Feminismo: desde el Islam

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  «El Islam es la única de las tres religiones del Libro, que ha incluido en los textos –del Corán considerado como la palabra de Dios– la idea de la igualdad fundamental de la mujer y el hombre (tanto la una como el otro considerados como seres humanos o insan) y en ello incluye la cuestión de los derechos de la mujer y de la justicia social. Este es un mensaje que ha sido pervertido a nombre del Islam mismo. El patriarcado preexistente, que el Corán ha llegado a atemperar y finalmente a erradicar (...) ha demostrado ser muy resistente. Y es a pesar de la persistencia del patriarcado que la religión musulmana fue adoptada. La manipulación por las fracciones dominantes de la sociedad fue tal que el Islam terminó por ser percibido como naturalmente patriarcal, hasta el punto de borrar la contradicción inherente entre la palabra revelada y el patriarcado y de aniquilar toda reivindicación islámica en favor de la igualdad de los sexos y de la justicia social. Esta no es la menor paradoja de constatar que la única religión que ha inscrito el reconocimiento de la igualdad de los sexos en sus textos, sea actualmente considerada como la más machista de todas. Los machistas musulmanes en el ámbito estatal, social o familiar y los detractores del Islam tienen un interés común, aunque por razones diferentes, para perpetuar tal ficción e un Islam patriarcal.» 

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El feminismo islámico es un movimiento que reivindica el papel de la mujer en el Islam cuando éste fue deteriorado por el patriarcado. Se lleva a cabo a través de los versículos coránicos donde se le otorga a las mujeres sus derechos legítimos.

También se usan algunos «hadith» del Profeta Muhammad (sws). Los «hadith» son discursos religiosos.

Hadith; "El creyente que tiene la fe más completa es aquel que se comporta bien, y el mejor de entre vosotros es quien mejor trata a su esposa"

El feminismo islámico reclama los derechos que el Islam otorgó a las mujeres con la aparición del mismo hace aproximadamente 1400 años, ya que estos se violan continuamente en la sociedad actual. Lo reivindican las feministas islámicas es luchar contra el machismo y la sociedad patriarcal sin renunciar a nuestras creencias, a nuestra identidad, a nuestra forma de vestir, etc., aceptando que el feminismo islámico es un movimiento que nace para cubrir esas necesidades como mujeres y musulmanas, es decir, que no es algo ajeno sino que nace con ellas.

El Burka o Hiyab suscitan controversia y polémica; una de las controversias sería el debate sobre si su uso es o no machista. El burka no es una prenda islámica, sino que es afgana y lo usan actualmente las mujeres en Afganistán. Allí es obligatorio llevarlo por el régimen Talibán, que es el que gobierna el país. Cabe aclarar que los talibanes, al igual que ISIS, no predican absolutamente nada de lo que transmite el Islam, todo lo contrario; son asesinos, violadores e islamófobos. Si una mujer por su propia cuenta decide ponérselo, se respeta totalmente su decisión aunque no se suelen ver a mujeres llevar el burka debido a su gran peso.

Hemos de señalar que hablar del burka no es lo mismo que hablar de Hijab y Niqab. En este caso, su uso es más amplio. Éstas sí son prendas islámicas que surgieron junto al Islam. Antes de su llegada, las mujeres eran pertenencia de los hombres; las forzaban a prostituirse, eran esclavas, se les consideraban objetos, comercializaban con ellas, y hasta llegaban a enterrarlas vivas cuando una nacía. Con la llegada de la religión, esto se intentó erradicar dándole a la mujer los mismos derechos que los de un hombre elevando su estatus social al de «in san» (ser humano). Cuando las mujeres se rebelaron, decidieron ponerse el hijab como signo de distinción de que no pertenecían a los hombres, y quienes lo llevaban habían recuperado su total libertad, y gozaban de los derechos que les otorgó el Islam, lo cual, al contrario de las interpretaciones occidentales, es un signo de liberación y no de machismo. Por tanto, la visión de éste como un símbolo machista es discriminatorio en sí, ya que nos estaríamos dejando guiar por los prejuicios islamófobos. ¿Por qué a una joven musulmana que decide llevar el hijab hay que exigirle que justifique su decisión y a otra joven que decide usar otro tipo de vestimenta totalmente diferente no se le exige esto? No deberíamos cuestionar la forma de vestir de ninguna mujer. Llevar el hijab no es machista porque la principal razón que las lleva a hacerlo es el sometimiento a Dios. Es una decisión que tiene que nacer en cada mujer de forma individual, pues es una cuestión entre la creyente y Dios. Hemos de añadir también que bajo sus creencias no cabe coacción en los asuntos de la religión ("La ikraha fi din"), y suele ser su seña de identidad, además de representar el rechazo a la globalización de una vestimenta impuesta por el patriarcado.

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