El resto de esa tarde me reuní con West, en un pequeño parque cerca de la universidad. Estaba ansiosa y nerviosa, no tenia idea ni como empezar esta conversación. Estaba sentada en uno de los bancos cerca de una fuente, cuando vi a West caminar hacia mi con una gran sonrisa. - Hola - dijo ya cerca de mi. Me levante y solo lo abrace.
-Hola, ¿como estas? -dije al soltarlo.
-Todo bien y tu que tal? -dijo y nos sentamos.
-Eh... tengo que hablar contigo - dije y su rostro cambio mucho, ahora estaba serio.
-¿Sobre que? - dijo pero no conteste, no podía hablar. Era mi primera vez terminando una relación que iba iba tan bien como la nuestra. Solo podía pensar en lo mal que se sentirá West luego de escucharme -¿Es sobre Leo?- lo mire, y el supo de inmediato que se trataba de eso, tomo mi mano y la apretó con un poco de fuerza.
-Lo siento... - dije en un susurro.
-No hay nada por lo cual tengas que disculparte ¿Ok?- dijo muy dulce. - El amor es algo que no se puede explicar, llega cuando uno menos lo espera y con la persona menos pensada.
-Lamento que tengas que pasar por esta situación tan pesada. - dije
-No te preocupes, no pasa nada. ¿Estarán juntos por fin?
-¿Como que por fin?
-Cada vez que iba a tu escuela, alguna chica me decía que estaba perdiendo mi tiempo porque tu y Leo estaba de alguna forma conectados.
-¿En serio? - pregunte y el asintió - Lamento eso. Debió ser horrible
-Si quieres que te perdone, tendrás que compararme una malteada - dijo señalando un lugar de malteada cerca.
-Trato hecho - dije
-Uno de los grandes - dijo y solo reí.
A pesar de que nuestras relación no funciono, estoy segura de que acabo de ganar un gran amigo esta tarde.
Mas tarde, en la noche estuve llamando a Leo ciento de veces, pero no pude hablar con el. Lo espere hasta tarde en mi habitación, pero tampoco llego. Lo mismo paso en la escuela no lo vi en ningún lugar.
-Estoy preocupada - le susurre a Kelly. Estábamos en clase de química, una de nuestras ultimas clases antes de comenzar los exámenes finales.
-¿Que te preocupa? - dijo ella en un tono de voz bajo para no ser escuchadas.
-No he visto a Leo desde ayer, no responde mis llamadas y ni si quiera esta aquí en la escuela.
-¿Eres de esas novias controladoras? - dijo Kelly, cosa que me hizo hacer una mueca.
-Jovencitas, presten atención- dijo la profesora.
-Lo siento - hablamos al unisono. La profesora continuo con la clase, y Kelly y yo con nuestra charla. - ¿No es preocupante? - dije.
-Intentaste ir a su casa - dijo
-Iré luego de clases. -ella solo asintió como respuesta.
***
- Hola Aida - dije al ver la madre de Leo parada en la puerta.
-Oh, si es mi hija - dijo y me abrazo. -Tenias mucho sin verte
-Si, la escuela, ya sabe.
-Si el ultimo año... Pero ven pasa, - dijo y me dejo entrar -¿Como esta Olivia?
-Ella esta muy bien.... ¿Y la abuela?
-Peleando, quiere que Leo se case con una chica que es nieta de su amiga. Lo peor de todo es que ella ni siquiera sabe como es la chica.
-Es hermosa - dijo la abuela entrando a la cocina. - Oh, pero si es la pequeña mocosa que no deja a mi nieto en paz - dijo y solo me reí.
Cuando eramos mas pequeños ella creía que yo perseguía a Leo, así surgió ese largo y vergonzoso apodo. Cuando en realidad era Leo que me perseguía.
- Yo también te extrañe - dije y la abrace. -¿Donde esta Leo?
-¿No esta en la practica? - dijo su madre, supe de inmediato de que ella no sabia donde estaba.
-Oh, cierto. Lo había olvidado. -dije y ellas sonrieron.
***
El resto de esa tarde la pase con mis segundas madres, pero no tuve ningún rastro de Leo.
-¿Leo? - dije al ver a Leo sentada sobre mi cama, su cabello alborotado, una camiseta blanca y unos pantalones negros ajustados. El levanto la cabeza y me sonrió un poco. -¿Donde diablos has estado? - dije cerrando la puerta detrás de mi.
-Es una larga historia, preciosa - dijo pero su voz... Su voz se escuchaba rara.
-¿Puedes contarme? - dije y me senté en la cama. -Sobre cualquier cosa el era mi mejor amigo en el mundo.
-Pero necesito que seas mi mejor amiga, no la chica que me gusta - dijo preocupado.
-Me estas asustando, ¿que pasa? - dije, pero se mantuvo en silencio esperando que yo dijera algo mas - Esta bien, solo soy Amber tu mejor amiga.
-Okay... No vayas a gritas ¿Okay?- Asentí rápidamente, la curiosidad me comía por dentro - Alex esta embarazada
Estaba en shock, escuche a las palabras de Leo como retumbaban en mi cabeza, el seguía hablando pero no lo escuchaba. Me levante de la cama, camine por mi habitación y dije - ¿Que dijiste?
-Amber... - dijo Leo.
-¿¡QUE DIABLO HICISTE!? -dije a los gritos.
-Te dijo que no gritaras -dijo y se levanto. Camino hacia mi y yo retrocedí., al ver mi reacción el dijo - Se supone que eres mi mejor amiga no puedes alejarte de mi
-Leo...- mi voz temblaba, y una lagrima bajo por mi mejilla. -Creo que debes irte.
-Amber, ¿que dices? No me iré a ningún lado. La que amo es a ti.
-¿Y eso que importa ahora? Ella esta esperando a tu bebe -dije y no pude contener las lagrimas.
-No llores, rompes mi corazón. -dijo el, Leo intento nuevamente acercarse a mi pero yo seguía alejándome de el.
-Por favor, Leo. Vete -dije sin mirarlo a la cara.
-Amber ...
-No digas mi nombre -dije ahora enojada.
-Esta bien... Mañana hablaremos -dijo y salio por la ventana.
Espere unos segundos de pie en mi habitación para luego cerra la ventana con seguro. Entre a mi cama, sin quitarme nada de lo que llevaba puesto. Y no se en que momento, entre tantas lagrimas que derrame me quede dormida. Al despertar al otro día, a eso del medio día. Era sábado, un hermoso, soleado y despejado sábado perfecto para salí y disfrutar con tus amigos.
Suspire, me levante y cerré las cortinas, y volví a dormir.
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"Best Friends"
Teen FictionEsta historia relata el último año de la escuela Amber y Leo, dos mejores amigos, que enmedio de que el años se acaba y tienen que entrar a la universidad, se comienzan a gustar pero nunca en el momento que el otro estuviera dispuesto o soltero.
