Nunca penso verse encerrada en una de las mazmorras de que instituto. Para ser sinceros jamas pensó que ocurrirían cientos de cosas que habían ocurrido, simplemente no había tomado las decisiones oportunas en su vida. Por una parte la joven Daphne Pontmercy lamenta aquel día que su camino se cruzo con los cazadores de sombras, pero por otro.....
Por otro lado no podía evitar sentir que idespués de mucho tiempo había comenzado a formar parte de algo, que alguien miraba por ella. Había conocido a gente maravillosa en su camino.
Emma, la pequeña niña de la sonrisa infantil, ella la había enseñado a apreciar el valor de las pequeñas cosas, el significado de la amistad, la había convertido en mejor persona. Hermana de sangre distinta.
Magnus, el padre que siempre fue. De pequeña le observaba imponente ejecutar uno a uno sus encantamientos, con temor. El la enseño a ser fuerte, a ser valiente y a no tenerle miedo a lo que nos espera, la quiso como un padre y velo por ella.
Erik, nunca podría olvidar a su alemán, sus ojos verdes sus brazos fuertes y robustos que siempre habían estado para acogerla, el dio parte de su vida por ella, acepto olvidar los recuerdos que tenia de su padre por que ella sobreviviera. Un amor fuerte.
Y luego estaba Jace, el primer amor, dicen las leyendas que el primer amor nunca se olvida. Aquel que te causa mas lagrimas que emociones, aquel que no eres capaz de olvidar ni cuando estas apunto de morir. El primer amor es aquel que nos marca, que nos hace ser mas fuertes pero a la vez se convierte en nuestra mayor debilidad. Su amor había sido na relación basada en el miedo, miedo a perderse. No solo el miedo a perderse al otro si no miedo de dejar de ser uno mismo. Se querían lo hacían como nadie, pero era una historia difícil.
Chocaba sus manos contra los barrotes fríos, los pasados días habían sido muy duros. Superar la muerte de su padre por las firmas manos de Maryse, pero sobre todo el clavar aquel puñal en el pecho de Jace había sido lo mas dificil, la duda de no saber si aquello que ella hacia con la intención de salvarle podría acabar matándole, pero confiaba en el. Confiaba en aquel aura que se abría cuando le miraba, en su sonrisa. Mataría sus propias creencias por salvarle y lo había hecho.
La clave la había llevado a esas mazmorras por haber incumplido uno de los mayores mandamientos que regulan la estabilidad de la clave. No pondrás en peligro ni heriras a propósito a un Shadowhunter. Sabia que las cosas no iban a ir bien, rumoreaban que su castigo iba a ser ejemplar. No tenia buena fama allí y menos después de haber ayudado a Sebastian.
- ¿Pequeña?- escucho la voz de Erik al final del pasillo apenas iluminado.
- Estoy aqui.- Respondio apenas sin animo ella.
Erik corrio y se sento al lado de ella, solo les separaban los barrotes de aquella carcel.
- ¿Tan mal pinta?- pregunto ella mirando su rostro apenado, estaba cansado. Las ojeras se vislumbraban en la penumbra de aquella sala, no sonreía, no había ningún atisbo de que lo hiciera. Tampoco tenia ganas.
- Estaba hablando de un castigo ejemplar... hablar de...
- Hablan de quitarme las runas.- acabo ella la frase.- Erik es mi culpa todo, yo decidí traicionar su confianza, decidí hacer lo que hice y escoger el camino que escogí.
- No te lo mereces¿ sabes?- dijo el apenado agarrando sus manos fuertemente.- Te castigan a ti por que se les ha escapado sebastian, eres una amenaza para ellos por lo fuerte que eres.
- ¿ Sabes lo peor?- pregunto en vano amarrando sus manos- Que tienen razón. He hecho muchas cosas mal, alguna bien. Pero si con eso os he salvado o os he ayudado un poco mas de lo que lo he hecho me basta.
ESTÁS LEYENDO
Survivor // #Shadowhunters
Fanfiction" Nunca confies en el resto de Shadowhunter pequeña, son capaces de cambiarte y si es necesario, clavarán su cuchilo serafín en tu delicado cuello."
