Llevamos una semana aquí, o eso es lo que he contado. Aquí en el agujero de la muerte, como lo llamamos Connor y yo.
Hace ya una temporada que no veo luz alguna, nos dan comida, si. Pero no salimos desde el interrogatorio de Paola.
Sé que cuando salgamos tal vez tengamos un desmayó, o algo parecido. Ana me dijo que ha estado en este hueco más de 3 veces, dijo que cuando sales sientes como si estuvieras naciendo. Tiempo después te acostumbras.
Estoy segura de que saldremos en unos cuantos días, he escuchado conversaciones a través de las paredes. Hace tres días dejé de buscar una salida de este lugar. Connor y yo buscamos día y noche, en una de esas, me monté en sus manos tanteando el techo.
Tiempo después me caí al suelo, clavándome una de las púas. Cris le dijo a Sarah cuando nos llevó la comida. Y se apiadó de mi, mandaron un botiquín al día siguiente con el desayuno. No he hablado con Tyler, he de admitir, que por más molesta y decepcionada que esté con él. Lo extraño, todo de él.
Este lugar es realmente bueno para pensar, los chicos andan callados, durmiendo, llorando, pensando. Es simple, como todo está oscuro, te recuestas y piensas. Decidí después mucho, con respecto a Tyler, que no lo voy a perdonar, aún.
Pero, si le creo, le creo cuando me dice que me quiere, que está arrepentido. Pero a pesar, de todo eso, no es suficiente.
Y él lo sabe.
Con respecto a nuestra situación, no se todavía como saldremos de esta. He hecho miles de planes, pero me faltan los chicos. Los cuales no se si están vivos, o muertos.
No hemos sabido nada de ellos, y lamentablemente, yo perdí mi fe hace ya, un rato.
Cris y yo no hemos hablado casi, ahora más que nunca lo necesito y no está como debería. De hecho, desde hace días no hemos hablado, nada.
No se donde está nadie en este lugar, como nadie habla. Siento que estoy sola aquí y algunas veces se me olvida que están conmigo No sé cuando están durmiendo, cuando están comiendo, llorando. No los veo, ni los escucho.
No sé que hora es, ni en que día vivo. Literalmente, estamos presos. La única diferencia, es que, los presos tienen ventanas con barrotes, nosotros ni eso tenemos. Y los presos no tienen púas escondidas en el suelo, ni en las paredes.
-Elle ¿estás despierta?-pregunta la voz de Ana, que para mi sorpresa está a mi lado.
-Si.-respondí en susurro.
Esto es como estar ciega.
-Nos sacaran en unas horas.-anuncia.
-¿Qué dices?
-Hace un rato, no se cuanto, escuché que estaban hablando de una gran sorpresa y que nos sacarían en doce horas.- hizo una pausa y escuché un suspiro.-Supe que todos estaban dormidos, por los ronquidos de los chicos, y escuché tu respiración calmada.
-¿No has dormido, Ana?-pregunté.
-He tenido tiempo de sobra.-dijo ella y me arrepentí de preguntar.-¿Crees que los chicos estén bien?
-Ya no sé que pensar, Anita.-respondí con resignación.
Escuché como suspiró, y sentí como se acomodaba. Asumía que dormiría ahora que yo sabía que nos sacarían pronto.
-Chicas.-habló Cris, asustándonos.
-¿Cris?
-Ellie...- habló.-Chicas, saldremos de esta.-prometió él.
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Te Encontré.
Novela JuvenilCuando Elle, una chica de 17 años se muda de su ciudad natal, descubre cosas que quizá no debió saber. ¿Cual será la reacción de Elle cuando descubra todo lo que su padre le oculta? Cuando se de cuenta de que su vida tal como la cree, es totalment...
