¡Miren! – Dijo Rin.
Apuntó a una escalera, esta escalera conducía a la dirección de la escuela, más bien dicho, una dirección hecha para profesores. Ahí estaban los salones de artes, ya sea de música o de baile. También estaba el gimnasio, una cancha amplia que probablemente este abierta. Pero no la salida no conducía directamente al lugar, si no que entrarían por los camarines. Zonas donde hombres y mujeres se cambiaban de ropa para hacer deporte. El trío subió por las escaleras y cerraron la puerta que cubría la escalera. Llegaron a un pasillo amplio, donde en frente de ellos estaban los camarines, estos se dividían entre hombres y mujeres. Matt indicó que se dirigirían al gimnasio, donde probablemente hayan pocos caminantes.
Matt abrió la puerta de los camarines, nada, no había signos de sonámbulos. Entraron por el de los hombres y subieron hasta la cancha amplia. Abrieron la puerta y se encontraron a siete caminantes, los cuales aún no se percataban del grupo. Solo estaban inmóviles.
Matt miró a Rin e hizo entender a ella lo que quería. Rin se acercó a un sonámbulo y le clavó el cuchillo en la cabeza. El chico ayudó un poco a despejar el amplio lugar. Helen solo observaba como Matt eliminaba a los caminantes. Cuando todo se calmó, se sentaron en unas bancas y empezaron a conversar.
– Hace mucho que no hacíamos deporte aquí – Dijo Helen rompiendo el silencio.
– El lugar parece seguro, buscaré colchonetas para dormir. – Indicó Matt
– Yo tengo mantas, las usaremos para taparnos. – Agregó Rin
Helen se quedó buscando si habían provisiones, Matt fue a un rincón del gimnasio, donde había una caseta. En aquella construcción estaban las herramientas que se usaban en deporte. Rin exploró junto con Matt. El chico logró encontrar dos colchonetas, ya que la otra estaba sin relleno. Una grande y otra pequeña. Ambos sacaron las colchonetas y las cargaron hacia el centro del gimnasio. Helen observó el lío de las colchonetas y se acercó a Matt y Rin.
– Ya que hay solo dos colchonetas, una grande y una pequeña. En una dormirán dos y en otra alguien solo. Yo por lo visto, puedo dormir en la pequeña y...
– No tiene por qué ser así– Interrumpió Rin– Yo dormiré contigo...
Matt se sonrojó un poco y se sorprendió al escuchar las palabras de su compañera. Rin por otro lado, también se sonrojó... pero no se había dado cuenta que había dicho tal semejante cosa. Helen le dio un codazo en el brazo, molestándola. Hubo un silencio incómodo de casi treinta segundos, pero fue roto por Matt.
– Ehh, bueno no hay problema... Supongo
– Está bien, descansemos un poco.
Descansaron y conversaron acerca de sus vidas y como habían vivido este suceso. La personalidad de Rin fue lo que más le impresionó a Matt. Ya que era muy parecida a la de él.
Rin era alguien especial, le gustaba el Rock n Roll al igual que Matt, tocaba la guitarra, al igual que Matt. No era muy sociable, solo tenía unas cuantas amigas... tenía. Rin es fría, no tenía ningún problema en matar a un caminante, en cambio Helen, es la persona más cobarde que Matt había conocido. Se notaba que no era para esta realidad.
–Bueno, vengo de inmediato... voy al baño– Decía Rin mientras se paraba y se dirigía a los camarines.
Cuando ella se fue, Helen dijo algo que no esperaba.
– Protégela
– ¿Disculpa? – Respondió Matt confundido.
– Sé como la miras, sé cómo ella te mira. Es lo único que te pido, no se separen, protégela.
En ese momento llegó Rin, siguieron charlando, hasta que oscureció. Según el reloj de Matt, eran las nueve en punto. Se acostaron y se acomodaron.
Rin se acostó al lado de Matt, este le dio una toalla doblada como almohada. Ella aceptó con gusto y acomodó su linda cabeza.
–Buenas noches – Se oyó decir a Helen a lo lejos.
– Descansa Helen – Dijo Matt
Matt se volteó mirando a Rin, la cual estaba muy cerca de él. Bajando un poco más la voz dijo.
–Descansa Rin.
–Descansa, Matt.
Todos se durmieron, la noche era un poco fría. Rin, sin darse cuenta, abrazó a Matt por la espalda y se quedaron en esa posición por toda la noche.
El sol salió, el gimnasio se iluminó, la luz pegó fuerte en la cara de Matt, quien sentía caliente la espalda. Se sentía bien, pensó.
Helen se levantó, frotó sus ojos y lo primero que vio fue a la pareja abrazada. Ella no pudo contener un suspiro de ternura, no los quiso despertar. Hasta se levantó a hacer el desayuno.
Poco a poco Matt se fue dando cuenta que Rin estaba abrazándolo fuerte. Hasta que giró la cabeza y la vio durmiendo plácidamente agarrada de él. No quiso despertarla, de hecho se quedaría ahí hasta que ella despertara sola o Helen lo haga. Cuando de repente a Helen se le caen unas cosas, Rin despierta y se da cuenta del abrazo, se soltó de inmediato y se levantó de golpe.
Helen tenía el desayuno listo, el grupo comió en una mesa que había. Hablaban sobre lo que harían hoy, Matt dijo que revisaría con Rin los salones restantes, mientras que Helen se quedaría en el gimnasio. Matt dime dio su revolver y le enseñó cómo apuntar, disparar y recargar.
Marcaron las once.
Matt y Rin salieron, por suerte... estaba despejado. No había señales de caminantes cerca. Quedaban ya tres salones. Solo esos y revisarían toda la sección. La escuela se dividía en tres secciones. Austin le dijo que una, la de los más grandes, estaba cerrada debido a la gran concentración de caminantes que había en ese sector.
Iban caminando por la sección y llegaron a un salón donde no habían estado. Matt checo que la puerta estaba cerrada, en efecto. Estaba sellada, y adentro se veían sonámbulos. Por lo cual no entraron.
Fueron por otro salón, el cual se ubicaba al lado del de Rin y Helen. Ahí no había nada tampoco.
–Empiezo a creer que no hay nadie más que nosotros – Dijo Rin preocupada.
–Yo sé qué hay alguien más.
– Tienes mucha esperanza en encontrar a alguien... ¿No?
– La esperanza es lo último que se pierde.
Llegaron a otro salón, este estaba abierto. Cuando Matt abrió la puerta vio algo terriblemente perturbador. Militares y alumnos devorados, mutilados y descuartizados yacían en el piso. El olor era insoportable y todo estaba lleno de sangre. Rin se alejó de inmediato. Matt hizo lo mismo después de diez segundos mirando.
–Parece que tenemos que volver. Después revisamos la otra sección, ¿Qué dices?
–Está bien, Rin.
La pareja iba bajando cuanto se topan con dos personas, una grande y otra del porte de Matt, eran hombres que estaban sucios y muy cansados. Eran alumnos, ya que Matt los había visto jugar en el patio. Uno de ellos, el más grande llevaba un hacha y el otro un machete. El silencio se volvió incómodo y no había más que tensión.
–¿Quienes son ustedes? –Preguntó por fin uno de ellos, el más alto.
–Mi nombre es Matt, ella es Rin. Somos sobrevivientes, al igual que ustedes.
–Perfecto, ¿Tienen algún lugar para dormir?, supongo que aceptan a personas. –Dijo el más pequeño
–¡Imbécil! Que no ves que ellos no te brindaran nada. – Gritó el grande.
– De hecho, si aceptamos gente. Pero que nos brinde seguridad también. Estamos alojados en el gimnasio de arriba.
–¿Que estamos esperando? Vamos.
En el próximo capítulo:
–Ellos son Harry y Max, son miembros del departamento de scout y se van a quedar con nosotros, tienen carpas y comida.
*
Llegaron al pasillo de salones. Empezaron y la mayoría estaba repleta de caminantes. Pero una estaba abierta y no había señal de muertos. Adentro se veían siluetas moverse como personas normales. Matt tocó la puerta y la abrieron. Una mujer de treinta años apareció.
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The dead is alive!
Teen FictionNueva York 2016 Una gran fiesta en la escuela de secundaria. Todos los salones con sus respectivos alumnos bailando, festejando y bebiendo. Matt Hanson es un chico apartado a la fiesta. Solo acompaña a sus amigos y disfruta de la comida. Se embriag...
