No diría que el amor a primera vista existe, más bien creo en una atracción momentánea es como un flash que llega y se va cuando ves alguien y jamás le vuelves a ver, así me sentía con Liam aunque tenía posibilidad de verle, sonreí y como siempre que me sentía excitada, mordí mis labios deseando fuesen los de él.
Pero no era momento para darme placer debía de ir al colegio, hoy se llevaría a cabo el operativo médico y aunque Ruth tendría todo listo debo de estar presente.
Hacía calor así que me puse un vestido a las rodillas con un ligero escote y mangas cortas, recogí mi pelo en una coleta y me puse zapatos bajitos, odio los tacones altos que aunque me hacen ver elegante y hermosa no me siento en necesidad de usarlo a menos sea una emergencia.
Mientras me ponía el vestido mire la cicatriz en mi antebrazo, apenas se notaba, era un ligero arañazo, exactamente como dijo Liam. Y así volvió el a mi mente.
Salí de casa y me dirigí al trabajo, antes me detuve por un café, mi vida giraba en torno a este, le di un sorbo, cerré mis ojos dejando el sabor explotara en mi boca y seguí mi camino. Una vez llegada a mi destino vi todo listo, las mesas con arreglos florales para el área de bienvenida, había allí en total trece médicos de distintas especialidades.
Me encamine a saludar a Ruth, que tenía para mí la carpeta con los nombres de todos y una botella de agua, antes de llegar alguien alto tapó mi vista entonces subí la mirada.
—Liam....
—Alexa. Es extraño verte aquí.
—Ah diría lo mismo de ti, pero eres médico.
—Sí, pero ¿Y tú? —pregunto divertido.
—Este es mi colegio.
Vi su cara de asombro y desconcierto, yo le sonreí y me puse en las puntas de mis pies y bese su mejilla, fue un arma de doble filo porque las mías ardieron ante el contacto con la de él, y le susurre.
—Es un placer que estés aquí Doctor, lastima no poder verte actuar.
Una carcajada salió de él, entonces vino una chica y le tomó del brazo, la reconocí era su secretaria y lucía bastante molesta, ¿Qué más da? No me importa, lo que si me importaba eran los planes que tenía en mi mente con el Doctor, le sonreí y mordí mis labios coqueteando con él y me fui.
—Si me disculpan debo de dar una bienvenida.
Caminé de forma coqueta y agarre mi coleta, y seguí hacia Ruth a quien vi atragantarse de la risa.
—Alexa tú no eres fácil.
—Claro que no Ruth y lo sabes.
Tomé la botella de agua y las carpetas y fui a la plataforma, ya todos los médicos estaban organizados, algunos tenían sus estetoscopio al cuello y sus batas puestas, algunas chicas sus gorros quirúrgicos.
Respire profundo, me sentí un poco incomoda, aunque no había sangre o había visto agujas mi imaginación volaba e imaginaba cosas. Pero ahora bien me encargaría de dar la bienvenida. Le di algunos toques al micrófono y todos me miraron.
—Buenos días distinguidos Doctores y Doctoras, es un honor tenerles en Hope Institute, este es un día especial para mí y todos los niños aquí, cada uno de ellos tienen sueños y pasiones que quieren ser cumplidas y dada sus discapacidades se sienten limitados, pero hoy será un gran día, tendrás nuevas esperanzas y nuevas metas, gracias por ser parte de esto.
Ruth y las maestras procedieron a dar un brindis de bienvenida y llevar catálogos con los nombres y fotografías de cada uno de los niños y sus discapacidades.
—Disculpa, ¿Alexa?
—Si. —confirmé.
—Soy la doctora Emily, y me encanta tu iniciativa y tu amor por lo que haces, eres un ejemplo para la sociedad.
—Gracias Emily.
Estaba muy entretenida hablando con Emily y ella conmigo, que lo sucedido fue muy rápido, ella introdujo su mano en el bolsillo derecho de su bata y la saco rápidamente, tenía adherido a su piel la hoja de un bisturí que le hirió la palma de la mano.
—Oh por Dios, se debió de romper la envoltura.
Deje de escuchar lo que decía y mi ritmo cardíaco se aceleró mis respiraciones eran más rápidas y sentí mis piernas temblar y unos brazos sujetarme y llevarme lejos de tantas batas blancas, no sé si yo camine o fui cargada o levantada.
—Alexa...
Esa voz, me era familiar pero en mi mente solo estaba la herida de Emily y su sangre. Entonces la voz siguió hablando.
—Alexa, mírame estas bien, puedes estarlo recuerda es mental, ahora vas seguir lo que yo te diga.
Asentí pero mis ojos estaban cerrados y apretados.
—Primero abre los ojos, todo está bien.
Los abrí lentamente y estaba en mi oficina, con Liam y Ruth y pude visualizar detrás de la puerta a la secretaria de Liam con cara de loca.
—Liam Oh por Dios, he arruinado todo. —exclamé preocupada.
—No amor, todo está bien.
—Ruth, por favor guía a Liam y los demás médicos, encárgate de lo demás.
—Si Lexía, lo hare, Doctor. Me puede seguir.
—Ruth. ¿Cierto? —consultó dirigiéndose a mi amiga.
—Eh sí, esa soy yo.
—Me quedare aquí unos minutos con Alexa, la chica detrás de la puerta es mi secretaria, se llama Helen, puedes decirle que me espere en la sala y organice mis instrumentos, y haz lo que te pidió Alexa.
Vi a Ruth insegura y a la vez divertida, así que lo asentí, no estaba para perder tiempo, estos médicos solo estarían medio día y los niños y niñas eran primero. Ruth salió y me dejo allí con Liam.
Él acercó la botella de agua a mis labios y la tome.
—Ya estas tomando color Alexa.
—Imagino, es terrible como me hace sentir.
—Descuida, ya pasara.
Me levanté y quedamos de frente, di un paso hacia adelante y me incline hacia a él.
—Gracias por ayudarme.
—Un placer Alexa.
—Sabes que me caería bien.
Me sonroje ante lo que le pediría aunque aún me sentía un poco mareada sé que lo que haría me ayudaría al cien por ciento.
— ¿El que Alexa?
—Que me besaras Liam.
Lo vi mirarme sorprendido y dio un paso hacia detrás, entonces yo tome la iniciativa, me incline y me acerqué a sus labios, lo bese suavemente esperando que él me siguiera el paso, entonces mordí sus labios y el dejo escapar un gemido y me tomo en sus brazos, me subió sobre el escritorio agarro mis caderas y besaba con pasión, cuando supe estaba muy excitado lo empujé y me baje del escritorio y abrí la puerta.
—Doctor le esperan en la sala.
Me miró y seguí coqueteando con él desde la puerta entonces me miró de una forma extraña y paso por la puerta no sin antes darme media sonrisa antes de alejarse.
Y yo me quedé allí y abrí el sofá cama y me recosté para acabar de calmarme.
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Lujuria Adictiva
Storie d'amore[HISTORIA BAJO EDICIÓN] Ganadora primer lugar en @GrupoPlanetaDorado Siempre he escuchado que el amor es lindo, que el amor duele, o tan solo es sentir mariposas cuando ves a quien amas, que tus ojos brillen más que la luz de sol y quizás también...
