En cuestión de segundos Regina consiguió librarse de las ropas que Emma aún llevaba puestas. El reloj sobre la mesilla de noche, al lado de la cama, marcaba exactamente medianoche, y según Emma tenían que amarse hasta que los primeros rayos del sol entraran por la ventana.
«Di que me amas, por favor...dilo...» murmuró Emma, mientras su cuerpo desnudo se restregaba con el cuerpo de Regina
«Te amo...locamente. Aunque te lo merezcas...» respondió ella, arqueando la pelvis mientras los largos dedos rozaban su intimidad, y después, la penetraban.
«Sé que no lo merezco, pero te lo suplico...no me desprecies más, nunca más...» dijo, y antes de escuchar una respuesta, su boca fue llenada por la lengua de Regina. Acabado el beso, Emma hundió su rostro en la curva del cuello de la mujer bajo su cuerpo, mientras sus dedos mantenían un ritmo continúo e insistente en sus penetraciones. Regina se estremecía entera al sentir la respiración caliente en su cuello, y cuando sus oídos capturaron el sonido del vaivén entre sus piernas no pudo resistirse y se corrió por segunda vez.
Emma se mantuvo en la misma posición, agarrada al cuerpo de Regina, con su rostro enterrado en el cuello perfumado y marcado por los besos y lamidas que se deleitaba en darle. Ninguna de las dos dijo nada o cambió de posición. Y en el silencio del momento, se durmieron en paz con el mundo.
Emma se despertó con el sonido estridente de golpes en la puerta. Al abrir los ojos buscando saber la hora en su móvil, se levantó sobresaltada al ver que ya pasaban de las nueve de la mañana. Regina ya no estaba a su lado, sin embargo, los recuerdos de la noche anterior le hicieron esbozar una gran sonrisa.
«¡Mamá, buenos días! Y perdón por despertarme ahora...¡hacía tiempo que no dormía tan bien!» dijo al abrir la puerta y abrir paso para que Ingrid pasara.
«Está bien, mi amor...solo me preocupé, aunque Regina me hubiera dicho que dormías profundamente»
«¿Regina ya se fue a trabajar?»
«Sí, querida»
«¿Ha dejado algún recado para mí?»
«No que yo sepa»
«Bueno...voy a tomar un baño y me voy a la empresa»
«¿Te sientes bien para ir a trabajar?»
«Sí, mamá...estoy perfectamente bien»
«¡Qué bien!...Yo voy a salir, tengo algunos asuntos que resolver»
«Está bien, mamá. Hasta más tarde»
Tras el baño y ya debidamente vestida, Emma se tomó únicamente un café solo y se fue derecha a la oficina. Por primera vez después de mucho tiempo, se había despertado con la mayor sonrisa del mundo, y saludaba a todos los que se encontraba en su camino.
«¡Conozco esa cara!» exclamó Ruby
«¿Ruby? ¿Qué estás haciendo aquí tan temprano?»
«¿Temprano? Son casi las diez de la mañana»
«Está bien, vamos a mi despacho» dijo Emma «¿Aceptas un café? ¿Una bebida?»
«No, gracias»
«Entonces, ¿qué puedo hacer por ti?»
«Muchas cosas...una de ellas podría ser por la noche o aquí mismo sobre tu mesa...»
«Ruby, por favor...estoy enamorada de Regina y dentro de poco nos vamos a casar»
«No soy celosa...te comparto con ella»
ESTÁS LEYENDO
Una perfecta idiota
FanfictionTRADUCCIÓN del fic portugues Uma perfeita idiota de Madame Prefeita. Personalidades y temperamentos diferentes. Una exalta el orgullo, y la otra exalta la sencillez.Y a pesar de sus diferencias, descubren juntas que son almas gemelas. Swanqueen AU.
