¿Cuántas veces más estaré así?
Momentos después de la interesante aparición de la persona misteriosa, me agarraron por detrás y me sedaron. Ahorita estoy vendada y atada, en un silla. Tengo una media en la boca. Estoy consciente como desde hace tres minutos, pero no me he movido.
Estoy segura de que hay alguien más en la habitación, vigilándome, aunque no pueda ver, escucho la manera en la que su pie golpea el suelo, escucho su respiración y huelo su perfume.
Sé que los chicos sabrán, si es que ya no saben, porque no se cuanto tiempo desde la última vez que tuve consciencia. Ellos encontrarán la manera de encontrarme. Cuando me dirigía al baño, en el tren, llevaba mi teléfono conmigo.
Aunque ahora no estoy segura de tenerlo. Lo más probable es que me hayan registrado cuando llegue. Y por obvias razones me lo hayan quitado. No distingo mu bien el lugar en el que estoy, no tengo la certeza pero creo que estamos en un lugar abandonado, o anti-ruidos.
No he escuchado ningún carro sonando su corneta, o niños pasando, no he escuchado absolutamente nada, la verdad. No se ni siquiera si estoy en el mismo país.
No conozco a los mafiosos, pero he visto suficientes películas como para saber que los mafiosos se llevan a las victimas a lugares de difícil acceso. En tal caso de que no quieras irte de donde estás, utilizan casas normalmente cerca de niños, de un parque o de la playa. Para que la gente no sospeche.
¡Ohhhh! ¡Como quisiera que mi madre me hubiera metido en la academia en la que estuvo!
Hay que descartar lo de que estemos cerca de niños, o de un parque, incluso de la playa. Porque no se escucha absolutamente nada, así que o estoy en el ático de algún lugar. O estoy en una casa, institución o podría ser mansión abandonada.
Hasta incluso estoy en su maligna guarida, pero en una habitación aparte. Aunque siendo yo la mafiosa, primero llevaría a mi victima a un lugar aparte, pero al parecer esta gente no piensa.
Bueno, si piensa, pero no en todo.
De pronto se escucha como abren la puerta, que está detrás de mi.
-Yo hago guardia, linda.-habló una voz que conocía muy bien.
-De acuerdo, bebé.-chilló saliendo de la habitación.
Cuando la chica sale de la habitación, él se sienta enfrente esperando. Sé que está esperando algo, porque mueve la pierna como si tuviera un tic en ella.
Luego de unos largos e incómodos minutos él se paró. Caminó hasta atrás de donde estaba y por la forma en la que crujió la madera, supe que se había agachado.
-Sé que estás despierta.-me habló él.
-Que increíble descubrimiento, hermano.-le dije levantando la cabeza, con la venda en los ojos.
Connor me pasó las manos por detrás de la cabeza y quitó la venda de tela que me impedía la visión. Volvió hacia la silla que estaba enfrente de mí y se limitó a mirarme.
-Elle...-empezó.
-¡No!-rugí.-No tienes excusa.
-¡Oh, si que la tengo!-me contradijo él.- ¿Me dejarás explicarme?
-Ajá.-accedí.
-Estoy obligado a estar aquí, Ellie. Todavía no confían en mi, pero ya están soltando información. ¡No sabes como me siento al darme cuenta que tu madre, también es la mía! ¡Siempre la quise como tal, pero jamás pensé que de verdad lo era!
ESTÁS LEYENDO
Te Encontré.
Dla nastolatkówCuando Elle, una chica de 17 años se muda de su ciudad natal, descubre cosas que quizá no debió saber. ¿Cual será la reacción de Elle cuando descubra todo lo que su padre le oculta? Cuando se de cuenta de que su vida tal como la cree, es totalment...
