¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
🌪Actualidad🌪 Despierto inquieta por haber recordado ese fragmento de mi doceavo cumpleaños. El corazón me late desbocado. La respiración apenas llena mis pulmones de oxígeno y siento que voy a perder el conocimiento Ha pasado mucho tiempo desde entonces y muchas cosas han cambiado para mí. He visto y hecho tantas cosas horribles que me han llevado a negar mi confianza frente a la humanidad e incluso frente a mí misma.
Me visto rápidamente con mi ropa habitual, unos pantalones rotos negros con una blusa suelta blanca bajo una chaqueta de cuero negra.
Bajo al salón y me encuentro a mi madre sentada elegantemente en el sofá. Chanel, siempre tan perfecta, rígida y pretenciosa. Como no, luce espectacular vistiendo un precioso vestido rojo que se adhiere minuciosamente sobre su cuerpo.
-Madre, ¿tengo algo asignado para hoy?-digo esperando sus órdenes-.
-Si, Alexis. Te mandaré la dirección y foto del objetivo ahora mismo. Vive apartado así que no te dará muchos problemas. Es fácil-dice altiva y aburrida de lo mismo- No devolvió lo que nos debía. Yo me quedaré por aquí. Si hay algún problema me llamas, ¿entendido?
-Pf. Si es tan fácil ¿por qué debo ir yo?
-No lo sé. Sinceramente, tu padre es el que te encargó esto.
-De acuerdo-digo saliendo- mándame esa dirección, quiero terminar lo antes posible.
Mi relación con Chanel era simple y fría, además de breve. La veía más como mi jefa que como la mujer que medio la vida. Y se que ella tiene una percepción parecida a la mía.
Heredé sus facciones y proporciones, pero también su capacidad para mentir y realizar un buen pape.
Desde pequeña quiso que yo fuera un reflejo de ella. Y le salió muy bien pero hay una gran diferencia entre ambas, a ella le entusiasmaba matar, le obsesionaba ver a la gente morir a causa de ella. Pero yo lo hacía por deber y lo detestaba. Mi familia me tenía enjaulada. Pero cerrándome en mí misma conseguí la falta de amabilidad y de afecto por otros que hizo que no tuviera un mísero amigo. Por lo que todo lo que conozco es mi familia y las ataduras que venían con ella.
>
-Un café por favor- digo dirigiéndome a la mujer detrás de la barra- bien cargado.
Las sienes me retumban y me siento más cansada de lo normal. Esto es lo que la rutina causa en mí. El trabajo de esta mañana fue simple, tranquilo y sin problemas, en resumen, aburrido.
El objetivo vivía en una casa nada modesta en las afueras. Y me pareció una tontería que no hubiera devuelto el dinero que nos debía ya que se veía que este le sobraba. Ahora le costó la vida.
De espaldas, mirando la tele lo encontré. Me acerqué con paso decidido tras entrar por una ventana que forcé y me sitúo tras un cristal transparente que hacía de pared separando cocina y comedor. Apunté y disparé, el silenciador amortiguó el disparo, pero no las respiraciones que lucharon por salir del pecho dañado del objetivo que se desplomó al frente. Y me fijé en la sangre que mancha el plasma que caía a borbotones hacia el suelo. A Madre le gustaría el panorama siniestro y a la vez Sofisticado de la escena, pero a mí me dio dolor de cabeza y me marché lo más rápido que pude de ahí.
-Lo mismo para mí, por favor-una voz rasposa, seductora y elegante resuena a mi lado-Un día difícil?- pregunta sentándose a mi lado y sin girar la cabeza para encararme.
-Más bien una década difícil-yo sí que me permito observarle. Viste de traje negro con una camisa del mismo color. Le queda a la perfección, dejando imaginar la escultura que queda dibujada bajo su ropa.
-Dímelo a mí-dice y se gira hacia mí dejándome perpleja en el sitio, reconociendo esa penetrante mirada, con sed de venganza aunque también destila dolor, sufrimiento y culpa. Tanta culpa que duele. Así como la mía. Que me hace recordar.
🌪10 años atrás🌪
-Mamá esto está mal. No podemos hacer esto-digo tirando de ella intentando hacer que pare de caminar en dirección a la casa de los Sellers-Por favor...-digo a modo de súplica y llorando.
-Hija, ya no eres una niña pequeña, a tu edad, yo ya sabía manejar un arma así que ya va siendo hora de que te acostumbre a esto. Mira para empezar, puedes ir a ver si hay alguien en el sótano y la parte baja de la casa?,si ves algo extraño vienes a buscarme rápidamente.
Corro hacia dónde me ha dicho pretendiendo esconderme hasta que todo acabe. Pero cuando entro, veo a un chico de mi edad jugando a la pelota. Se gira y me mira con unos ojos color esmeralda preciosos y me sonríe. Todavía no sabe lo que estoy haciendo aquí.
🌪Actualidad🌪 -No le conozco-digo mirando hacia otro lado con el semblante relajado. Doy gracias a mi habilidad para mentir heredada de madre-
-Mírame a los ojos y repítemelo. Pero esta vez intenta que me lo crea-dice agarrándome del brazo de una manera que no me gusta nada-.
-Míreme usted a mí. Me va a soltar ahora mismo y me marcharé. Pero una cosa le digo le vuelvo a ver o intenta buscarme y no podré controlarme, ¿está claro?-le digo amenazante y me suelta, pero no con miedo sino que con una sonrisa maliciosa en el rostro-.
-No te librarás tan rápido de mi. Nos volveremos a ver.
-Más le vale que no-digo y me voy, alejándome de Harry Sellers.
----------- Nota de la autora: Hola mis pequeños condenados. Esto empieza bien no? Espero que os guste porque aún queda un largo camino por recorrer. Y por favor ya que estoy empezando me gustaría que votarais y comentarais y que me daría fuerzas para seguir con entusiasmo y con esto. Me despido Besos.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.