Tras meter durante unos minutos la mano en un cubo con hielo, Emma la vendó para en seguida subirse a su moto y dirigirse rumbo al restaurante caro de Storybrooke donde, según August, Regina estaba celebrando su cumpleaños al lado de sus amigos. Por un momento, pensó en dar media vuelta y esperar la visita de Regina para hablar, sin embargo, una mezcla de sentimientos tales como la rabia, los celos y la decepción la atormentaban desde que había hablado con su "amigo", y por ese motivo, necesitaba seguir adelante.
Al estacionar al otro lado de la calle, Emma sintió su corazón dispararse cuando a través de los cristales, sus ojos captaron a Regina acompañada de otras personas que supuso que eran los amigos de los que August habló.
Su respiración se volvió pesada y el odio le subió a la cabeza hasta el punto de pensar en invadir el local y arruinarles la fiesta, sin embargo, la razón habló más alto y aceleró, desapareciendo por la avenida.
A la mañana siguiente, Emma no abrió el taller, aunque se hubiese despertado más pronto de la normal. Tras tomarse un café fuerte para curarse de la resaca como consecuencia de las bebidas desenfrenadas de la noche anterior, Emma bajó a la estancia que tenía al lado del garaje y que usaba para hacer ejercicio, principalmente cuando necesitaba descargar toda su rabia en los sacos de boxeo.
«¡Mierda!» gritó, al darse cuenta de que su mano aún le dolía. Así que optó por correr algunos minutos por las proximidades del bosque.
Cuando regresó a la casa, sus ojos se cruzaron con Regina, que se encontraba esperándola, sentada en uno de los escalones de la escalera.
«Entrenándote tan temprano...¿chinches en la cama?» preguntó Regina, en tono guasón
«Ojalá fuera eso» dijo ella, abriendo la puerta rápidamente y entrando enseguida
«¿Ha pasado algo? Pareces de mal humor...» preguntó Regina, cerrando tras ella
«¡Feliz cumpleaños atrasado! Y perdona por no haberte comprado un regalo...te garantizo que si lo hubiera sabido antes, te habría comprado algo a tu altura» dijo ella, recibiendo una mirada de sorpresa por parte de Regina.
«Emma...quiero aclarar que...»
«¿Por qué, Regina? ¿Por qué no me contaste la verdad? ¿Por qué me has excluido de todo? Déjame adivinar...¡ya lo sé! ¡Imaginaste que te iba a regalar algo inferior a lo que estás acostumbrada!»
«Emma...»
«No, no.., mejor aún, ¡te entró miedo de presentarme a tus amigos para después ser la comidilla por salir con alguien como yo!»
«¿De dónde sacaste eso? ¿Te has vuelto loca?»
«Di la verdad, Regina...te avergüenzas de mí, ¿no?»
«¿Qué estás diciendo? ¿Qué idea idiota es esa?» preguntó, incrédula
«¡Es la verdad!» gritó Emma «¡Te avergüenzas de mí y por eso, me escondiste que era tu cumpleaños!»
«¡Cierra la maldita boca de una vez y déjame explicar!» gritó Regina, visiblemente irritada «¡Mi cumpleaños es hoy, idiota!» añadió en tono exaltado, esta vez era Emma la que esbozó una expresión de incredulidad.
«¿Hoy? Pero...tuviste una comida de celebración en tu casa y después te vi en el restaurante con...»
«Emma, por el amor de Dios...cierra la boca y siéntate aquí» dijo Regina, acomodándose en el sofá y controlándose para no perder la poca paciencia que le quedaba «Ayer sí estaba en el restaurante, pero no era un grupo de amigos como estás pensando...aquellas personas eran un grupo de inversores a los que estaba intentando convencer para que firmaran unos contratos con la empresa»
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Una perfecta idiota
FanfictionTRADUCCIÓN del fic portugues Uma perfeita idiota de Madame Prefeita. Personalidades y temperamentos diferentes. Una exalta el orgullo, y la otra exalta la sencillez.Y a pesar de sus diferencias, descubren juntas que son almas gemelas. Swanqueen AU.
