capítulo 9

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Ruth a parte de mi empleada y mejor amiga era mi consejera, ambas teníamos veinte y cuatro años, habíamos sido amigas los últimos seis años, ella me conocía bastante y no pude ocultarle mucho lo que estaba sintiendo por Liam.

—Lexa ¿Qué tramas? ¿Algo que decirme?

—Pues soy un libro abierto Ruth, creo que el doctor ha empezado a ganarse un lugar en mí.

—No crees que es muy rápido.

Metí el bolígrafo que tenía en mi mano en mi boca y mire a Ruth, tal vez tenía razón, pero también sabía que a veces es mejor actuar por impulsos a luego pensar en el que hubiera sido, además no tenía nada que perder.

—De veras amiga ten cuidado, nunca te he visto tan flechada o ningún chico ha pasado la muralla que tienes.

—Lo sé y tranquila, sé que le gusto también, pero solo viviremos el momento. —Le asegure.

Salí de mi oficina junto a Ruth y ella se fue a su casa, yo en cambio me fui a poner mi ropa de ejercicios y salí a correr un poco, necesitaba distraer un poco mi mente de todo.

Mientras corría recordé todas las veces que creía enamorarme de alguien y a la verdad solo en ilusiones pasajeras y como con cada chico que solo quería introducir su pene en mi vagina yo iba endureciendo mi vida, nunca cedí pues no soy una chica fácil, al contrario aprendí a darme placer yo misma, a darle placer a los hombres aunque solo lo había llevado a cabo con Liam. Me sentía un poco extraña ¿Qué pensará Liam? Y qué más da, él era a quien mi cuerpo había elegido, no sé porque pues aunque sí que era guapo, con su hermoso cuerpo y sus paquetes delanteros y traseros, además de su rostro perfilado, se me habían propuesto chicos con mejores apariencia.

Liam

Alexa me ponía loco, no sabía cómo controlarme. No podía creer que yo Liam el doctor que tiene siempre todo bajo control no pudiera con una chica a la que literalmente acababa de conocer, la sentía muy lanzada aunque algo me hacía sentir que bajo todo ese aspecto que me daba mostrar había una chica frágil que deseaba ser amada y cuidada.

Hice algo que nunca creí hacer, empecé investigar a Alexa, busque sus perfiles en las redes y lo que vi fue lo típico de una chica seria y tímida, a parte de una que otra publicación dando alusión erótica, sonreí pensando en su sensualidad, en su cuerpo y en sus labios de sabor a fresa en su forma de ser la primera en dar un paso hacia adelante.

Uno de los maestros que trabaja en su colegio era amigo mío, John quien me sorprendió verle allí, tome ventaja de su trabajo y me confío la vida de Alexa.

—Hermano mira es la chica de mejor corazón que conozco, no sabes cuantos niños ha ayudado.

—Entiendo, ¿y tiene pareja? —quise saber intrigado.

—Bueno le rondan uno que otro chico, pero nunca se le ha conocido a nadie. ¿Porque?

—Por nada, solo curiosidad.

John no se tragó mi comentario, pero agradecí no preguntará más, entonces Alexa o tenía una doble vida o tan sólo sentía una atracción tan fuerte hacia a mí como yo hacía a ella, y lo que más disfrutaba era que la próxima vez que me topará con ella y estuviera tentándome no correrá con la suerte de dejarme así.

Alexa

Cuando termine de correr me senté frente a mi casa, tome de mi botella de agua y casi hasta trago la botella, me esforcé demasiado y mis piernas dolían mucho y temblaban como una gelatina.

El dolor de mis piernas me hizo pensar que no podría intentar nada con Liam durante unos días, así que tendría que conformarme con tan solo imaginarme cosas con él, el teléfono de la casa sonó y fui a constatar.

—Buenas tardes. —salude.

Y cuando pensaba en el rey de Roma, ni más ni menos que Liam me llamaba, hablamos poco y se sentía raro. Me introduje en un baño de espumas y hielo para mis músculos, al cabo de un rato me fui a terminar de ver la serie 13 reason why. La verdad que estaba conmovida con la serie es un tanto la realidad que vivimos pero sigo pensando Hannah no debió de tomar el suicidio como una opción.

Luego de dos capítulos más apague mi laptop y le envié un mensaje a Liam.

—"Buenas noches" "¿Ya duermes"?

"No Alexa" "¿Estas bien?"

"Si claro, aunque me duelen las piernas".

"Que mal, de seguro mucho tiempo de pies".

"No, solo fui a correr hoy y me pase de límites."

"No debes hacer eso, dañas tu hermoso cuerpo". "Estas muy tonificada, el ejercicio es bueno pero no en exceso"

"Gracias Doctor", "sabe que desearía me diera un masaje"

"Con todo el gusto iría a dártelo, pero tengo una operación"

"Oh lo siento, espero todo salga bien, disculpa robar tu tiempo".

"No hay problemas, mi osita de hecho ahora me siento mejor".

"¿Osita?".

"Si ese será tu apodo" "eres como una osita, tierna y atrevida" "Buenas noches".

Sí que me gustaba hablar con Liam, hacía de mi vida más interesante, con tan solo un simple hola me sacaba risas de niña enamorada. Y con la plácida conversación me fui a dormir, abrazando mi almohada pensando era Liam.

st-fGM:?

Lujuria AdictivaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora