CAPÍTULO 40

5.9K 335 98
                                        

Ir de compras era sumamente relajante y más aun cuando tenías ganas de estrellarte contra la pared por haber sido tan estúpida y dejar ir a la persona que amas. Por no saber diferencia la costumbre del amor. Y aunque le dolía sabía que era lo mejor, al menos par Maggie. Bueno o eso quería creer. Lanzo un suspiro al aire y se dijo que su tarjeta de crédito pagaría los platos rotos de su estupidez. Lo bueno es que ahora se lo podía permitir. Gracias a Dios tenía un excelente empleo en la empresa de su familia los Danvers y ahora estaba a cargo de unos de los proyectos más importantes gracias a la confianza de Kara. Si todo salía como esperaba asentaría la confianza depositada en su persona y podría respirar tranquila al no haber decepcionado a su familia.
Pensándolo bien le agradecía muchas cosas a Kara, entre ellas el nuevo puesto que ahora tenía y haber obtenido el valor de dejar a Andrey para poder ir tras de Maggie...aunque tarde, pero lo hizo. Ojala le hubiera contado a Kara antes de esa situación y entonces tal vez, y solo tal vez la historia hubiera sido diferente. Pero no valía la pena llorar sobre la leche derramada. Las cosas estaban hechas y así se quedarían. Había perdido y lo aceptaba. Maggie había podido elegirla y no lo había hecho, con toda la razón del mundo. No se había portado bien con aquella chica y ahora...

Y ahora la estaba viendo de lo mas feliz paseando de la mano con su nuevo y flamante novio. Sabia que algún día tendría que encontrársela sola o acompañada. Pero no esperaba que la situación la tomara tan desprevenida. Pensó poder controlar los celos cuando los viera compartir mimos delante de ella, pero era evidente que no era así. En su rostro se podría ver eso claramente, pues en esos momentos era una antorcha de lo rojo por la enorme ira provocada por los celos que estaba sintiendo. Sin darse cuenta se encontró frente a los dos y no porque ella se hubiera acercado a ellos sino mas bien porque Lex, y su gran memoria de elefante, la había reconocido como la testigo de la boda por parte de Kara. Frente a frente los tres se quedaron mirando: Lex sonreía, Maggie estaba nerviosa y Alex tenía un extraño tic en la frente que más bien parecía una de las arterias queriendo explotar.

- Hola! No se si te acordaras de mi pero soy Lex, el primo de Lena. Haciendo uso de todo su autodominio respondió lo más normal posible:

- Hola! Si, claro -haciendo un amago de sonrisa-. Claro que te recuerdo.

- Que bien! Ella es mi novia, pero creo que si se conocen. verdad, amor? –mirando a Maggie.

- Mmm si, nos conocemos. Pudimos platicar un poco cuando supimos que ambas éramos testigos en la boda –tratando de sonreír.

- Me alegro que hayan podido platicar. En realidad me parece que haberlas visto en la misma mesa.

Platicar? Platicar? Platicar?! Hicimos muchísimo mas que platicar grandísimo idiota! Te enteras! Esta es mi mujer y tu solo eres un pobre y triste diablo que tuvo la suerte de llegar en un mal momento! Pero para que te enteres ella me ama a mi! Lo entiendes! Me ama a mi!

Pensó la morena. Pero sacudió la cabeza al darse cuenta que si dijera eso seria ella quien quedaría en ridículo. Miro a Maggie a los ojos y vio en ellos una callada suplica. En realidad creía que diría algo que la comprometiera? Aquello le rompió el corazón. En ese momento comprendió cuanto daño le había hecho y también comprendió que el hombre que ahora estaba al lado de aquella maravillosa mujer se la merecía. Entonces lo supo definitivamente: amaba a Maggie y nunca dejaría de hacerlo. Solo quería hacerla feliz. Entonces si haciéndose a un lado, Maggie era feliz junto a Lex ella...lo aceptaría. La miro fijamente y le dio la respuesta a través de su mirada:

Se muy feliz con el pero nunca olvides que te amo.

Andrea abrió los ojos sorprendida y se quedo inmóvil.

- Si, así fue. Bueno discúlpenme pero debo irme –miro a Lex y dedicándole una calida sonrisa se despidió-. Fue un placer verlos. Adiós.

- Igualmente, adiós –dijo Lex con una enorme sonrisa mientras veía a la morena alejarse y perderse entre alguno de los tantos pasillos de aquel centro comercial. Maggie no dijo nada. Aun estaba en shock por lo que creía haber leído en la mirada que le dio Alex. Seria posible que su separación de Andrey fuera cierta? Esa mirada le dijo claramente que ella se daba por vencida y aceptaba su decisión. Aquello le partió el alma porque...porque...porque ella realmente amaba a Alex. Pero la morena le había hecho tanto daño que no creía posible poder perdonarla.

DESTINO (Supercorp) [Completa]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora