Ya no puedo sacarme la sensación de los dedos de Liam sobre mi piel, su tacto, sus suaves manos sobre mí. Yo buscaba un dragón con el cual aprender a arder junto a él y me salió algo doble, si doble, un caballero envuelto en una armadura, y un dragón tras su atavío. Amaba esto, la forma en que me hacía sentir, que mis sentimientos vibrarán.
Sacudí mi cabeza, haciendo lo mismo con mis pensamientos, debía de pasear con Mia hoy, así que debía de tener mi mente solo en ella.
- Hola mi niña hermosa, vamos a pasear hoy.
-Te... Te quiero Lex.
Mía siempre hacia mi corazón saltar de alegría, siempre con su hermosa forma de ser, sus esfuerzos ante todo.
-Y yo te amo princesa.
La saque a pasear y le compre helados, también le regale algunos juegos, ame su emoción sus ojos emotivos, su pasión por esto.
Me acerqué a ella y le abrace, bese su cabeza, lágrimas rodaron por mi rostro, Mía las seco y me sonrió.
-No llores Lex.
-Son de felicidad amor, tú me haces feliz.
Después de pasear a Mía la regrese al colegio, le di vuelta a los demás niños y también les entregue presentes y algunos dulces, se me daban bien los niños aunque no me veía como madre. Al salir de allí encontré una nota en mi auto.
"Alexa querida ¿Quieres dejar a Liam en paz? No llegues a alterar su paz"
Me quede atónita antes está nota, no tenía sentido, ¿quién querría que me aleje de Liam?, cuando revise su teléfono no había ningún indicio que tuviera alguien en su vida además de que supongo él me hubiera dicho.
Guarde la nota en mi bolso y entre en mi auto, lo encendí al igual que mi radio, cuando intente arrancar sentí mi auto algo extraño así que me desmonte y le revise, los neumáticos traseros estaban sin aire, lo que me faltaba. Tome un respiro y maldije el día en que decidí no poner cámaras en mi parqueo, para mala suerte solo tenía un neumático de más así que tuve que llamar una grúa.
Al cabo de diez minutos llegaron, tenía amigos allí así que ellos cambiaron ambos neumáticos, si sólo hubiera sido uno lo hubiera hecho yo misma pues aprendí a hacer de todo para siempre valerme por mi misma, pero ya que a fin de cuentas siempre vamos a necesitar de la mano de alguien.
- Lexa de verdad que ya tienes alguien que te odia mucho.
- Ni que digas Michael, me pregunto ¿Quién será?
-Bueno amiga, descuida ya le pasará lo mismo, cuando decida el Karma actuar ya verás.
Me reí antes mi amigo él siempre vivía hablando sobre el karma y sus cosas. Intente pagarle aunque sabía que era imposible, Michael siempre le encantaba hacerme favores gratis.
De vuelta a casa estaba llena de ira, ¿Cómo puede ser alguien tan estúpida o estúpido? Llevarse de unos celos tan fuertes que le lleve a extremos de dañar a otros.
No me iba a alejar de Liam, quien sienta molestia de las cosas con él pues tendrá que seguir viéndonos así, total él me había dejado entrar en su vida.
Prendí mi radio en casa y subí mi música a todo volumen, recogí mi pelo en un moño alto y me puse ropa de indigente para proceder a limpiar un poco, mientras lo hacía bailaba y cantaba como loca, mientras barría empecé a caminar hacia atrás y algo fuerte me detuvo, mi corazón casi se detuvo del sobresalto hasta que sentí esos brazos fuertes abrazarme.
- Liam. - susurre.
Le escuche sonreír detrás de mí, sentí mi cuerpo arder de la vergüenza, ¿Que tanto tiempo habría estado allí?
- ¿Que paso osita? ¿Te comieron la lengua los ratones?
Me gire para quedar frente a él, y me beso haciendo mis mejillas arder más, pero esta vez no de vergüenza.
- ¿Cómo entraste? -le pregunte.
-Pues después de un buen rato llamando a tu puerta, me di cuenta estaba abierta.
-Oh si a veces olvido ponerle seguro.
-No deberías, nunca se está seguro Alexa, prométeme que no volverás a hacerlo.
-Prometido Liam.
-A la próxima me envías un mensaje, no me gusta me vean como una indigente.
-Oh ¿Qué te vean? Ya entiendo, vienen muchos chicos aquí. - soltó algo enojado.
-Hmmm sabes que has sido el único que ha cruzado el umbral de mi puerta, a excepción del repartidor de pizza, siempre le pido deje la caja en la mesa junto al espejo.
Reímos bastante, Liam siempre sacaba algo bueno en mí.
-Y sabes que, eres hermosa, tu pelo así me encanta, nunca he conocido una chica como tú, tan especial y llena de vida.
-No voy a responder a eso mi caballero. Ahora si me esperas aquí, voy a ducharme y luego vamos a comer pizza y ver una película.
- ¿Y si yo te ayudo?
-Pues no, esta vez no.
Lo deje en la sala y me fui a mi baño, lo hice caminando de forma sexy contorneando mi cintura lentamente y así el obtuviera un mejor vistazo de mi trasero.
090542:P0
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Lujuria Adictiva
Romansa[HISTORIA BAJO EDICIÓN] Ganadora primer lugar en @GrupoPlanetaDorado Siempre he escuchado que el amor es lindo, que el amor duele, o tan solo es sentir mariposas cuando ves a quien amas, que tus ojos brillen más que la luz de sol y quizás también...
