Capítulo IV

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Al día siguiente después de que me costara despertarme por fin conseguí prepararme,desayunar e ir a mi nuevo trabajo.
Mi madre aún no había llegado a casa desde anoche ya que estaba en el trabajo desde las 12:30 am del día anterior,por lo que aún no se había enterado de que conseguí trabajo tan rápido...pero no tardaría nada en llegar a casa y leer mi nota de donde me encontraba en esos momentos.
<<Seguro que me llama para hacerme mil preguntas>>

-¡Buenos días,Oriana!-me sonrió la señora de la casa.
-¡Buenos días,Elena!¿Aún no te has ido al trabajo?
-No,ahora iré.Solo quería esperarte para decirte cuatro cosas que debes saber.
Asentí y pasé tras ella hacia la cocina,donde me explicó todo antes de desaparecer por unas cuantas horas.
<<Bien,empecemos a trabajar>>pensé mientras suspiraba y admiraba aquella grande cocina.
-¿Qué haces aquí?-preguntó aquella voz molestosa.
-Trabajar,recuerda que tu madre me ha contratado y seré tu niñera.
-Yo no necesito niñera,puedes cuidar a mis hermanas pero a mí no hace falta.Me voy,adiós.-dijo antes de salir de allí.
Oí como se alejaba,abría la puerta de entrada a la casa y se cerraba a los pocos segundos y no de una manera suave la verdad.
Suspiré y empecé a hacer el desayuno para las pequeñas de la casa.
-¡Hooooolaaaaaaa!-saludaron al unísono con una gran sonrisa-nos morimos de hambre.
-Pues aquí tenéis...-dudé de sus nombres un momento pero cuando iba a continuar me interrumpieron.
-Yo soy María,y ella es Adriana.Nos puedes diferenciar por esta peca de la nariz que solo tengo yo-dijo alcanzando su desayuno.
-Gracias por darme esa pista,la verdad es que no me había fijado.
-Suele pasar,no te preocupes.-habló esta vez la menos pecosa.
-Bueno,¿y a que hora tenéis que estar en clase de natación?
-Dentro de media hora,en lo que desayunamos tenemos que caminar 10 minutos y estaremos en la academia a tiempo.
Asentí y esperé a que terminasen para recoger las cosas,darles la mochila y acompañarlas a clases.
-¡Adiós,Oriana!Gracias por traernos.-María me dio un beso,lo cual imitó Adriana segundos más tarde.

Volví a la casa de Elena y fregué los cubiertos y la vajilla que usaron las niñas antes para desayunar.
La casa seguía vacía y limpia así que no sabía que hacer hasta que mi móvil empezó a sonar:Mi madre.
-¿Dónde estás?
-Trabajando,¿no has leído la nota?
-Sí,pero...¿dónde?
-De niñera en la casa de Elena,una amiga de la tía de Ángela.
-¡Oh,qué bien!Me alegro hija.
-Gracias.Ahora...¿me dejarás independizarme?
-Tendremos que ver primero cuanto te dura...
-¡Mamá!Dijiste que...
-Lo sé,hija,solo quiero saber si va a ser un trabajo de unos días o de unos meses aunque sea.
-En el contrato pone que es de 6 meses,y quizás si sale bien me pueden coger de nuevo.
-¿pero lo has firmado ya?
-No,aún no.Me han dejado probar dos días y si veo que estoy a gusto firmaremos el contrato.
-Pues si quieres irte de mi casa ya sabes...
-Sí,mamá.De momento estoy bien.
-Bueno,luego me cuentas.Te quiero,hija.
-Y yo,y descansa que estarás exhausta.
-Sí,adiós.

Dejé el móvil en mi bolso de nuevo y salí de la cocina,di un paseo por toda la casa para conocerla.
Subí por las escaleras y caminé por el gran pasillo que llevaba a mil puertas que estaban cerradas salvo una de la que provenía una fuerte luz.
Entré en ella y vi que era muy espaciosa a pesar de que estaba llena de muebles.Estaba pintada de azul claro con pósters de cantantes que ni conocía,al fondo había un gran mueble de dos plantas en la que estaban un mini-bar,una pequeña biblioteca con un escritorio y en la superior la cama con una pequeña cajonera.En la pared izquierda se encontraba un gran armario y al lado un zapatero que llegaban hasta rozar el techo y en la parte derecha de la habitación había baldas que sostenían fotos,libros,perfumes y alguna que otra figura y trofeo.

-¿Qué haces en mi habitación?No seas tan cotilla,¿no?
Me di la vuelta y  descubrí a Justin.
-Perdón,yo sólo estaba...
-No me importa lo que estabas haciendo,pero te advierto que en mi dormitorio nadie entra sin mi permiso.¿Entendido?
Asentí con la cabeza y salí de allí.
-Ah,¿puedes traerme 5 coca-colas?Mis amigos van a venir en nada.Así que no nos molestes.
-Perdona pero estoy aquí para cuidar a tus hermanas y a ti...pero no soy tu sirvienta.-dije en mi defensa.
-Como bien has dicho me debes cuidar,y si eso implica traerme lo que te pido lo harás,¿esta claro?
-O si no¿qué?
-Diré a mi madre que no has llevado a mis hermanas a natación.
-Eso es mentira.
-Ya,pero mi madre me creerá a mí antes que a una desesperada por no perder su trabajo.
Bufé y bajé a la cocina a  por los refrescos, volví y llamé a la puerta.Justin los cogió con una gran sonrisa sarcástica y volvió a cerrar la puerta sin decir gracias ni nada.
<<¡Me está sacando de quicio!>>
Intenté controlarme y volví a la cocina pero cuando me iba a sentar el timbre sonó y fui a abrir.
Los amigos de Justin entraron pero no me fijé en nadie ya que subieron muy rápido,aproveché que la puerta estaba abierta para salir en busca de las pequeñas.
(****)
<<¡Por fin te veo camita!>>
Me tiré como los indios sobre ella para dormir una gran siesta.¡La necesitaba después de un duro trabajo!
La verdad que no fue del todo mal...Justin aunque me molestaba cuando bajaba a la planta principal estuvo bastante tiempo en su habitación y las gemelas hicieron mi mañana y mediodía bastante ameno,me caían genial esas renacuajas y hasta me encantaban ya,¡eran unas ricuras!siempre me daban abrazos o besos y se divirtieron con mis juegos infantiles preferidos que les enseñé,incluso alguno ya lo conocían y coincidían conmigo cuando les decía que eran los mejores del mundo.
¡Me reí un montón!
Elena cuando vio como estaba la casa y como estaban de felices las niñas se alegró muchísimo y estuvo encantada al haber acertado eligiéndome.

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