Al salir del trabajo pudo sentir la brisa otoñal recorrerlo. Ajustó su chaqueta y comenzó a caminar en dirección a casa.
Había extrañado a YoonGi como nunca. Quería verle, y besarle rudamente, y luego suave.
Ese chico miedoso en verdad le encantaba, lo enloquecía y le hacía sentir que jamás podría tener suficiente de él.
Se burló de si mismo por ser tan cursi, todo era culpa de YoonGi.
Quédaba exactamente una cuadra para llegar a casa, cuando su teléfono comenzó a sonar. Se detuvo y lo sacó de su bolsillo.
Se podía leer "Yoonie 💕" en la pantalla. Qué extraño, él jamás lo llamaba. Se apresuró a contestar.
"Bebé, ¿qué sucede?"
"Y-yo... ven por mi, Jimin"
"¿Qué? ¿dónde diablos estás?"
"Con m-mamá... ven p-por mi-i"
Jimin cortó la llamada, los sollozos de YoonGi lo hicieron desesperar, aunque esta no era la primera vez que esto sucedía exactamente de esta forma.
Corrió con todas sus fuerzas hacia la parte trasera del edificio. Se detuvo un par de veces a tomar aire por segundos para luego volver a correr buscando su auto.
Cuando lo encontró se subió rápidamente, conduciendo hacia YoonGi.
Al llegar ni se molestó en aparcar correctamente, la imagen de YoonGi llorando desconsolado lo invadía.
Caminó rápidamente dentro del recinto, ya conocía el camino de memoria gracias a su escurridizo novio. El olor a tierra húmeda llegó hasta él.
Caminó por el césped hasta que un punto amarillo apareció en su campo de vista. Siguió acercándose y aquel punto se vio como un chico.
Su chico.
Apresuró su paso, llegando hasta YoonGi. Este se hallaba hincado en el suelo, en sus pálidas manos sostenía su linterna, mientras lloraba sin consuelo. Sus ojos fueron a parar a la lápida que tantas veces había visto.
"Sun Hee.
Te amamos y extrañamos, tu esposo e hijo.
Q. E. P. D."
Hermosas flores color violeta adornaban el lugar, eran nuevas, ya que las últimas que había visto eran margaritas.
Tocó el hombro de YoonGi haciéndolo saltar en su lugar, despertando de su ensoñación.
Este se volteó asustado, pero al encontrarse con las cálidas expresiones de Jimin, su cara se deformó por el llanto que venía en camino.
Jimin lo sostuvo entre sus brazos cuando este lo abrazó, buscando la calma que tanto necesitaba.
Entonces Jimin lo recordó, hoy era 23 de agosto, ¿cómo pudo olvidarlo? La madre de YoonGi estaba de cumpleaños, y Jimin solía faltar al trabajo solo para acompañar a YoonGi al cementerio, donde pasarían cerca de una hora celebrando a la mamá de YoonGi, beberían jugo y YoonGi le hablaría de lo mucho que amaba a Jimin, que no tenía que preocuparse por él ya que Jimin lo cuidaba muy bien y de lo mucho que le molestaba cuando Jimin estornudaba en su cara solo para molestarlo.
Pero esa vez Jimin lo había olvidado, si no lo hubiese hecho YoonGi no se habría obligado a si mismo a venir solo, y menos haber llamado a Jimin para que fuese por él cuando no pudo contenerse a si mismo. Como extrañaba a su madre.
Jimin se culpó, aunque YoonGi ni siquiera había pensado en eso, solo no supo calmarse cuando recuerdos de su madre sosteniéndolo en sus brazos cuando él había caído del árbol a sus ocho años llegaron a él como puñaladas.
Una vez que la respiración de YoonGi se reguló, Jimin decidió tomar la primera palabra.
"Haz venido solo, YoonGi"
"Así es, ¿estuvo mal?" preguntó débilmente.
"No lo sé, quizás debiste recordarmelo"
"Pero debías trabajar..." murmuró YoonGi quién aún sostenía su linterna en una de sus manos.
"Hubiera faltado por ti"
YoonGi seguía abrazado a Jimin cuando este suspiró, le encantaba oírle.
"Extraño a mamá, ¿crees que ella también a mi?"
Jimin lo observó de reojo mientras asentía.
"¿Quién no te extrañaría, cielo?" dijo Jimin separándose de YoonGi. "Ahora vamos a casa" .
YoonGi asintió energéticamente.
"Jiminnie ¿me compras un helado?"
Jimin acarició su mejilla suavemente.
"Te compraría hasta un dildo si subes al auto ahora mismo, YoonGi"
YoonGi ladeó su cabeza en señal de confusión.
"¿Qué es un dildo?"
Jimin negó mientras abría la puerta de copiloto para YoonGi.
"Definitivamente hay que comprar uno"
Hola, hola. He estado actualizando lo más rápido y eficiente que puedo, gracias por el apoyo y por los votos, son un amor. 💕
La historia de este capítulo es triste, mucho, y no lo digo por la mamá de YoonGi, si no que tuve que escribir el capítulo completo dos veces, ya que cuando lo publicaba a Wattpad le daban los taldos y me los borraba. (・へ・)
Pero igual lo subí. Y eso.
Ya se viene el salseo, anticipenlo. (ノ゚▽゚)ノ
Xoxo. 💕
