He decidido traer aquí el feminismo porque creo que debe ser divulgado en todas las redes sociales. Aquí subiré sobre temas recurrentes en el feminismo como roles de género, sexualizacion, violencia machista, etc.
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En el prohibicionismo la persecución se da hacia las prostitutas; es una postura adoptada por gentes de derechas, conservadoras, moralistas, etc. A esta gente es a la que tenéis que llamar puritana. Como su nombre indica, se PROHÍBE y se ataca a las prostitutas. En el regulacionismo lo que se quiere es regular las condiciones en las que se lleva a cabo la prostitución para que las que ejercen tengan derechos que aseguren que podrán ejercer bajo su "libertad". Este mito de la libertad, es eso, un mito nada más.
Se vende la sexualidad en función a lo consumible que es para el hombre, no es empoderamiento porque no es la propia de la mujer. Afirmar que es un servicio es afirmar que el sexo es un derecho (no lo es) cosa que sostiene el patriarcado y razón por la que la demanda es tan alta. En el abolicionismo lo que se busca es acabar con la prostitución poniendo el foco en el putero y chulo/proxeneta. En ningún momento supone atacar a la prostituta. Se busca cambiar las condiciones materiales para que no se tenga que recurrir a la prostitución como única salida; para ello se hace un análisis de la realidad y se crearían planes para evitarlo. El abolicionismo ni es simple ni es sencillo. La abolición de la prostitución requiere de condiciones materiales, ideologicas y culturales que desarmen el patriarcado capitalista. Va más allá de aplicar políticas públicas. El Modelo Nórdico no es un modelo abolicionista sino un protocolo de actuación a corto plazo. El nº de mujeres de Nigeria, Rumanía o Brasil en prostibulos de Galicia responde a una demanda universal, a una práctica de consumo sexual. Sin la demanda no existiría una imponente industria del sexo que condiciona politicas nacionales ya sea desde la economía ilegal o legal. Centrar el debate en la demanda de prostitución es el punto de vista feminista: los privilegios masculinos y sus prácticas de desigualdad. En la Edad Media este debate giraba entorno a nosotras, estabamos ahí porque "provocavamos la naturaleza débil de los hombres". Seguimos en la plaza pública porque la prostitución es una de las expresiones de las relaciones de género que manifiesta el poder masculino. El consumo sexual de mujeres forma parte del mismo macrorelato que justifica la violencia en las relaciones de pareja o el matrimonio. Nuestro consentimiento no es relevante, las relaciones prostitucionales manifestan la naturaleza que establece: de sujeto a objeto. Y para que una persona cosifique tiene que gozar de la legitimación de un sistema cultural y material que atribuya su predominio sobre otra. Los hombres que van a prostituir tienen necesariamente una representación de nuesta desigualdad que se extiende a todas nosotras. El modelo normativo legal sobre la prostitución debe deslegitimar y desautorizar las prácticas masculinas del consumo sexual de mujeres. La reglamentación significa necesariamente la legalización de la industria del sexo, luego el modelo normativo legal debe desmantelarlo:
1) Combatir la violencia en prostitución empieza por prohibir el lucro de terceros de la explotación sexual. 2) Los demandantes de prostitución tienen responsabilidad política y social por realizar practicas de desigualdad y por ende, violencia. 3) No actuar sobre las mujeres prostituidas y asegurar el reconocimiento como sujetos activos de derechos.