en el futuro o tan siquiera le causara alegría saber que desde esa edad ya tenía decisión, pero no era así.

Escucho la rechinante puerta abrirse más no volteo a ver. Cuando alzó la mirada vio a todos de pie, lo cual le indicó que tenía que hacer lo mismo.

Era el Director, junto con Adrien y Nathalie, su secretaria.

-Buenos días señorita Bustier ¿Me permite darles un aviso a los chicos?- la pelirroja asintió y en seguida el hombre se puso frente a la clase.- Buenos días estudiantes, como sabrán la escuela François-Dupont es líder de calidad educativa en París por lo cual presentamos interés a todas las oportunidades que se nos presenten para aumentarlo cada vez más. Pues verán...- colocó su mano en el hombro de Adrien, quien por alguna razón no se le veía muy feliz.- El mismísimo diseñador Gabriel Agreste, padre de Adrien, ha decidido invertir en un viaje para esta clase a Los Angeles con la finalidad de que estudien el comportamiento social americano ante las próximas elecciones de su país. El estado de California se ha mostrado en total acuerdo para que vayan prestándoles a quienes acepten unas visas temporales. ¿Por que Gabriel Agreste hace esto? El quiere que el grupo en el que se encuentra su hijo tenga la mejor educación y es por eso que ve la educación práctica mucho mejor que la teórica. Toda la información será dada en los siguientes portafolios que Nathalie Betancourt les entregara.- y sin más, la mujer empezó a repartir.

En la lejanía //Adrinette//Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora